Web Médica Acreditada. Ver más información
  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    Las madres y los futuros bebés, constituyen una población sensible a tener complicaciones en el caso de infecciones. El embarazo en sí constituye una situación de estrés para el sistema inmunológico, que es el que se encarga de protegernos de las infecciones.

    Éstos y otros cambios que produce la adaptación del embarazo en diversos sistemas maternos, pueden hacer que las embarazadas estén más predispuestas a tener complicaciones a infecciones, por ejemplo virales respiratorias.

    De allí que durante las campañas de vacunación de la gripe, y ahora con el COVID, la mayoría de las sociedades científicas recomiendan la inmunización de las embarazadas, con éstas vacunas que se han demostrado ser seguras, independientemente de la edad gestacional.

    Hago una pequeña descripción de las vacunas recomendadas rutinariamente en las embarazadas en España.

    INMUNIZACIÓN DE LA GRIPE.

    Se recomienda la vacuna tetravalente, ésta es la que inmuniza contra 4 cepas del virus, de distribución en España exclusivamente en la medicina pública. Las que suelen venderse en las farmacias, en España, son vacunas monovalentes, que no son las más recomendadas, pero si no existe la opción pública, son mejores éstas que ninguna.

    Se debería colocar a todas las embarazadas independientemente de la edad gestacional, durante el período de la campaña que suele ser entre los meses de octubre a enero.

    INMUNIZACIÓN COVID.

    El paso de la pandemia, en los momentos actuales, nos evidencia que las vacunas aprobadas en Europa para el COVID, son seguras durante el embarazo. Por tanto se recomienda su aplicación en todas las embarazadas que no hayan sido vacunadas en los últimos 5 meses o que no hayan pasado la infección en los últimos 5 meses. Se puede poner simultánea a la vacuna de la gripe.

    INMUNIZACIÓN DPTa.

    La difteria, la tosferina y el tétanos, son efermedades muy graves cuando ocurren en en el recién nacido, la inmunidad con que llegamos a la vida adulta, generalmente, no protege bien a los recién nacidos, por lo tanto se recomienda, la inmunización con la vacuna de tétanos, tosferina y difteria en todas las embarazadas entre las 28 y las 32 semanas, y en cada embarazo sucesivo. Esto hace que la madre genere anticuerpos que pasarán por la placenta y protegeran a ése futuro bebé, hasta que le correspondan sus propias vacunas. El preparado se coloca en una misma y única inyección.

    INMUNIZACIÓN Rh.

    Se trata de una inmunización pasiva, es decir son anticuerpos que se colocan directamente, no son son antígenos para inducir la inmunidad, ya que lo que se busca con esta vacuna, es dar anticuerpos que bloqueen posibles antígenos circulantes para evitar que la madre se sensibiice a éstos antígenos y tenga problemas en futuros embarazos, en caso de que su futuro o futura bebé, los tenga. Se recomienda colocarla en todas las madres Rh negativas, hacia las 28 a 32 semanas, o luego de un aborto. Y en el postparto, se sugiere repetir la vacuna en éstas mismas madres Rh Negativas, en caso de que el o la recién nacido o nacida sean Rh positivos.

    La presente información tiene interés meramente divulgativo y no sustituye en ningún momento las recomendaciones que haga un profesional sanitario de su confianza.

    Fuente: Comité asesor de vacunas de la Sociedad Española de Pediatría.


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    Un estudio reciente, demuestra que nunca es tarde para dejar de fumar y que cuanto antes se deje los beneficios de hacerlo, serán mayores.

    Más de un 40 % de las muertes en los que fumaron alguna vez en su vida y el 60 % de las muertes en fumadores actuales, se pueden deber al tabaco.

    La principales causas de mortalidad que se disminuyen por dejar de fumar, son las enfermedades cardiovasculares, las muertes por cáncer o las muertes por enfermedades respiratorias.

    Parece que dejar de fumar antes de los 40 años, reduce la mortalidad asociada al tabaco en un 90 %, y es cercano al 0 %, si se deja antes de los 30 años.

    La mortalidad en general disminuye independientemente de la edad en que se deje de fumar.


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    twitter.com/victormfano/status/1589927617331101697

    Infografia de la edad promedio en que las mujeres dan a luz en Europa…


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    www.linkedin.com/feed/update/urn:li:activity:6994588803126452224

    Todas sois súper mujeres!


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    Miracle cures are vanishingly rare. Most things that work in medicine work OK; they make us a little better, and we learn why they do that and improve on them, and try again and again. It’s not flashy; it doesn’t have that allure of secret knowledge. But it’s what separates science from magic.

    Las curaciones milagrosas son extremadamente raras. La mayoría de los tratamientos en medicina funcionan bien, nos hacen mejorar, aprendemos por qué mejoramos, aumenta nuestro conocimiento, los hacemos más efectivos, y lo volvemos a intentar. No es algo excitante, no tiene esa aura de conocimiento secreto. Pero es lo que separa la ciencia de la magia.

    Tomado de MEDSCAPE. «IVERMECTINA en el tratamiento de Covid: El último clavo en el ataúd»


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    El hígado graso o esteatosis hepática, es una alteración común, relacionada con hábitos nutricionales y de estilo de vida.

    Hasta un 35 % de la población general puede ser portadora de esta entidad. Se ha determinado que se encuentra en el 80 % de las personas obesas y hasta en la mitad de los pacientes a los que se le realiza cirugía baríátrica.

    Hoy por hoy, el hígado graso constituye la principal causa de elevación de las enzimas hepáticas en la población en general.

    Una vez se pensó que se trataba de una enfermedad benigna que raramente progresaba a enfermedad crónica hepática, generalmente se trata de una condición reversible, que se trata con pérdida de peso, y medidas generales de cambio de hábitos.

    Se ha demostrado que un 30 % de las personas con ésta entidad se mantienen igual luego de 3 años, mientras un 30 % mejora y un 30 % progresa. La mortalidad en general, puede ser hasta un 10 % mayor a 10 años en pacientes portadores de hígado graso no alcohólico.

    Hasta un 15% a 50 % de los portadores de esta entidad pueden desarrollar fibrosis o cirrosis hepática, luego de un período de observación de 10 años, generalmente relacionados con obesidad, diabetes tipo II o hiperlipidemia.

    Ante el diagnóstico de higado graso, se recomienda, descartar el consumo de alcohol, la ingesta de ciertos medicamentos como el paracetamol, o la presencia de patología autoinmune o infecciosa como causa de la hepatopatia. La mayoría descartables con una historía clínica detallada.

    Existe una relación importante del higado graso no alcohólico, con el sindrome metabólico, la diabetes mellitus tipo II, la hipertensión arterial, la dislipidemia y la obesidad.

    Se trata de un cuadro en general asintomático con pocos hallazgos durante el examen clínico. Como datos objetivos durante el examen, es importante calcular el índice de masa corporal y registrar la circunferencia abdominal, como indicadores indirectos de la grasa visceral.

    Ante la posibilidad de la entidad, se recomienda realizar una rutina de laboratorio, que incluya, Hemograma, Ecografía abdominal, Enzímas hepáticas, Colesterol Total y Triglicéridos, Glicemia en ayunas, Hemoglobina Glicosilada y Serologias infecciosas virales hepáticas.

    La presencia de factores de riesgo cardiovascular, la ecografia abdominal que evidencia esteatosis hepática, elevación de transamisas, con ALT superior a AST y GGT, y la exclusión de consumo de alcohol, establecen el diagnóstico de manera altamente probable.

    La piedra angular del tratamiento del hígado graso no alcohólico lo constituye el cambio de hábitos nutricionales y de estilo de vida. Se recomienda una pérdida de peso de al menos entre el 7 y 10 %, del peso total. Alimentación adecuada, con una dieta restricción calórica de hasta 500 a 1000 kcal/dia y actividad física, mediante entrenamiento aeróbico o de resisténcia, de al menos 150 minutos semanales divididos en varias sesiones.

    En caso de la presencia de fibrosis avanzada o cirrosis en la imagen, o esteatosis precoz con factores de riesgo de progresión, como la edad mayor de 50 años, la presencia de diabetes tipo II o el diagnóstico de sindrome metabólico, se recomienda iniciar tratamiento farmacológico.

    En éstos casos es recomendable el manejo por un especialista del área. Podría estar indicado el tratamiento con sensibilizadores a la insulina, de elección la Pioglitazona, añadidos o no al uso de antioxidantes como la vitamina E.

    Si no hay respuesta a los cambios de estilo de vida, se ha recomendado el uso de cirugia bariátrica.

    En resumen se trata de una alteración frecuente, detectada en las analíticas de rutina al solicitar las pruebas de funciòn hepática, y donde una intervención en relación a una vida sana, puede mejorar en mucho la calidad de vida a futuro.

    La presente información es meramente informativa y no pretende sustituir el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.

    FUENTE: MEDSCAPE.


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    Las enfermedades cardiovasculares en las mujeres se mantienen mal estudiadas, subdiagnosticadas y subtratadas.

    Hoy por hoy las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad en las mujeres. El 90 % de las mujeres tienen uno o más factores de riesgo para desarrollar enfermedad cardiovascular. La inicidencia de enfermedad cardiovascular después de los 40 años es similar en mujeres y hombres. A la edad de 60 años, más mujeres que hombres tendrán enfermedad cardiovascular.

    En las mujeres se deben tomar en cuenta factores específicos de riesgo cardiovascular como una menarquia muy temprana o tardía, una menopausia temprana. Patología asociada al embarazo y las enfermedades autoinmunes que son más frecuentes en las mujeres.

    La hipertensión y los trastornos del metabolismo lipídico aumentan postmenopausia, así como la sensibilidad a la insulina, disminuye.

    La mayoría de los infartos al miocardio en mujeres ocurren después de los 65 años, sin embargo el 21 % de los infartos en mujeres ocurren antes de ésa edad.

    En USA el riesgo de infarto al miocardio en mujeres embarazadas, ha aumentado en un 25 %, relacionándose con mayor edad al embarazarse, y a la asociación con factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión, la hiperlipidemia, la diabetes, la obesidad y el tabaquismo.

    Así mismo, la morbilidad post infarto es mayor en mujeres que en hombres.

    Establecer el riesgo cardiovascular, en las mujeres, es crítico, si queremos reducir la morbilidad por enfermedades cardiovasculares. Los factores de riesgo tradicionales para ambos sexos:

    • Historia familiar
    • Tabaquismo
    • Sedentarismo
    • Diabetes.
    • Dislipidemia.
    • Hipertensión.
    • Obesidad.
    • Apnea de sueño.
    • Enfermedades autoinmunes
    • Estrés.

    En las mujeres se deben investigar:

    • Una menarquia precoz (antes de los 10 años) o tardía (después de los 17 años), se relaciona con riesgo cardiovascular aumentado.
    • El embarazo es una prueba de estrés para el sistema cardiovascular, las mujeres que tienen morbilidad asociada al embarazo, como diabetes gestacional, hipertensión durante el embarazo, pre-eclampsia, o retardo de crecimiento intrauterino, tienen riesgo aumentado de desarrollar enfermedad cardiovascular precoz. Y las que tienen riesgo cardiovascular aumentado, éste es mayor silas mujeres tienen antecedentes obstétricos desfavorables.

    Los cambios en la dieta y estilo de vida, constituyen el pilar fundamental del manejo del riesgo cardiovascular aumentado. Se recomienda la dieta mediterránea. Que en sí misma es el factor más determinante en disminuir el riesgo cardiovascular.

    La dieta mediterránea, recomienda evitar los alimentos procesados, preferir productos frescos, consumo diario de aceite de oliva, frutas, vegetales , legumbres y granos. Ingesta semanal de pescado, lacteos fermentados y huevos, pequeñas porciones de carnes, y limitando las carnes rojas, y pequeñas cantidades de vino servidas en la cena. El aumento en la ingesta diaria de alimentos en 2 puntos en la escala de dieta mediterránea, disminuye el riesgo cardiovascular en un 25 %

    Asi mismo disminuir la tensión arterial. control del colesterol, de la diabetes y el abandono del hábito de fumar, recomendando actividad física adecuada a la edad y condición física individual.

    Por último el tratamiento con estatinas, en los casos en que esté indicado, con los controles adecuados, es una conducta apropiada en disminuir el riesgo cardiovascular. En cuanto al tratamiento con estatinas es importante establecer el estatus reproductivo, en pacientes en edad fértil, la FDA recientemente autorizó el uso de estatinas cuando estén indicadas durante el embarazo, pero no durante la lactancia. Se deben discutir los beneficios y riesgos de uso durante el embarazo según casos individuales.

    Iniciar el tratamiento con estatinas, en la consutla de ginecologia, puede ser un paso importante en el manejo del riesgo cardiovascular en las mujeres. A continuación unas recomendaciones actuales en relación al uso de éstos medicamentos, que se deben utilizar sólo si están indicados. (Recomendaciones aquí)

    Se ha de tener en cuenta que las mujeres en general tienen 1,5 veces más efectos secundarios a medicamentos, que los hombres. Tienen menor masa muscular y mayor resistencia a la insulina, se deben monitorizar las transaminasas en pacientes que experiencian mialgias en tratamiento con estatatinas, si las enzimas no están alteradas, rara vez es necesario descontinuar el tratamiento médico.

    Se ha de recordar que las estatinas aumentan la resistencia a la insulina, las altas dosis de estatinas pueden seleccionar pacientes predispuestos a sufrir diabetes, sobre todo pacientes con IMC mayor de 30, glucosa en ayunas mayor de 100 mg% o hemoglobina glicosilada mayor de 6, el 10 a 15 % de éstos pacientes podrían desarrollar una diabetes tipo 2, en asociación al tratamiento con estatinas.

    En el 2012 la FDA removió la recomendación de revisión regular de niveles de transaminasas hepáticas en pacientes con estatinas. Las estatinas puden subir las transaminasas en un 1 % de los usuarios de éstos medicamentos, cambios que no afectan la función hepática, ni se relacionan con daño hepático. Se recomienta solicitar unos niveles antes del inicio del tratamiento y repetir si hace falta de acuerdo a la clínica. No se deben suspender las estatinas si los niveles están por debajo de 3 veces los valores normales. Recordar la presencia de higado graso no alcohólico en pacientes obesos y diabéticos, como una causa de aumento de las transaminasas, no relacionada con las estatinas. En paciente cirróticos y/o con otras hepatopatias, las estatinas han demostrado disminuir los eventos cardiovasculares si los niveles de transaminasas están por debajo de 3 veces los valores normales. Siempre y cuando cumplan los criterios para iniciar tratamientos con éstos medicamentos.

    Actualmente no existe evidencia científica, que soporte la creencia de que exista un riesgo aumentado de fenómenos hemorrágicos intracraneales en usuarios de estatinas.

    La tendinitis o rotura tendinosa puede ocurrir en un 2 % de los usuarios de estatinas, estas ocurren generalmente en pacientes con co morbilidades o que toman medicación como corticosteroides o fluoroquinolonas.

    La presente información tiene una función meramente informativa y no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.

    FUENTE: Comtemporary OB/GYN


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    Recientemente ha salido un estudio publicado en la revista Health Policy, establece que por debajo del 10% de cesáreas, se hacen demasiado pocas, y por encima del 15%, tal vez se estén haciendo de más.

    Luego desglosa los hospitales españoles, informando las tasas de cesáreas respectivas, comparando hospitales públicos y privados. Y sacando conclusiones, basadas en los dos aforismos anteriores.


    Miremos de dónde sale el 10% de la OMS; resulta que por allá en 1985 un grupo de expertos se reunió en Fortaleza, en Brasil y establecieron ésa cifra (10 a 15 % de cesáreas sobre el total de partos normales), como adecuada, basados en un análisis que estableció que por encima de esos valores, las tasas de MORTALIDAD materna o fetal no disminuían.

    Mucha agua ha andado bajo este puente desde entonces, desde hace décadas  las tasas de mortalidad  materna  y las tasas  de mortalidad fetal en relación a eventos relacionados con el parto, se han llevado a su más mínima expresión en países desarrollados. Tanto así que  a pocos profesionales les preocupa la posibilidad de un evento fatal  asociado al parto, puesto que los profesionales más jóvenes, probablemente nunca hayan visto uno en su vida y con un poco de suerte nunca lo verán.

    Pero como las cosas evolucionan,  afortunadamente,  aparecen otros motivos de preocupación; en epidemiología cuando las tasas de mortalidad   se llevan  a mínimos, se empiezan a plantear mejoras para disminuir  las tasas de  morbilidad, esto es  complicaciones no mortales, pero que afectan la calidad de vida. Por ejemplo  la posibilidad de una parálisis braquial, que  afecte el uso de una  extremidad de por vida,  a un niño que acaba de nacer o la posibilidad de daños neurológicos, que afecten la capacidad de aprendizaje,  o la plasticidad neuronal, de ése futuro niño.

    Así mismo existe morbilidad en la madre en relación  a secuelas de partos traumáticos,  como  problemas de contención de esfínteres, esto es incapacidad para retener la orina o incapacidad para  retener las heces,   fístulas de la vejiga  a la vagina o del recto a vagina, ademas de complicaciones inmediatas del parto  como hemorragias o hematomas,  que implican tratamientos quirúrgicos adicionales y transfusiones  a veces muchos más costosos o con mayor morbilidad que la que asocia a la cesárea.

    Estudios  no tan recientes, establecen una relación casi lineal y directa entre trastornos de aprendizaje, de déficit  de atención  y del espectro autista con eventos  relacionados con el embarazo y el parto,  estas alteraciones pueden  aparecer hasta  lustros después del parto. Los neuropediatras, pediatras, psiquiatras infantiles y psicólogos clínicos tienen un bagaje de literatura al respecto.

    Además existe  material de estudios  epidemiológicos que relacionan  la disminución del indice de cesáreas con el aumento de la morbilidad neonatal, esto es  un aumento de ingreso en las salas de cuidados intensivos  neonatales.

    No soy un defensor de la cesárea a ultranza, tengo muy claro que la via de finalización del parto de manera ideal es la via vaginal, pero también tengo la formación y la experiencia para saber que en algunos casos es necesario hacer el procedimiento y también que afortunadamente existe una reserva funcional fetal que permite, digamos un margen de maniobra suficiente, aunque impreciso, para limitar la intervención quirúrgica, también tengo la certeza de que en ocasiones éste margen de maniobra para el parto vaginal, se salda sobre células neuronales fetales, aunado al hecho de que las definiciones de compromiso de la salud fetal, no son precisas.

    De allí que suscribo plenamente las recomendaciones más recientes de la OMS, que establecen que las indicaciones de cesárea deben individualizarse pensando en lo que sería mejor en cada momento para la madre y el niño, sin tomar en cuenta los índices de cesáreas, de un llugar determinado.

    Como en todo procedimiento con objetivo terapéutico médico o quirúrgico ha de  prevalecer la máxima terapéutica de «Primo non nocere», esto es, «Primero no hacer daño»,

    Resulta que se aprecia una divergencia de objetivos, entre  los que abogan por una disminución del índice de cesáreas alrededor del 10 % que  les preocupa algo que ya no sucede, al menos en el primer mundo,  que es la mortalidad  materna o fetal intraparto,  mientras el profesional  formado en fisiopatología, perinatologia y en consecuencias de un sufrimiento fetal, está pensando en cómo lo hará ese futuro niño en la escuela,  en si llevará una  vida normal, de si perderá el uso de una extremidad de por vida,  o en si la madre no tendrá una complicación más severa en un parto determinado,  que las que conlleva el riesgo de una cesárea,  de las que según las antiguas recomendaciones de Fortaleza, caerían  en el aparte de «innecesarias».

    Las últimas recomendaciónes de la OMS publicadas en éste sentido, establecen sensatamente, que el profesional debe actuar pensando sólamente en el bienestar del binomio materno fetal y que el diagrama de toma de decisiones no debe tomar en cuenta el índice de cesáreas; dejando entrever la necesidad de revisar ése índice recomendado en 1985 y establece pautas para clasificarlas en las salas de partos, que permitan internacionalmente dividir a las embarazadas en grupos de riesgo específico y de esta manera hacer que los estudios sean comparables para establecer un nuevo estándar internacional.

    Por ejemplo, no se pueden comparar índices de cesáreas de diferentes centros sin conocer que tipo de población atienden.

    Un factor de riesgo importante puede ser la edad materna, por mencionar uno a manera de ejemplo.

    La tasa de cesáreas en las mayores de 40 años, por motivos anatómicos y fisiológicos, está demostrado que es más alta que en las pacientes más jóvenes, ésta se sitúa en alrededor del 45%. Mientras que en las menores de 25 años se sitúa, en alrededor del 20%.

    La edad promedio se las que acuden a centros privados es de alrededor de los 38 años. Por tanto sólo tomando en cuenta ésta variable, existen otras más , se entiende que no se pueden comparar centros públicos, donde acuden las más jovenes en general, con centros privados, sin conocer por ejemplo, la composición por edad de la población que atienden.

    Sin contar otras variables cómo peso materno y co-morbilidades como por ejemplo los tratamientos de fecundación in vitro, que se relacionan con mayor morbilidad materna y fetal, por citar otros grupos de riesgo, que suelen ser diferentes en los centros públicos y privados.

    “No se pueden comparar peras con manzanas” decía un profesor mío de epidemiología.

    El presente documento, constituye una opinión y no sustitye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    Se trata de un tema polémico, la preocupación en la sociedad en general por que se cometan actos de violencia, es un mecanismo de defensa, necesario, alertarnos sobre estos hechos, evita la impunidad de los perpetradores de esa supuesta violencia.

    En este marco hay cierto interés político en lo que ha pasado a denominarse violencia obstétrica. Sería la realización de actos lesivos, sobre una mujer en trabajo de parto sin notificarle y sin solicitar su autorización por parte del personal sanitario.

    El embarazo y el parto constituyen un proceso fisiológico, no se considera una enfermedad y la mayoría de los embarazos y partos evolucionarán bien independientemente de lo que hagamos los profesionales sanitarios.

    El problema está en ése porcentaje de embarazos y partos minoritarios que presenten algún problema, donde las cosas no vayan tan bien como se espera.

    Algunas de estas pacientes son detectables durante el control prenatal, otras no. Las tasas de mortalidad materna y fetal, se han llevado a mínimos en los países desarrollados gracias, a los avances en medicina materno fetal. Desde la declaración de la OMS de Alma Ata, en 1985 ha corrido mucha agua bajo ese puente, y los conocimientos han avanzado a pasos agigantados. Permitiendo ésta reducción de la mortalidad a mínimos en los países desarrollados.

    Aún así, existen riesgos relacionados con el embarazo, mismos que aumentan al aumentar la edad materna o en la presencia de morbilidad asociada, eso hace que los especialistas nos comencemos a preocupar además por la morbilidad, esta son las condiciones no mortales que se asocian a el embarazo y al parto que pueden afectar la calidad de vida de ésa madre y de ése futuro bebé.

    La máxima «Primo non nocere», primero no hacer daño, es un precepto ético primordial que se nos inculca desde que iniciamos la carrera de medicina. esto es que cualquier intervención, diagnóstica o terapéutica, que hagamos, los profesionales sanitarios, debe evitar causar daño.

    Mucha mortalidad ha disminuido gracias a la implementaciòn de procedimientos diagnósticos, que nos permiten evidenciar problemas y por ende a tomar actuaciones terapéuticas, que implican acelerar el proceso del parto o intervenir en el mismo.

    En algunos casos éstas actuaciones no pueden esperar, básicamente por que esperar, aumenta la morbilidad fetal, requieren de actuación rápida. Generalmente da tiempo para explicar a la madre lo que está pasando y el algoritmo de decisiones que soportan la realización de un procedimiento determinado. En ocasiones no hay tiempo para explicarlo en el momento, lo cual no quiere decir que no se pueda hacer a posteriori.

    Con frecuencia el parto y el nacimiento constituyen una experiencia intensa, asociada a dolor y a esfuerzo físico extenuante. Las técnicas de relajación, e incluso las de anestesia modernas, permiten transitar por esta situación de manera menos intensa. Pero aún así constituye una de las experiencias más importantes en la vida de una pareja.

    Pienso que unas expectativas muy altas en la capacidad de manejar esta experiencia de manera natural, asociado a la necesidad de realizar una intervención inmediata, en una situación de vulnerabilidad psicológica de una paciente que está en dolor. Es la mezcla que lleva a usar el inadecuado término de Violencia Obstétrica.

    Además implica una falta de capacidad del sistema sanitario en conectar con la paciente, a veces damos informaciones diferentes por diferentes profesionales del equipo, que contribuyen a la confusión y generan desconfianza. Y esto también se puede interpretar como violento.

    Todos queremos un parto natural, la parturienta y el personal profesional que la atiende, la mayoría de las veces ocurrirá así, pero inevitablemente habrá algún momento en que se tendrá que indicar un procedimiento, siempre pensando en lo mejor para la paciente o el futuro bebé, en estos casos el procedimiento puede requerir de una actuación rápida, pero siempre se ha de tratar de explicar, antes, durante o después, si las condiciones lo permiten.

    Indudablemente algo tiene que cambiar en un sistema sanitario donde algunas usuarias, pueden percibir que están siendo tratadas con violencia, tal vez no estemos preparando bien a las pacientes para el proceso del parto, tal vez estemos actuando sin aclarar antes o después de nuestra actuación las justificaciones de nuestra conducta, tal vez sea una mezcla de factores.

    Pero puedo garantizar, que en cada actuación seguramente prevalece la motivación de hacer lo que en nuestras manos y conocimientos, consideramos lo mejor para el binomio materno fetal.


  • Avatar de Dr. Julian López Pérez.

    Dr. Julián López Pérez. Medicina, salud reproductiva…

    La nueva variante delta, mucho más contagiosa, aumenta la tasa de afectación grave en cifras absolutas de personas jóvenes, dentro de éste grupo se encuentran las mujeres embarazadas, que cuando desarrollan enfermedad grave, lo hacen con cuadros más agresivos que las no embarazadas en las mismas condciones.

    Como ya comentamos en otro post las vacunas de ARN m (Pfizer y Moderna), teóricamente no tendrían que afectar el embarazo, sin embargo, las normas de prudencia, nos obligaban a sugerir la inmunización contra el SARS COV2, sólo en embarazadas de riesgo de exposición, individualizando cada caso en particular.

    En otros países ya se había comenzado la inmunización de embarazadas, en USA. ya tienen series de más de 40.000 pacientes embarazadas vacunadas sin reportar efectos significativos de la inmunización.

    La evidencia científica demuestra que las personas inmunizadas no desarrollan enfermedad severa si se infectan.

    El aumento de embarazadas ingresadas con esta nueva variente y el acontecer trágico de cuatro embazaradas fallecidas en España por la enferemedad que nos ocupa, además del aumento de ingreso de recién nacidos a las unidades de cuidados intensivos. la tasa de partos prematuro y las cesaréas de urgencia en el colectivo de madres que han pasado la COVID 19: hace que revisen las recomendaciones de vacunación en embarazadas.

    Con fecha de 3 de agosto pasado, la SOCIEDAD ESPAÑOLA DE OBSTETRICIA Y GINECOLOGIA y el CONSEJO INTERTERRITORIAL del Sistema Nacional de Salud de España, Publicaron un auerdo sobre la vacunación frente a COVID-19 en embarazadas. acuerdan las siguientes recomendaciones, Cita textual.

    1. Se recomienda la vacunación frente a COVID-19 a las mujeres embarazadas. La vacuna evita complicaciones durante el embarazo, especialmente, si existen factores de mayor riesgo como pueden ser obesidad, edad mayor de 35 años, hipertensión arterial, diabetes o preeclampsia.

    2. No existe contraindicación para la vacunación frente a COVID-19 en ningún trimestre del embarazo.

    3. Se debe facilitar que las mujeres embarazadas lleguen completamente vacunadas al periodo de máximo riesgo de complicaciones en caso de infección por COVID-19 (finales del 2do trimestre y 3er trimestre del embarazo).

    4. Se debe priorizar la vacunación de las mujeres embarazadas por su mayor riesgo frente a COVID- 19 fomentando estrategias de captación específicas para mujeres embarazadas.

    5. Las vacunas elegidas para la vacunación de las gestantes deben ser de ARNm, independientemente de la edad de la gestante.

    6. Es importante también que las personas del entorno de la embarazada estén correctamente vacunadas frente a COVID-19 y que, tanto embarazadas como convivientes, refuercen las medidas de prevención:

    – Limitar al máximo los contactos – Usar mascarilla
    – Lavarse las manos
    – Ventilar los espacios

    – Mantener la distancia interpersonal

    – Evitar las aglomeraciones


    7. Si se está planificando un embarazo, es conveniente completar la vacunación antes. 

    8. Puede consultar el mejor momento para vacunarse con su profesional sanitario.

    En resumen, el mensaje es el siguiente:

    Las mujeres embarazadas tienen más riesgo de complicaciones por COVID-19.

    Si estás planificando un embarazo, ¡vacúnate antes!

    Si estás embarazada ¡vacúnate! La vacuna es segura en el embarazo y reduce el riesgo de complicaciones.

    Es importante también que las personas de tu entorno estén vacunadas y que todos reforcéis las medidas de prevención:

    o Limita al máximo tus contactos o Usa mascarilla
    o Lávate las manos
    o Ventila los espacios

    o Mantén la distancia interpersonal o Evita las aglomeraciones


Suscribirse

#SOSVENEZUELA #VENEZUELAESUNA adaptación social alma Amor Barça Catalunya Conflictos control prenatal Covid 19 crisis Cáncer Cáncer de mama economía efectos embarazo encanto entrega España estrógenos Felicidad Filosofía Hugo Chavez Independencia Jesús Zurita Peralta Libertad Menopausia Mujer nutrición parto paz Poesia Política prevención Romanticismo Salud sociología del poder SOS VENEZUELA Tecnologia tratamiento universo Vacunas Venezuela vida violencia vph