Cambiar para seguir igual…

Imagen tomada de 7 pecados capitales.com

No se puede huir de los problemas,  la vida nos enseña continuamente a enfrentarlos, luego de mucho andar,   tal vez por que una coalición frontal, no funciona, se llega  a la conclusión del sabio, que se han de enfrentar  con excelencia,  tal vez por que  si la sociedad  se decanta por un camino, nos  arrastrará indefectiblemente a todos,  estemos  de acuerdo  o no.

A muchas personas  formadas en valores arquetípicos, les suele  chocar la prevalencia de antivalores, cómo prosperan y se van  adueñando de espacios,  ante la indignación de algunos, la tolerancia de muchos y la indiferencia de demasiados. Son caminos  errados  trenes en los que en un momento dado se monta la sociedad y nos arrastran a todos en un camino autodestructivo, a pesar de muchos que gritan,   se paran a reflexionar  y dicen cosas que no  quieren ser oídas en  una orgía, eufórica de conductas erradas, que  causan miserias, y malestar en su camino.

En lo que parecen ser ciclos históricos, terminan prevaleciendo éstos antivalores,   que se convierten en culto a los pecados  capitales,  y que terminan  con civilizaciones, cuando llevan  a la mayoría  a padecer  lo indecible y es cuando ocurren los estallidos,  violentos  que generalmente  cambian las  cosas para seguir igual, citando  a  Lampedusa en su célebre obra El Gatopardo.

Luego de dar tumbos por la vida,  te das cuenta de que la soberbia y la vanidad son malos  aliados, sobre todo cuando dominan  en la sociedad, en el fondo se utilizan como justificantes disfrazados de justicia, cuando en realidad,  lo que  terminan es beneficiando a unos pocos y perjudicando  a la mayoría. Y acabando con los que los enfrentan.

El enfoque de enfrentar  directamente la mediocridad (sin intención peyorativa, utilizo la acepción de mediocre: “de calidad media” según la RAE), funciona si la  mayoría de la sociedad  se rige por valores de  excelencia,  entonces un enfoque de enfrentamiento  directo,  podría funcionar pues  conseguirá apoyo en todas las esferas y terminará aplastando el comportamiento  mediocre.  Sin embargo si la sociedad ha llegado  al punto en que la mayoría ha perdido sus valores,  entonces  ya se ha montado en el tren de la autodestrucción, como civilización,  que pasa por generar miserias y daños a muchos, hasta que éstos “Indignados”, generan un cambio de paradigma, que no es más que un intento de  restablecer los valores.

Si bien  existen fuerzas situacionales y sistémicas que ya comentamos en éste blog en relación al “Efecto Lucifer” que si no se tienen en cuenta, terminan moldeando a los nuevos  líderes,  lo que explica la  cita de Lampedusa…y vuelva a comenzar.

Tal vez uno de los marcadores de que éste cambio  autodestructivo  de una sociedad  está ocurriendo, es cuando  cuesta comunicar  valores, o mejor  dicho cuando  tienen que enunciarse constantemente,  para  aclarar que existen,   con el agravante de que cuando  se habla de valores, con personas  que no los profesan de la misma manera, es difícil lograr una comunicación real,  más si la persona  con antivalores,  detenta el poder. Es como si  se hablase en idiomas diferentes, lo triste  es  pensar que se tiene un diagnóstico, que  se  puede plantear un tratamiento, pero que la sociedad no le interesa tratarse, en una conducta de negación  autodestructiva  que terminará con ella. Y donde siempre terminan  pagando los que menos responsabilidad tienen. Me  parece oír un: “Que se ajusten,  tu”

Dice uno de los  principios éticos primarios, el de autonomía,  que “no se  puede ayudar a quien no quiere ser ayudado”.  Y es verdad y es una pena.

Siento  que la salida puede ser  para los que  guarden algún tipo de principio,  el convertirse en islas  de cordura,  desde las cuales con eficiencia,  pueda construirse todo cuando el  tren haya  pasado, con humildad, generosidad, templanza, fraternidad, moderación y diligencia.

Si esto no resuelve el problema, al menos permitirá a unos  cuantos  vivir mejor.

Ojalá éstas  sean elucubraciones de un  tío cansado de andar por el mundo enfrentándose cíclicamente a los mismos discursos.

Creación, divinidad…

Seres considerados divinos
Imagen tomada del blog "don't stop travelling", hacer click en la imagen para vistar la fuente

¿Por qué algunas personas dedican tiempo y esfuerzo a actividades, que podrían parecer tediosas?

Lo que parece tedio puede referirse a concentración,  abstracción, que genera actividad creativa.

¿Crear qué?

Lo que sea, la creación   implica generar algo que no existía previamente,  sea un cuadro, un dibujo, un origami, una base de datos o un escrito.

Todo lo que nos rodea surge de la creación de alguien, alguien antes lo soñó, lo diseño y lo plasmó en una realidad.

Y digo yo ¿esto no es lo que  las religiones enseñan?.

Si según los conceptos religiosos, “dios creó al hombre a su imagen y semajanza”…

¿Qué hace un dios que es especial?.

La omnipresencia, la inmortalidad, características divinas que logran rozar algunos cuantos, que logran éxito en su actividad  creativa proyectándose  en el tiempo y el espacio a través de sus productos.

Es por eso que la actividad creativa  nos absorbe,  genera bienestar y buena onda.

Los grandes genios de la literatura, del arte y de las ciencias   logran desarrollar estas características divinas. , ¿quién no ha oido hablar o no han sido influenciados por la obra de Shakespeare, de Einsten, de Mozart, de Goya, de Velázquez,  listados casi interminales, de hombres y obras que han logrado una proyección humana que los acerca a los dioses.

También logran celebridad los grandes destructores,  la antítesis de la divinidad,  pero éstos son tristemente célebres y sus obras están allí para recordarnos, lo que sucede cuando la humanidad toma derroteros negativos.

Tengo fe en la creación,  vista como construcción a partir de necesidades  no satisfechas,  sé que al final la esperanza de que  iremos a mejor se concretará en hechos, sé también que  depende del cambio de paradigmas  de muchos actores de la sociedad.

El estado de bienestar actual  ya deja de ser sustentable, aún para las grandes economías, es aquí donde  se impone  el proceso creativo, en generar cambios que  garanticen igualdad, y bienestar a la mayoría, las reservas del tercer mundo se agotan y la miseria causada por el saqueo sin piedad por parte  del primer mundo, ya tiene repercusiones en las grandes ciudades del planeta que viven asustadas  ante la posibilidad de  crueles atentados terroristas, injustificables. Pero que son el resultado de políticas económicas  inadecuadas.

Se impone entonces generar un cambio, crear una rotura epistemológica  que garantice un futuro mejor,

¿Cómo?

Creando y dejando  de lamentarnos.

Las necesidades están,  es hora de ponernos a crear, no de sentarnos a llorar…

Introducción polémica de Los Simpsons…

En un acto de valentía el caricaturista Bansky,  diseñó una introducción  a la conocida serie, donde critica la decisión de la Fox, de trasladar parte de su producción a  Corea,  lo admirable es que La Fox misma luego de deliberarlo, autoriza la  presentación,  respetando la irreverencia que caracteriza la serie.

Lamentablemente la  esclavitud,  aún persiste en estas latitudes, y el materialismo occidental, sin pudor se aprovecha de ello, es para replantearse paradigmas.

Recibido por mail… (Gracias Marta)



La crisis financiera explicada de manera sencilla

Heidi es la propietaria de un bar en Berlín, que ha comprado con un préstamo bancario. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.

Nota: Pero en realidad, no le entra en caja ningún dinero físico.

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¿Quien es ella? Relato. Capitulo I

(viene de Introducción)
Con la certeza de que debería ser suficiente, mantienen este vacio de necesidad, necesidad de estar seguros. Seguros ¿de qué?.
Los hechos hablan con la claridad de una imagen para quien los pueda interpretar, como mil palabras en tropel se agolpan contra la mente generando teorías e interpretaciones diversas, la evoluciòn ontologica les enseña que deben evitar el daño, como los lobos deben pensar primero en la manada antes que en ellos mismos.
Errores que dañan esta unidad ya han sucedido con demasiada frecuencia, y lo poco que se tenía de seguridad de subsistencia se puede perder irremediablemente, por eso es que son cautelosos ante la posibilidad de daño. Y esta posibilidad les obliga a ser cautos, y no actuar hasta que llegue el momento.
A veces el secreto para obtener lo que se quiere es saber esperar.
Pero ¿es la verdad? o es cobardia que les impide actuar. ¿Cuando es cordura? ¿Cuándo es cobardía?. Tiene que ver con posibilidad de obtener objetivos y depende también de la moderación de los principios esa brujula interior, que es bueno mantener ya que si la perdemos nos extraviamos fácilmente en el camino. Es esta la razón por la que no están dispuestos a correr.
A veces la dimensión del tiempo se interpone, y en el sentimiento que nos ocupa, una diferencia de 10 años, son 10 años de programa vital que se interponen entre nuestros dos protagonistas en esta dimensión espacial. Diferencias que les impiden, basados en principios, consumar su destino de almas gemelas.Leer más »

Renuncia

Renunciar al control, es liberalizante, una vez que te das cuenta, que en realidad es muy poco lo que es factible de controlar, muchas situaciones, son generadas por sucesos tan complejos, que dependen del azar, o del caos si te quieres poner cuántico, la posibilidad de que un acto nuestro pueda causar un efecto mensurable real en el panorama total es ínfima, a pesar del esfuerzo implicado.
Si bien mucho de lo que nos rodea, depende de decisiones que hemos tomado, y con frecuencia mientras nos trazamos una meta somos felices, en el camino en tránsito. Con frecuencia la supuesta solución, se diluye interior y exteriormente y si no estamos atentos nos quedamos con los mismos miedos y temores iniciales, esta vez mas desnudos al quitarles el barniz de distractores que les cubría en forma de metas.
Paradójicamente la satisfacción del objetivo logrado, es efímera y como sucede con los objetivos materiales, debemos plantearnos nuevos retos para seguir en esta ilusión, que nos vamos forjando.
Si somos reflexivos terminamos dándonos cuenta de que en realidad el camino es interior, pero esto no lo sabremos hasta haber agotado la búsqueda exterior y tal vez esa sea la razón de nuestra efímera existencia.

Las brujas

“En la edad media podría decirse que el papel desempeñado por las mujeres era encomiable y científicamente importante. Al parecer la figura de la curandera se transformó de alguna manera en la de bruja, probablemente este paso fue fruto del esfuerzo premeditado de algunos hombres. Todo comenzó con la publicación de un libro por dos dominicos alemanes, “El martillo de las brujas”, en el que describían una secta universal de mujeres, coincidiendo con la difusión de la imprenta de Gütemberg, lo que permitió que éste y otros libros de brujas se hicieran accesibles al pueblo de toda Europa.
Creando una corriente de opinión desde el pueblo hacia sus gobernantes, solicitando que se hiciera una represión sistemática de estas mujeres diferentes.
Fué una época desgraciada de la historia de la humanidad, la productividad agraria se vió afectada por un cambio climático, bajando la producción en las cosechas de cereal, con el resultado de hambrunas. En el marco de la contrarreforma religiosa, se implantó un modelo de sociedad homogéneo, donde el que era diferente pasó a ser considerado una amenaza.
La imagen que había creado el ideario colectivo, de mujeres que adoraban al diablo y amenazaban al cristianismo, dio lugar a una persecución sangrienta, las mujeres acusadas de brujería eran torturadas hasta que confesaran y delataran a otras, luego eran colgadas en la horca. Mujeres cuyo único delito tal vez, fue ser diferentes.
Lo que en su tiempo contribuyó a recrear el mito de una mujer malvada frente al hombre sabio y bueno…”

Tomado de Eduardo Punset “Por que somos como somos”. Editorial Aguilar ISBN 978-84-0309922-7