
“Si seguimos como vamos, nos vamos a convertir en un país rico, con habitantes pobres, en manos de ladrones.”
Corría el año 1984, el viernes al mediodía salíamos de la clase de Fisiología 20, Jesús me pregunta
-¿Qué haces el fin de semana?
-No tengo planes.
– ¿Me acompañas a Calabozo a buscar mi carro?
-Ok, vamos…
Nos embarcamos en un viaje de 10 horas en autobús, llegamos el sábado en la mañana a San Juan de los Morros y de allí agarramos un carrito, más o menos una hora más hasta Calabozo, Estado Guárico.
Llegamos a las 10 de la mañana ya con un calor húmedo y sofocante, luego de saludar en casa de Jesús, nos fuimos a visitar sin previo aviso, a mi primo Leo. Un familiar muy querido, médico, neuro pediatra; que como puede darme cuenta era muy apreciado en la comunidad.
Dando una muestra de hospitalidad llanera, o caribeña, nos hizo pasar, nos preguntó si teniamos hambre, nos dio de comer y beber durante el dia, sin dejarnos salir de la casa. Como todo buen anfitrión, contando anécdotas, de. médico experimentado a estudiantes de medicina admirados, nos preparó una parrilla, Nos escuchó nuestras cuitas. Nos puso música, toda una celebración a la vida entre tres. Salió un par de veces a atender algún paciente urgente. Y nos despedimos de él ya cayendo la noche.
De allí nos fuimos a un club local, a jugar dominó, con el papá de Jesús, un ginecológo, muy conocido enla ciudad. Nos pusimos a conversar de política, corria el año 1984, en una ya decadente democracia venezolana, luego de analizar la situación del país, el papá de Jesús, afirmó: “Si la situación sigue como va, nos vamos a convertir en un país de mendigos en manos de ladrones”.
En su momento, la frase me pareció chocante, como una bofetada. Luego al irla digiriendo durante la noche, al final de la jornada, me pareció que tenía algo de razón.
Y es que en ésa época , el país estaba abrazando un populismo descabellado, la clase política habia involucionado, la narrativa de los políticos comenzó a alejarse de la realidad.
Aparecían promesas de soluciones fáciles, a problemas complejos. Y se culpabilizaban entre los partidos de los problemas que afectaban al país.
Las soluciones que se ofrencían eran sencillas y de satisfación inmediata, como bonos o ayudas, que se pagaban con la renta petrolera y cuando el gasto era tal que agotaba los recursos del petróleo, entonces se pagaban con deuda.
Estas soluciones además eran combustible para alimentar la corrupción. La impunidad de la corrupción, se convierte en un aliciente.
De repente no existen razones para no ser corrupto.
La deuda pública para pagar ayudas y corruptelas, fue creciendo desmesuradamente: Deuda que la banca internacional estaba deseosa, de suministrar. Respaldada por las inmensas riquezas del país.
Por aquella época solía decir que la culpa no era de los políticos, al fin y al cabo son expresión de lo que la gente quiere creer, no de la realidad.
Pensaba que la culpa era de nosoros, los electores, que nos dejabamos seducir por soluciones fáciles.
He estudiado el tema, y parece ser que hemos evolucionado para buscar la seguridad, por encima de todo lo demás.
Es más importante sentirnos seguros que conocer la verdad.
Biológicamente se entiende esta aporía, pues necesitamos estar seguros para que nuestra especie sobreviva. Nuestro cerebro evolucionó en un medio hostil.
Un trueno que anuncia tormenta, un rugido de una fiera, un matorral que se mueve súbitamente. Un olor agresivo; eran signos de alarma que nos entran por los sentidos, vista , olfato y oido.
El individuo racional, que se quedaba para investigar la realidad de lo que pasaba, tenía muchas posibilidades de fallecer si la tormenta era intensa, o la fiera lo atacaba o el matorral se debía a un depredador o a una serpiente venenosa. Sus genes no pasarían a la generación siguiente.
Y si tenía una posición de liderazgo en el grupo social seguramente el grupo social acabaría igualmente.
En contraste el individuo emocional, que habla con fuerza, inventándose causas y efectos, que explicaba que el trueno era un dios que buscaba venganza y que habia que guarecerse para lo que vendria, que llama a la tribu a esconderse ante el rugido de una fiera que encarga un espiritu maligno que quiere hacernos daño, o que interpreta la rama que se mueve como peligro aunque no sea verdad.
Ése individuo, tenía mas posibilidades de sobrevivir y de ejercer un liderazgo que suministrando seguridad, , que mantendrá su grupo social vivo. Y transmitirá con más eficiencia sus genes a las generaciones siguientes.
Los genes emocionales eran más exitosos en transmitirse en un medio hostil lleno de peligros que los genes racionales.
A medida que evolucionamos social y culturalmente, hemos logrado garantizarnos cierta seguridad, los grupos poblacionales aumentaron.
Se hicieron así necesarias creaciones abstractas, para lograr cohesión social, como los países, las fronteras, el dinero, la religión.
Estas narrativas nos identifican con un grupo , nos dan seguridad, aunque no existan en el mundo físico. Son creaciones abstractas que explican lo que percibimos, independientemente de que sean verdad o no. Pero que funcionan por que creemos en ellas.
Nos mudamos así a un mundo racional, abstracto.
Donde la búsqueda de la verdad, nos proporcionó la ciencia, el método científico las bases de todos nuestros avances sociales, culturales y tecnológicos que disfrutamos.
Mantenernos en la realidad nos iguala y aleja las diferencias, tal vez sea el camino para evitar la conflictividad de nuestros dias.
Creamos unas narrativas que nos dan seguridad, pues nos explican lo que percibimos por los sentidos.
Sin embargo , los instintos se mantinen. La inteligencia emocional tiene prioridad sobre el razonamiento, ya que es la que usamos cuando hemos de sobrevivir, sin tiempo para pensar.
A razonar, se aprende. Y requiere de un esfuerzo y disciplina para conocer la realidad.
Es más fácil creer lo que dice un líder carismático, que nos dá soluciones sencillas o problemas complejos o simplemente niega los problemas complejos. Como por ejemplo el cambio climático.
Problemas que nos causan ansiedad y miedo.
Si la causa de nuestra crisis económica son los inmigrantes, el líder carismático nos convierte en sus víctimas.
Si eres una víctima te tienes que defender. Lo que genera agresividad y hostilidad hacia grupos vulnerables de la sociedad.
Si el líder nos dice que el cambio clímático no existe que es un invento, se acaba el problema, aunque vivamos con cifras record de temperatura, que arrasan las cosechas y que problamente agrave la crisis migratoria. Y genere hambrunas.
No mas ansiedad, podemos seguir consumiendo combustibles fósiles y dejar el coche encendido con el aire acondicionado, mientras esperamos. Lo que agrava más la crisis climática.
Es el “No miren para arriba” representado en un magnífico filme.
Esa necesiad de seguridad en un mundo inseguro, donde la verdad, representada por la ciencia nos de más inseguridad. Es la que nos hace seguir lideres que nos proporcionen narrativas que nos queremos creer aunque sean falsas, nos venden falacias, que nos creemos por que nos dan seguridad.
Las personas racionales no son populares políticamente, dan explicaciones sin certezas; no nos dicen: “El problema son los emigrantes que nos roban y se gastan los recursos del estado y nos quitan los trabajos a los de aquí”. “Los pobres son pobres por que son flojos y se meten drogas”.
Una interpretación racional, nos diria que la crisis mundial seguramente se debe a un colapso del sistema económico prevalente, donde vivimos en un planeta con recursos finitos que se estan agotando y que el nivel de vida que llevamos en el primer mundo es a expensas de expolio de recursos a los menos favorecidos.
Que la desigualdad podría ser causada por una mala distribución de los recursos.
Pero nadie quiere escuchar explicaciones complejas, es más fácil odiar a los inmigrantes.
Quienes en realidad aportan mucho más a la sociedad de lo que gastan.
Y que su erradicación suele agravar la situación económica de los países que hacen las purgas.
Entonces si tenemos un estado que nos engaña, que nos compra con dádivas, mientras nos endeuda. Que culpa a los otros de nuestros problemas, y que nos dá soluciones fáciles, falacias, que nos engañan, para darnos seguridad. Que además tiene altos niveles de corrupción. Tenemos la definición de populismo.
Lo que nos lleva a la conclusión del papá de Jesús, nos convierte en un pueblo de mendigos en manos de ladrones.
A veces cuando veo las noticias internacionles actuales, me pregunto si lo que pasó en mi país, es el futuro de las democracias, cuando los que votamos, nos dejamos guiar por nuestros miedos , sin racionalizar.
Decia mi abuela: “La culpa no es del loco , si no del que le dió el revólver”.
Asumamos nuestras responsabilidades democráticas y elijamos líderes adecuados, hay 3 preguntas que debería contestar en sus planes de gobierno cualquier político local, regional o nacional que aspire a nuestro voto: 1.- ¿Qué piensa hacer para enfrentar el cambio climático ? 2.- ¿Cómo enfrentará. La crisis migratoria que se nos avecina ? 3.- ¿Qué medidas adoptará para paliar la crisis económica que tenemos encima, debida al consumo excesivo de recursos limitados ?
Debemos razonar sus respuestas investigar antecedentes, conocer a la persona, hacernos un juicio y luego como dicen los asesores de riesgo, tomar la decisión que mejor se amolde a nuestros intereses.
Esto si todavía creemos en la democracia.
Pero eso es tema para otro post.








