El poeta, entre otros títulos, venezolano, ANDRES ELOY BLANCO, escribió este poema que describe una realidad universal en sociedades donde la mujer queda relegada, me parece oportuno, reflexionar al respecto ahora que gracias a los extremismos de derechas se pone de moda el chovinismo y el machismo. Entre otros males que creíamos ya superados.
Transcribo el poema del ilustre venezolano,
Los deditos de las manos los deditos de los pies, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. ANÓNIMO
De Chachopo a Apartaderos Caminas Luz Caraballo, con violeticas de mayo, con carneritos de enero, inviernos del ventisquero, farallón de los veranos, con fríos cordilleranos, entre riscos y ajetreos, se te van poniendo feos los deditos de las manos.
La cumbre te circunscribe, al solo aliento del nombre. Lo que te queda del hombre, que quien sabe donde vive. Cinco años que no te escribe, diez años que no lo ves y entre golpes y traspiés, persiguiendo tus ovejos, se te van poniendo viejos, los deditos de los pies.
El hambre lleva en sus cachos, el algodón de tus corderos, tu ilusión cuenta sombreros, mientras tu cuentas muchachos. Una hembra y cuatro machos, subida, bajada y brinco. Y cuando pide el ahínco , frailejón para olvidarte, la angustia se te reparte, uno, dos, tres, cuatro, cinco.
Tu hija está en un serrallo, dos hijos se te murieron, los otros dos se te fueron, detrás de un hombre a caballo. "La Loca Luz Caraballo" Dice el decreto de un juez, por que te encontró una vez, sin hijos y sin corderos, contandito los luceros, ...seis, siete, ocho, nueve, diez.
El envejecimiento cerebral normal no implica necesariamente enfermedad ni pérdida de la autonomía.
Con la edad, es habitual que cambie la forma en que pensamos, recordamos y procesamos la información, pero estos cambios suelen ser leves, graduales y compatibles con una vida funcional.
Lo usual es que al envejecer haya una disminución de la velocidad de razonamiento, una cierta dificultad para ir de una actividad a otra, una recuperación algo más lenta de recuerdos recientes y, en ocasiones, más esfuerzo para planificar o resolver problemas complejos.
Sin embargo, el lenguaje ya establecido, el vocabulario y gran parte del conocimiento adquirido, las actividades ejecutivas, suelen mantenerse bien, e incluso pueden seguir mejorando con el tiempo y la experiencia.
Estos cambios en la función cerebral normales asociados a la edad, se explican por varios mecanismos que se combinan entre sí.
Con el paso de los años puede observarse una menor eficiencia de las conexiones neuronales, las que permiten que las células cerebrales se comuniquen entre sí.
Además, algunas regiones cerebrales, disminuyen su volumen.
Con la edad, se produce una reducción del flujo sanguíneo en múltiples estructuras de nuestro cuerpo y el cerebro no es la excepción.
Además se producen modificaciones en la forma en que se procesan los nutrientes, el metabolismo cambia, también a nivel cerebral. Lo que afecta la función de las células cerebrales.
Se producen respuestas inflamatorias que afectan al rendimiento de las redes neuronales. Las que comunican las neuronas entre sí.
Estos cambios, no necesariamente afectan la función cerebral.
El cerebro conserva una capacidad notable de adaptación.
Tiene una reserva funcional dada por la capacidad de las conexiones neuronales de mantener múltiples vías de comunicación, así si falla alguna vía; quedan muchas vías operativas. Es lo que conocemos como plasticidad neuronal.
Esa “reserva cognitiva”, ayuda a compensar parte de los cambios asociados a la edad y explica por qué muchas personas mayores mantienen un buen desempeño intelectual.
La clave está en diferenciar el envejecimiento normal del deterioro anormal. .
En el envejecimiento fisiológico puede haber más lentitud y necesidad de más tiempo para funcionar; pero no debería producirse una pérdida importante de independencia o autonomía, ni un descenso progresivo de la función cerebral que interfiera con la vida diaria.
Cuando aparece la desorientación, esto es no saber dónde estamos, ni quiénes somos o el momento del día que vivimos.
Si hay fallos de la memoria que afectan a la rutina, al funcionamiento del día a día.
O si se presentan cambios conductuales, esto es agresividad, apatía, depresión, ira, celotipias. Que limiten la vida diaria.
O en los casos que éstos cambios tienen una una evolución rápida.
En estos casos ya no hablamos de un cambio esperable y conviene estudiarlos.
La buena noticia es que la salud cerebral puede cuidarse durante toda la vida.
No existen secretos para una buena salud en general y cerebral en particular.
Las recomendaciones más útiles se centran en hábitos consistentes y realistas.
La actividad física regular es una de las intervenciones más efectivas: caminar, nadar, montar en bicicleta o cualquier ejercicio adaptado a nuestra condición física, mejora la salud cardiovascular y favorece el riego cerebral.
Cosas tan sencillas como apretar una pelota con las manos. Alternando las manos han demostrado que pueden mejorar la memoria, estimulando la corteza frontal.
También es fundamental controlar los factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el colesterol, porque el cerebro envejece peor cuando el sistema vascular está dañado.
A esto se suma la importancia de dormir bien, mantener una alimentación saludable —idealmente con patrón mediterráneo—, evitar el tabaco y limitar el alcohol.
La estimulación cognitiva también cuenta: leer, aprender cosas nuevas, tocar un instrumento, hacer crucigramas o practicar idiomas ayudan a sostener la reserva cognitiva. Aumentando la plasticidad cerebral.
Otro ejercicio sencillo que parece mejorar la memoria, es dedicar 2 minutos al día para contar hasta 100 y luego ir al revés, de 100 a uno. Al parecer mejora de alguna forma la memoria reciente.
Del mismo modo, una vida social activa protege frente al aislamiento y contribuye al bienestar emocional, que también influye sobre la cognición.
En resumen, envejecer con un cerebro sano no significa conservar intactas todas las funciones, sino mantener la mayor capacidad posible de pensar, recordar y adaptarse.
El objetivo no es evitar cualquier cambio, sino ralentizarlo y preservar la autonomía.
Para ello, la combinación más eficaz sigue siendo la misma: moverse, dormir, comer bien, controlar los factores de riesgo y mantener la mente y la vida social activas.
Nada que no dicte el sentido común.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
Comparto unas palabras, de Jesús Zurita en estos momentos aciagos. Dada la realidad actual de nuestra Venezuela:
“Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos».
La frase le corresponde, o al menos eso se dice, a Albert Einstein, y que acertada u oportuna resulta ahora para los venezolanos, los de adentro y los de afuera, porque eso somos ahora, venezolanos de todas partes.
En estos trágicos días, que venían precedidos de otro aluvión de tragedias que se daban en secuencia, nos sacudió una más, que literalmente nos derrumba. De las anteriores habían surgido los que creíamos nuestros peores rasgos, al menos comprobados en la dirigencia política y su grupo cercano, en su mayoría uniformados, pero de esta, surge ahora nuestra esencia mas genuina, una solidaridad a prueba de crisis.
También decía Berlot Brencht que: “El hombre se descubre cuando se enfrenta con sus obstáculo». Las crisis o te rompen o te curten, y esta última nos rompió y nos curte. En su esencia, el venezolano, ha demostrado una solidaridad inmensa, un rasgo visible hasta en esos “venezolanos feos”, que son, por ejemplo, los motorizados, a quienes odiábamos por su anarquía, y que ahora admíranos por su entrega, en ellos surgió una garra y un temple que en medio del desastre se organizó y resolvió, desafiando todos los obstáculos.
El curtido pellejo del venezolano ha resultado ser un cuero duro, una piel que ya no es propia, que se extiende como una malla genética, y que nos abarca a todos como país, se resuelve con el pellejo, con las manos, con lo que sea, pero esa piel y esas manos también somos todos.
De esta crisis saldremos fortalecidos, una vez más, porque el venezolano ha demostrado que la única institución en la que cree, confía, que respeta, y que resuelve, es la solidaridad y la unión de todos. Dónde ha faltado el estado ha sobrado pueblo, para un estado lento, torpe, cínico, tramposo, oportunista y bandido, ha surgido en su esencia un pueblo eficiente, lleno de nobleza, resiliencia, y que no pierde nunca su buen humor, hemos demostrado que en este país, los buenos definitivamente somos más.
Hizo falta un sacudón, en sus entrañas, para que surgiera lo que verdaderamente somos. El paso siguiente será usar esa fuerza y esa virtud para recomponernos y reconstruirnos como nación, hacer que el estado sirva a los intereses del pueblo, y no que el pueblo obedezca y se subordine a los deseos crueles de una ideología, o un estado trágicamente fallido.
Se han caído los edificios, pero también se han caído las máscaras de la ilegítima dirigencia política, en medio de la crisis, ha surgido el verdadero y definitivo rostro de una nación, ese que vimos en la sonrisa de la joven Fabiana al ser rescatada, en la voz de la abuelita que luego de salir de los escombros pide una Coca-Cola fría, en el hombre que abraza a sus rescatistas y agradece con lágrimas, en la madre que sobrevivió con fe, y orando durante días, para ser rescatada, alimentando a sus hijos a punta de teta, en la de los familiares que habían perdido todo, y que, aún así, atienden a los rescatistas, a quienes ofrecían agua, café o comida, mientras ellos arriesgaban su vida sacando de los escombros a sus sobrevivientes o a sus muertos. En el rostro de los voluntarios rescatistas, que escarban buscando “gente”, y que al hallarlas les dan aliento, les halagan, le dicen lo bien que se le ven las uñas pintadas a una mujer cubierta de polvo y escombros, la incansable lucha del hombre que contra reloj retira escombros y escucha a la insoportable Adriana con sus reclamos, la de los niños que rodeados por el caos juegan pelota con alegría, o comparten juguetes. Son tantos los rostros “buenos” de una “mala” tragedia, que es imposible no creer y no confiar en esta gente y en este país único. Un día, y ojalá no muy lejano, este suelo lleno de riquezas devolverá a su gente todo lo bueno que merecen, todos, un día tendremos dirigentes políticos honestos, nobles, dispuestos a servir, comprometidos en el servicio público. Un día volveremos a tener escuelas, universidades, hospitales, policías y militares que sirvan con dignidad. Solo resta decir: que Dios proteja y cubra con su manto a esta Venezuela tan necesitada del concurso, el esfuerzo, y la voluntad de sus mejores hijos.”
La Listeria monocytogenes es una bacteria alargada denominado bacilo grampositivo por su tinción, aerobio y anaerobio facultativo causante de una infección, llamada listeriosis.
Esta bacteria se desarrolla en el interior de las células que invade y tiene la capacidad única de cumplir su ciclo vital y multiplicarse, dentro de las células humanas, de diversos tipos; macrófagos, células epiteliales, hepatocitos y células endoteliales.
La bacteria puede vivir en el medio ambiente, incluyendo suelo, vegetación en descomposición, intestinos de animales y alimentos como productos lácteos no pasteurizados, quesos blandos, carnes crudas, pescado, mariscos, vegetales y frutas.
La bacteria está presente en el suelo, el polvo ambiental, los fertilizantes, las aguas residuales, en las plantas y en en los alimentos procesados almacenados a 4 grados, así como en el tracto intestinal de numerosos mamíferos, aves, peces y crustáceos.
La listeria puede sobrevivir y multiplicarse en condiciones de congelación, lo que la hace particularmente problemática en garantizar la seguridad de los alimentos.
Es una de las bacterias que hace que no sea seguro congelar los embutidos o los productos crudos antes de dárselos a las embarazadas.
La infección invasiva por listeria, denominada listeriosis, es poco frecuente, a pesar de tratarse de un patógeno potencial omnipresente a nuestro al rededor.
La incidencia de la enfermedad invasiva en occidente se encuentra alrededor de 4 casos por millón de habitantes.
Esta baja frecuencia de enfermedad se debe a que las personas con inmunidad normal, tienen una repuesta bastante eficiente, que controla la infección en personas sanas, a pesar de la exposición frecuente a la listeria.
El American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda que las mujeres embarazadas eviten alimentos con alto riesgo de contaminación por Listeria, ya que la incidencia de listeriosis asociada al embarazo es aproximadamente 13 veces mayorque en la población general.
La infección materna puede presentarse como una enfermedad infecciosa leve, simulando una gripe con fiebre, dolor de espalda y dolor de cabeza. Con frecuencia comienza con un cuadro de inflamación intestinal, al inflamar la bacteria el intestino, su fuente de entrada. O puede ser asintomática.
La afectación dentro del útero del feto y después del nacimiento, pueden ser graves.
La tasa de mortalidad perinatal, esto es pérdida fetal o muerte después del nacimiento, de los fetos afectados, puede ser mayor del 25 %.
Se recomienda que una mujer embarazada expuesta a la infección por listeria, por consumo de algún alimento contaminado, que presente fiebre superior a 38.1°C (100.6°F) y signos y síntomas consistentes con listeriosis, sin otra causa conocida de enfermedad, debe ser simultáneamente evaluada y tratada por listeriosis presuntiva.
Las sociedades científicas estiman que no se debe indicar ninguna prueba ni tratamiento para una mujer embarazada asintomática que reporta consumo de un producto retirado del mercado o implicado durante un brote de contaminación por Listeria.
Para prevenir la infección se recomienda lavar bien los alimentos crudos (verduras y frutas) antes de comerlos, cortarlos o cocinarlos, . No beber o comer lácteos sin pasteurizar. Los quesos duros y el yogurt se pueden comer sin problemas.
Se sugiere además en las embarazadas; evitar comer perros calientes, paté, fiambres, embutidos y charcuteria a menos que se calienten a una temperatura interna de 75 grados o hasta que estén humeando, justo antes de servirlos. Cualquier alimento de origen animal debe cocinarse al menos hasta alcanzar una temperatura interna de 75 grados centígrados.
Es recomendable lavarse las manos y lavar cuchillos, encimeras y tablas de cortar después de manipular alimentos crudos.
La listeria se multiplica en alimentos refrigerados entre los 4 y los 10 grados, se mantiene viva en medios con ph bajo, como las vinagretas y sobrevive a la alta concentración de sal, por lo que el salado de los alimentos no protege contra su infección.
Si se han de refrigerar alimentos cocinados, se aconseja de refrigerarlos a menos de 4 grados o congelarlos a menos de 18 grados.
El diagnostico de la infección se hace mediante cultivos, de una muestra de sangre. o de líquido amniótico. No se suele recomendar el cultivo de las heces puesto que la mayoría de los medios de cultivo vienen preparados para impedir su crecimiento.
En los casos de sospecha en los brotes se puede hacer un cultivo de heces usando medios especiales.
La serologia es útil para diagnosticar casos posteriormente a los brotes cuando el cultivo de sangre suele ser negativo.
El tratamiento en las embarazadas suele ser antibiótico como la Ampicilina, durante 2 semanas o hasta le parto y en las pacientes alérgicas a las penicilinas se puede recomendar un macrólido como la eritromicina o la claritromicina.
Se recomienda suspender la suplementación de hierro durante el cuadro agudo, puesto que el hierro es un factor de aumento de la. virulencia del patógeno.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE. ACOG guias prácticas. Guia Mensa de terapéutica antimicrobiana.
– Quería hablarles de la recomendación de colocar la vacuna del virus respiratorio sincitial, a vuestro recién nacido.
– Si la veráad es que lo hemos mirado en internet y parece que Cataluña es la única comunidad autónoma que la recomienda. ¿Es que en Madríd no sufren de ésta enfermedad?. No nos dá mucha confianza.
– Eso se debe a como funcionan las comunidades autonómas, existe la recomendación nacional del sistema de salud español, pero la aplicación de las recomendaciones depende de cada comunidad autónoma.
– Lo hemos discutido y decidimos que de momento no se la colocaremos. «
El virus respiratorio sincitial es un patógeno prevalente en España, más de la mitad de los niños menores de un año, estarán expuestos a sufrir una infección por éste virus.
Hasta 3 por cada 100.000 habitantes, pueden acabar ingresados por ésta infección, es causa de cuadros respiratorios que pueden llegar a ser severos, la mayoría en menores de un año y con más frecuencia en menores de 6 meses; ameritando en ocasiones ingresos a unidades de cuidados intensivos neonatales.
El término vacuna en el caso del virus respiratorio sincitial, no es del todo exacto.
Ya que lo que se administra no es el virus, si no los anticuerpos contra el virus.
Es decir se ha desarrollado un anticuerpo de vida media larga,(nirsevimab) que actúa por unos 5 a 6 meses, que es el tiempo que suele durar la temporada de mayor pico de incidencia de la infección por virus respiratorio sincitial. Durante los meses de otoño e invierno.
En los meses de temporada, es cuando se recomienda la colocación de la inmunización pasiva en el recién nacido.
La administración de anticuerpos al recién nacido es segura y ha demostrado, que es costo efectiva al reducir las hospitalizaciones e ingresos a terapia intensiva infantil, durante el otoño invierno que es la temporada en España, de mayores tasas de infeción por en virus respiratorio sincitial.
La inmunidad se obtiene desde el mismo momento de colocada la inyección.
Existen vacunas de virus respiratorio sincitial estudiadas en embarazadas, basadas en una proteína del virus, no en el virus en sí, lo que genera anticuerpos contra una parte vital del virus en los vacunados.
Con una respuesta de anticuerpos suficiente en la madre para que pasen la placenta y protejan al recién nacido. En Europa está autorizada para adultos y madres gestantes entre las 24 y 36 semanas. (Abrysvo® de laboratorios Pfizer ).
La colocación de la vacuna en la madre, no excluye la recomendación de colocación del nirsevimab al recién nacido.
La infección por el virus papiloma humano, (VPH) es extremadamente frecuente y se detecta con frecuencia en individuos sanos, sin embargo la clasificación actual del virus lo considera como un germen patógeno oportunista, donde la capacidad de algunas cepas, para desarrollar, cáncer; depende de factores individuales; inmunológicos (las defensas) , la presencia de otras infecciones, alteraciones de la microbiota normal o hábitos nocivos como el tabaquismo.
Este virus podría estar implicado en 5 % de los cánceres que se detectan en nuestra especie.
Estudios recientes, que buscaron y han encontrado., ADN viral en fósiles humanos como Otzi, el hombre de hielo de 5000 años de edad o como el fósil de homo sapiens de 45000 años de edad encontrado en Siberia.
La diferencia en distancia y tiempo entre los dos fósiles, señala que al parecer nuestra especie ha sido infectada por éste virus por toda su existencia.
Un estudio finlandés, del 2017, rastreo el VPH 16 hasta hace 60.000 años y estableció la posibilidad de que el homo sapiens obtuviera el virus mediante emparejamiento con los neardentales.
Aunque podría haber evidencia en el otro sentido, de transmisión desde el sapiens hacia los neardentales.
Las discusion tal vez no aporte nuevos tratamientos, nuevas vacunas o nuevas curas.
Pero la ciencia no sólo sobre obtener beneficios prácticos, a veces, la ciencia, «sólo» aporta conocimientos.
La institución reafirma que su uso debe ser prudente: siempre en la dosis más baja y por el menor tiempo posible que sea necesario y luego de consultar con un profesional, evitando la auto medicación.
Recientemente, la Food and Drug Administration (FDA) estadounidense, actualizó el etiquetado del acetaminofén para advertir sobre un posible aumento en el riesgo de condiciones neurológicas como autismo y el trastorno de déficit de atención (TDAH) en hijos de madres que lo consumieron durante el embarazo, lo que generó inquietud en la comunidad médica.
Evidencia científica sobre el acetaminofén y neurodesarrollo:
Durante más de una década, se han realizado investigaciones para determinar si existe una relación causal entre el uso prenatal de acetaminofén y trastornos del neurodesarrollo, como autismo y el trastorno de déficit de atención (TDAH).
En 2015 y 2017, tanto la FDA como la Sociedad de Medicina Materno-Fetal (SMFM) analizaron la literatura científica, concluyendo que la evidencia era insuficiente y no demostraba un vínculo causal claro.
Las investigaciones disponibles presentaban varias limitaciones metodológicas: muchas dependían de reportes maternos muy posteriores a la exposición, sujetos a sesgos de memoria, o carecían de datos precisos sobre dosis, duración y momento de exposición; empleaban evaluaciones diferentes no comparables entre sí, de los resultados de las pruebas realizadas en los niños y sobretodo, no controlaban adecuadamente los factores genéticos y familiares, ni tampoco si hubo exposición a acetaminofén después del nacimiento.
En el 2021 se publicaron declaraciones de precaución que propusieron restricciones cautelares en su uso prenatal; sin embargo, estas posturas fueron criticadas por sobrestimar los resultados de los estudios con diseño inadecuado y por no considerar el contexto de patología que pudieron condicionar el uso del medicamento.
Por ejemplo, hay evidencia importante de que la fiebre, en el embarazo; una de las indicaciones de uso del medicamento, puede relacionarse con estas alteraciones neurologicas en el futuro bebé. Por tanto la asociación de su uso se podría deber a la enfermedad y no al medicamento.
El análisis más reciente, de agosto de 2025, revisó diez nuevos estudios publicados desde 2021. Solo dos (Ahlqvist 2024 y Gustavson 2021) abordaron eficazmente el control de factores genéticos y familiares. Ambos concluyeron que, tras ajustar por estos confusores, no existía asociación significativa entre el uso prenatal de acetaminofén y alteraciones neuropsiquiátricas en los hijos de madres expuestas al acetaminofen durante el embarazo. .
Consideraciones clínicas y consejos para la consulta
Como en cualquier situación clínica en general; es necesario considerar el contexto clínico y el equilibrio riesgo-beneficio del uso de cualquier medida diagnóstica o terapéutica, más aún durante el embarazo..
No tratar adecuadamente condiciones como fiebre, migrañas o dolor puede traer consecuencias graves para la madre y el feto; por ejemplo, la fiebre no tratada se relaciona con un mayor riesgo de defectos del tubo neural y otras malformaciones.
La situación de no riesgo no existe, de allí la máxima terapéutica que se define como “PRIMO NON NOCERE” esto es “primero no hacer daño” .
Siempre que un profesional indica un tratamiento hace un balance entre el beneficio del tratamiento, los riesgos que podría conllevar y los costos. No tratar una condición clínica también lleva riesgos y la decisión de indicar un tratamiento determinado, se da cuando los beneficios son superiores a los riesgos.
Exagerar riesgos teóricos podría llevar a la infratratamiento, lo cual no está exento de riesgos.
Ante la creciente preocupación social y mediática, los profesionales debemos asesorar a sus pacientes explicando la evidencia disponible, los límites metodológicos de los estudios, enseñar el uso adecuado del medicamento y tranquilizar sobre su seguridad cuando está indicado.
El acetaminofén es accesible y de bajo costo, y cualquier restricción injustificada podría limitar las opciones de tratamiento que son seguras, para el manejo del dolor y la fiebre en el embarazo.
Conclusión
El ACOG mantiene que el acetaminofén es el medicamento más seguro y recomendado como primera línea para el tratamiento del dolor y la fiebre en gestantes.
No existe evidencia científica robusta que justifique un cambio en las recomendaciones actuales, y se debe continuar su uso prudente y respaldar a las pacientes con información basada en evidencia.
Comunicado de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecologia
Cita textual:
“Benvolgut/da,
Davant les informacions recents des de l’administració Trump d’Estats Units, afirmant la vinculació de l’ús de paracetamol durant l’embaràs amb el risc d’autisme, des de la Societat Catalana d’Obstetrícia i Ginecologiala juntament amb la Societat Catalana de Farmàcia Clínica, la Societat Catalana de Farmacologia, la Societat Catalana de Pediatria i la Societat Catalana de Psiquiatria i Salut Mental, en el marc de l’Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears, s’ha emès un comunicat públic, afirmant que actualment no s’ha demostrat la relació entre l’ús emplaçant a evitar difondre missatges alarmistes sense base científica pot generar por innecessària i afectar negativament la salut pública.
Adjuntem el comunicat per poder accedir al contingut.
El American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) actualizó en agosto de 2025 su guía sobre la vacunación COVID-19 para embarazadas, mujeres lactantes y mujeres que planeen un embarazo, recalcando la importancia de recibir la vacuna actualizada, o el refuerzo independientemente del trimestre o etapa del embarazo [1].
Las embarazadas son especialmente vulnerables a sufrir complicaciones graves por COVID-19, incluyendo mayor riesgo de hospitalización, enfermedad grave y desenlaces adversos como parto prematuro o mortalidad materna.
La vacunación reduce significativamente el riesgo de enfermedad grave tanto en la madre como en el recién nacido, ya que los anticuerpos generados por la madre pasan al bebé durante el embarazo, protegiéndolo especialmente en sus primeros seis meses de vida, etapa en la que aún no es elegible para vacunarse y es el grupo pediátrico más hospitalizado por COVID[1].
La evidencia acumulada, basada en estudios internacionales de alta calidad con cientos de miles de embarazadas, descarta que exista algún riesgo de resultados adversos por la vacunación.
Los efectos secundarios son leves: dolor en el sitio de inyección, fatiga y fiebre ocasional. Las reacciones graves, como la anafilaxia, son extremadamente raras[1].
No existe evidencia de que la vacuna afecte la fertilidad, ni que aumente las tasas de pérdida gestacional, incluso después de dosis de refuerzo.
Tampoco hay razón médica para posponer embarazo tras la vacunación. Ni se requiere realizar una prueba de embarazo antes de recibirla.
Además, la inmunización se puede administrar junto con otras vacunas recomendadas durante el embarazo, como la gripe, Tdap y RSV[1].
En mujeres lactantes, los datos confirman la seguridad de la vacuna, sin impacto negativo en la lactancia ni en los bebés.
Los anticuerpos producidos por la vacuna aparecen en la leche materna, añadiendo una capa de protección adicional al lactante[1].
En conclusión, El ACOG recomienda la vacunación contra el COVID-19 a las embarazadas, a las madres lactantes y a quienes se planean quedarse embarazadas.
La vacuna protege la salud materna, disminuye complicaciones obstétricas y brinda defensa crucial al recién nacido frente a complicaciones del COVID-19[1].
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza