
La Listeria monocytogenes es una bacteria alargada denominado bacilo grampositivo por su tinción, aerobio y anaerobio facultativo causante de una infección, llamada listeriosis.
Esta bacteria se desarrolla en el interior de las células que invade y tiene la capacidad única de cumplir su ciclo vital y multiplicarse, dentro de las células humanas, de diversos tipos; macrófagos, células epiteliales, hepatocitos y células endoteliales.
La bacteria puede vivir en el medio ambiente, incluyendo suelo, vegetación en descomposición, intestinos de animales y alimentos como productos lácteos no pasteurizados, quesos blandos, carnes crudas, pescado, mariscos, vegetales y frutas.
La bacteria está presente en el suelo, el polvo ambiental, los fertilizantes, las aguas residuales, en las plantas y en en los alimentos procesados almacenados a 4 grados, así como en el tracto intestinal de numerosos mamíferos, aves, peces y crustáceos.
La listeria puede sobrevivir y multiplicarse en condiciones de congelación, lo que la hace particularmente problemática en garantizar la seguridad de los alimentos.
Es una de las bacterias que hace que no sea seguro congelar los embutidos o los productos crudos antes de dárselos a las embarazadas.
La infección invasiva por listeria, denominada listeriosis, es poco frecuente, a pesar de tratarse de un patógeno potencial omnipresente a nuestro al rededor.
La incidencia de la enfermedad invasiva en occidente se encuentra alrededor de 4 casos por millón de habitantes.
Esta baja frecuencia de enfermedad se debe a que las personas con inmunidad normal, tienen una repuesta bastante eficiente, que controla la infección en personas sanas, a pesar de la exposición frecuente a la listeria.
El American College of Obstetricians and Gynecologists recomienda que las mujeres embarazadas eviten alimentos con alto riesgo de contaminación por Listeria, ya que la incidencia de listeriosis asociada al embarazo es aproximadamente 13 veces mayorque en la población general.
La infección materna puede presentarse como una enfermedad infecciosa leve, simulando una gripe con fiebre, dolor de espalda y dolor de cabeza. Con frecuencia comienza con un cuadro de inflamación intestinal, al inflamar la bacteria el intestino, su fuente de entrada. O puede ser asintomática.
La afectación dentro del útero del feto y después del nacimiento, pueden ser graves.
La tasa de mortalidad perinatal, esto es pérdida fetal o muerte después del nacimiento, de los fetos afectados, puede ser mayor del 25 %.
Se recomienda que una mujer embarazada expuesta a la infección por listeria, por consumo de algún alimento contaminado, que presente fiebre superior a 38.1°C (100.6°F) y signos y síntomas consistentes con listeriosis, sin otra causa conocida de enfermedad, debe ser simultáneamente evaluada y tratada por listeriosis presuntiva.
Las sociedades científicas estiman que no se debe indicar ninguna prueba ni tratamiento para una mujer embarazada asintomática que reporta consumo de un producto retirado del mercado o implicado durante un brote de contaminación por Listeria.
Para prevenir la infección se recomienda lavar bien los alimentos crudos (verduras y frutas) antes de comerlos, cortarlos o cocinarlos, . No beber o comer lácteos sin pasteurizar. Los quesos duros y el yogurt se pueden comer sin problemas.
Se sugiere además en las embarazadas; evitar comer perros calientes, paté, fiambres, embutidos y charcuteria a menos que se calienten a una temperatura interna de 75 grados o hasta que estén humeando, justo antes de servirlos. Cualquier alimento de origen animal debe cocinarse al menos hasta alcanzar una temperatura interna de 75 grados centígrados.
Es recomendable lavarse las manos y lavar cuchillos, encimeras y tablas de cortar después de manipular alimentos crudos.
La listeria se multiplica en alimentos refrigerados entre los 4 y los 10 grados, se mantiene viva en medios con ph bajo, como las vinagretas y sobrevive a la alta concentración de sal, por lo que el salado de los alimentos no protege contra su infección.
Si se han de refrigerar alimentos cocinados, se aconseja de refrigerarlos a menos de 4 grados o congelarlos a menos de 18 grados.
El diagnostico de la infección se hace mediante cultivos, de una muestra de sangre. o de líquido amniótico. No se suele recomendar el cultivo de las heces puesto que la mayoría de los medios de cultivo vienen preparados para impedir su crecimiento.
En los casos de sospecha en los brotes se puede hacer un cultivo de heces usando medios especiales.
La serologia es útil para diagnosticar casos posteriormente a los brotes cuando el cultivo de sangre suele ser negativo.
El tratamiento en las embarazadas suele ser antibiótico como la Ampicilina, durante 2 semanas o hasta le parto y en las pacientes alérgicas a las penicilinas se puede recomendar un macrólido como la eritromicina o la claritromicina.
Se recomienda suspender la suplementación de hierro durante el cuadro agudo, puesto que el hierro es un factor de aumento de la. virulencia del patógeno.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE. ACOG guias prácticas. Guia Mensa de terapéutica antimicrobiana.








