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Redundancia de funciones y economía.

“No se pueden resolver los problemas aplicando como respuestas los planteamientos que nos llevaron a ellos”. Me parece que es una cita de Albert Einstein, que tiene una contundencia lógica innegable, parece ser una condición humana ontológica,  nos aferramos  a lo conocido, insistimos en aplicar fórmulas  por que dan la impresión de funcionar.

La clase media se creyó una ilusión de progreso, veníamos en la época de los 70 de una bonanza dada por una productividad sin precedentes,  lo que produjo clases medias pujantes, que fueron la base de una visión optimista del futuro. La realidad fue otra.

La clase media de los 80 no mejoró sus condiciones de ingresos, a pesar de la mayor producción de riqueza de origen  especulativo,  ésta al no basarse en bienes  o en producción si no en especulación financiera,  creó corporaciones con capacidad para influir en política, de repente los empresarios que generaban empleos, se dieron cuenta que era más rentable especular en la bolsa que producir.

Además  ésta hegemonía de la bolsa llevó a que las empresas se convirtieran en corporaciones, que a su vez han ido creciendo especializándose, absorbiendo la competencia, sobredimensionándose,  concentrándose en monoproducciones y tratando de garantizar  mayores ganancias a los accionistas. Lo que lleva automáticamente a reducir costos y por supuesto  una forma de recortar es  pagando menos  a quien hace el trabajo, haciendo que la producción sea más económica a expensas de los trabajadores y aumentando los beneficios de los accionistas, mientras se mantiene  una escalada inflacionaria “sana”.

Esto es, las cosas cuestan más pero los salarios son los mismos o menores.

A su vez,  estas poderosas  corporaciones se constituyen en Lobbys del poder, creando matrices de opinión política,  favoreciendo campañas y adueñándose de los medios de comunicación,  lo que lleva a la consecuencia de legislaciones que les favorecen permitiendo “socializar las pérdidas y capitalizar las ganancias”.

Por otra parte, la capacidad de  los bancos de generar dinero en base   a la deuda, llevó a la consolidación de un sistema que atrapó a la clase media, basado en  la ilusión de un futuro mejor,  con un aumento de la capacidad de endeudamiento, para así mantener un nivel de vida con  ingresos que, relativa o absolutamente, disminuyeron.

La consecuencia final fue una disminución del poder adquisitivo de la clase media, con un endeudamiento colosal a manera de una burbuja que acabó pinchando, cuando la esperada mejora de  la calidad de vida que permitiría  pagar la deuda, no llegó.

La realidad es que ahora la clase media trabaja más para apenas llegar a fin de mes, los que tienen la suerte de trabajar y la capacidad de ahorro es nula. Lo que a su vez, afecta negativamente el consumo y genera un espiral de recesión económica.

Lo grave del asunto se presenta cuando los gobiernos,  en el caso europeo, por presiones de poderoso FMI y del Banco Mundial, son obligados a aplicar la receta de recortar los gastos y lo hacen, como si no,  a nivel de los servicios que presta, educación, sanidad y seguridad,  lo que afecta directamente aún más la calidad de vida, de allí el deterioro del llamado “estado de bienestar”. Se aplican los criterios de las corporaciones privadas a los servicios, es decir se busca aumentar su “rentabilidad”. Para poder pagar el auxilio financiero a las corporaciones que generaron la debacle económica, además haciendo creer a la clase media que era la causante de los males actuales.

Lo cual según el economista Nassim Nicholas Thaleb que ya cité un post previo, es antinatural y expresa  en un ejemplo la visión errada de los asesores económicos,  lo natural  es que haya variedad y escalas pequeñas, es lo que hace la naturaleza, inclusive que haya redundancia, en la producción,  esto hace  a las empresas  más versátiles  y permite que afronten mejor contingencias inesperadas.

El ejemplo de redundancia, es que la naturaleza nos hizo con dos ojos, dos oídos, dos pulmones, dos riñones; aún en los órganos que son únicos como el hígado, el estómago, el páncreas, el corazón o los intestinos, existe una redundancia en función, con gran capacidad de funcionar por partes más allá de lo calculado para una vida normal.  Gracias a ello se mantiene la vida. Si hubiésemos sidos proyectados por un asesor económico del FMI, nos harían hecho con un sólo ojo, un riñón, un oído para abaratar costos  y aumentar las ganancias de los accionistas,  con un funcionamiento aceptable, desde el punto de vista de beneficio, riesgo, costo.

Y esto es lo que podría estar pasando con la economía global.

La solución, pues como comenté inicialmente, es necesario plantear un cambio de paradigma económico, en ésto la clase política se encuentra atrasada en décadas en relación a la población que les elige.

A nivel personal  pienso que podría pasar por asumir un hábito de vida estoico, por lo pronto  me estoy releyendo las “Meditaciones” de Marco Aurelio.

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Imagen tomada de escuelapedia.com

De la dictadura a la democracia

Si les quitas los apoyos a un gobierno dictatorial, no puede subsistir, la lucha no violenta un camino a la libertad…

De la dictadura a la democracia

¿Y yo que puedo hacer?

Una mañana fría y ventosa de un noviembre que había tardado en entrar con días

Boat Bangladesh
Boat Bangladesh (Photo credit: Wikipedia)

soleados entre  días neblinosos y luego 3 días seguidos de lluvia y viento que alertó  los programas de alerta se protección civil.

Llamé un taxi pues no puedo conducir con todo lo que tomo para domar a un tigre que va viajando conmigo  desde hace años y que ahora se ha despertado con toda su fuerza.

Pero ésa es otra historia, el taxista llegó puntual,  ma abre la puerta trasera, y luego de sentarme comenzamos una conversación trivial, hablando del tiempo, de allí al comentario de que la tierra tiene  fiebre, y de allí a la necesidad de cambio de la sociedad de consumo. Hasta ahí todo bien,  pero hizo una pregunta más inteligente de lo que parece: ¿Qué puedo hacer yo  para cambiar esto?. Le di las repuestas usuales,  reciclar, consumir menos plástico,  no usar bolsas, elegir productos que no exploten a sus trabajadores o que no dañen el ambiente, y todo lo demás que no voy a repetir aquí.

Pero, a pesar de que la respuesta satisfizo al taxista a mi me dejó con un mal sabor de boca,  puesto que me quedó la certeza de que como individualidades por mucho que sumemos, no  cambiaremos mucho las cosas,   son los gobiernos los que tienen que actuar,  todo ello cuando me llega la noticia, de que  133 países se marcharon del foro de la ONU por que no llegaron a un acuerdo de indemnización  por los daños  que ocasionan sus políticas de consumo sobre el planeta y el  calentamiento global.

O sea que vamos de chulos, nos cargamos los recursos del tercer mundo,  generamos un gasto colosal de CO2  que está produciendo cambios que no son más que intentos de un organismo vivo que es el planeta tierra de compensarlo,  de paso  causa tragedias humanas, y  nos negamos ni siquiera a condonar un céntimo de la deuda, o pagar algo por los daños ocasionados por siglos de barbarie.

Hay mucho que podemos hacer de manera individual para mejorar ésta situación pero en verdad, son los gobiernos los que deben tomar acción,  de allí que los ciudadanos debemos tomar  conciencia y aumentar la capacidad política de los partidos ambientalistas.

Además el sistema ha de cambiar añadiendo bienestar a la ecuación económica,  como consumidores debemos preguntar siempre si el producto tiene origen en una empresa justa, que  no dañe el ambiente y que trate de manera adecuada  a sus empleados, que no los tenga trabajando en Bangladesh sobre explotados en un local que se les puede caer encima  y matarles.

És el poder de los microsistemas  en la medida que tengamos una cultura ecologista y de justicia social generaremos bienestar colectivo. O al menos eso pienso.

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Maduro prepara MAXI devaluación

http://dolartoday.com/maduro-prepara-mega-devaluacion/

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¿Servicios Públicos o privados?

En el marco de crisis que nos envuelve,  surgen planteamientos de buena fe, que buscan soluciones,  a la escasez de recursos públicos, por supuesto también influye un poco la ideología  política,  es decir  si  soy de derechas  pienso que los servicios públicos son un gasto (por ejemplo salud y  educación) y  que cada quien debería buscar la manera de costearlos, puesto que el beneficio es individual y no se deberían emplear los dineros de todos  en resolver problemas individuales, además  como exponen  los que argumentan en USA contra un sistema público de salud, ¿Qué culpa tengo yo del cáncer de pulmón por fumar ? ¿Por qué he pagarle el tratamiento  del cáncer a un fumador, si se lo buscó?.

En el otro  punto del espectro, se encuentra  el socialismo (Ya el comunismo desapareció del mapa),  que ideológicamente establece que   los servicios  no son gastos, son inversiones,  y que en la medida en que todos colaboremos, tendremos una sociedad mejor,  donde el estado se encarga de distribuir  la riqueza  via   recolección de impuestos a los que más tienen  y  generar servicios de calidad,  que garanticen el bienestar social, que es el verdadero fin último de los recursos económicos.

El enfoque privado establece criterios de productividad  para evaluar el desempeño de una actividad,  éstos  criterios suelen ser de índole económico,  es decir  dinero que produce.

Pero ¿Qué ocurre cuando  los resultados no pueden ser medidos  en moneda contante y sonante?- Por ejemplo  el precio de una vida salvada en una unidad de cuidados  neonatales,  donde lo que se gasta  en  dinero no  se retribuye en  metálico si no  en  vida.  Y donde  existen pocos servicios privados   que lo ofrezcan pues no genera ganancias en metálico  ni para  sostenerse funcionando.  Obviamente falla un marco referencial de la sociedad   donde  se preste el servicio, ya  que  en  donde  los servicios son  sólo privados, existen las unidades,  pero ¿son accesibles a toda la sociedad?.

O en educación,  la formación en investigación y desarrollo  tarda mucho en retornar  ingresos a más,  la inversión en  vías de investigación que no terminan en  algo rentable   desde  el punto de vista económico es muy alta  antes de obtener un resultado  económicamente rentable.

La educación privada tampoco garantiza autonomía, mírese el daño que  facultades manipuladas por los intereses económicos como la prestigiosa Universidad de Harvard, ocasionó  a la economía mundial promoviendo profesionales,  con sesgos,  en relación al liberalismo económico, afectando una generación que fue responsable en gran parte de la crisis especulativa mundial actual.

Ambos sistemas  se basan en una suposición económica general,  que el consumo es necesario para mantener activa la economía,   se crea así una paradoja en un mundo con recursos finitos y una población que crece  exponencialmente,  y demanda mejoras en su calidad de vida.

La solución pasa por un sistema económico  que incluya el bienestar en la ecuación de ganancias y pérdidas,   en desarrollo sin productividad, y en economía azul. Vero tras entradas de éste blog con ésas palabras claves.  Imagen

Chavez y chavismo…

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Cambio de tercio

Desde hace unos 40 años, más o menos desde que tengo uso de razón, que no es que tenga mucha… Me corrijo: tal vez desde tengo uso de la poca razón de que fuí dotado, oigo hablar de crisis.
¿Cómo es posible que una crisis se suceda a otra?, será que las creamos.
Estoy convencido que vivimos en una civilización cuyo principal producto es la crisis, o al menos es una de sus principales tendencias.
La explicación podría estar en que la economía se constituye en la ciencia que prevalece sobre las otras, no puede ser de otra manera, puesto que la ciencia requiere de recursos para funcionar, tal como está estructurada la sociedad, entonces la ciencia que trata del dinero es la que lleva la voz cantante.
Se imponen los principios económicos en un intento de hacer las cosas bien, pero resulta la balanza de valores que establecen lo que está bien, no está clara, puede ser que lo que está bien es lo que me haga ganar dinero y que no me pillen en alguna ilegalidad, o puede ser que lo que esté bien sea no causar daño a los demás.
Que es uno de los límites de la libertad, o sea que mi libertad termina, donde comienza la de los demás.
Para eso existen leyes puestas por la sociedad para garantizar la convivencia.
Y hace falta una entidad que las haga valer para dirimir las diferencias inevitables y garantice Justicia, una necesidad individual y social que genera  la armonía y la Paz.
Si no hay justicia los individuos y las sociedades terminan buscándosela de la manera mas bestia y es cuando ocurren las revoluciones, que muchas veces han sido a la larga “Un cambiar todo para que las cosas sigan igual”
¿Por que las crisis?. Y además ¿Por qué cada vez son más severas?.
Hace 40 años la crisis se trataba de la lucha de principios, entre dos visiones económicas que igualmente exprimian a los trabajadores, pero unos los exprimian “con libertad” y fué el sistema que terminó imponiéndose.
Mismo que tenemos la impresión de que se nos vendió la falacia que siendo libres, todos tendríamos igualdad de oportunidades y de que si no progresabamos era por que no aprovechamos las oportunidades que se nos dieron, que somos nosotros mismos responsables de nuestras miserias.
En parte es verdad, pero el sistema capitalista ha acabado con los recursos del planeta y los pocos que van quedando se distribuyen de manera desigual y sin criterios de justicia, un sistema basado en premisas falsas, como que los recursos naturales son inagotables, se irá agotando en medida que se vayan agotando ésos recursos y de hecho, se encuentra en su ocaso, para ser sustituido ¿por cual? y ¿cuándo?.
La primera pregunta és más fácil de responder, ha de ser un sistema donde el bienestar sea moneda de cambio y dónde el capital éste supeditado al bienestar, sostenible, que cambie la utilización industrial de reaccciones quimicas por interacciones físicas, menos desigual y más humano. Ya lo hemos comentado en otras entradas de éste blog, desarrollo sostenible, economía azul, economía del bien común.
El cuando es más difícil de establecer, cuando maduren los líderes políticos, cuya madurez siempre parece ir rezagada de la madurez de los pueblos, o cuando suceda lo que ha pasado históricamente, cuando los que no tienen cabida en el sistema, alcancen una masa crítica, o cuando el desastre ecológico ocasione la falta de alimentos y agua, lamentablemente las revoluciones de la historia se han iniciado por el hambre.
Ojalá nuestra civilización haya madurado lo suficiente para desarrollar los mecanismos de cambio filosófico y práctico que hacen falta para restituir el equilibrio, equilibrar la balanza de la injusticia, generar opciones de vida los indignados que no encuentran cabida en el sistema, que cada vez son más, si no alcanzará la masa crítica y socialmente se generará un cambio que será violento y tal vez más difícil de reparar. Ya está sucediendo, en oriente próximo.

Y por lo que veo será cuestión de tiempo para que se traslade a occidente.  ¡Hagamos algo!

Es que no se aleja

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Sanidad gasto, falta de atención a Sin Papeles, discriminación, impunidad, asesinatos en masa, refinerias que explotan, guerra en Siria, Males todos originados en la torpeza de quienes roles de dirección en la sociedad. Nosotros los pusimos allí, deberíamos poder quitarlos, el problemas es ponernos de acuerdo para hacerlo y el problema mayor es ¿ y quien los sustituye ?.

No es tan sencillo, pienso que la sociedad debería evolucionar parar ir resolviendo organizadamente sus problemas, generalmente los gobernantes no son la causa, son la consecuencia de los valores prevalentes en una sociedad en un determinado momento.

Es imposible para un tirano hacer lo que le venga en gana sin cierta complicidad social, implica que debe de haber, un mínimo de personas que por la razón que sea, beneficio personal o ideología, apoyen los planteamientos del gobernante, y es sorprendente el grado de atrocidad que pueden soportar las sociedades, en un proceso que comienza por minar los valores y luego se extiende en un deterioro progresivo de instituciones, y luego de servicios básicos, que acaban mermando el estado de bienestar, parece la inseguridad, social, cultural, ambiental y personal, y antes de darnos cuenta vivimos en un sistema de capitalismo de estado que se organiza para beneficiar a la clase dirigente de oportunistas y mediocres sin escrúpulos, utilizando la maquinaria del estado para beneficio propio y de su sociedad de cómplices, en detrimento de una sociedad cada vez más ignorante y violenta, que terminan añorando sólo servir al gobierno con el fin de beneficiarse de las migajas de una maquinaria ineficiente oxidada y contaminante, pero única fuente posible de progreso social.

Ya lo he vivido, pasó que yo sepa en Cuba, en mi país de origen y ahora con miedo veo que puede pasar en mi país de acogida, como una especie de monstruo que se alza una y otra vez ante los esfuerzos vanos de mucha gente de bien para alejarlo.

El beneficio de todos…

Imagen tomada de unanuevafisica.blogspot.com

Nuevamente  me motivo a escribir, intento entender lo que sucede, pareciera que la sociedad retrocede, en nuestra civilización se palpa  un transfondo de  desconfianza, basado tal vez en la vida fácil y hedonista, donde cada quien busca su propio beneficio a costa de lo que sea y  lo peor es que se trata de  una  conducta socialmente aceptable,  los banqueros especulan,  sin escrúpulos, los políticos se entregan al poder económico  en una bacanal, donde los ciudadanos, terminan siendo cómplices, esperando las migajas que se caen desde su mesa y mirando alelados,  los programas de  televisión alienante,  cómo viven de  bien los que  se han quedado con el pastel,   cómo  burlan la justicia y cómo los justos acaban juzgados,  mientras los  “presuntos inculpados” campean en las calles con una sonrisa.

Da miedo éste mundo al revés, donde  hay que justificar el valor del trabajo bien hecho, que tendría que ser un valor en sí mismo,  donde los que toman las decisiones, sólo miden con una sola vara, la del beneficio  inmediato, tal vez por una sensación de declive, de que las cosas  no van a durar y de que lo que importa es aprovecharse  mientras se pueda.

Ésta es la marca, el signo patognomónico de que vivimos en una civilización que ya alcanzó su acmé  en su curva de crecimiento  y que hace algún tiempo comenzó su declive. Es el sentido de la corriente y siempre terminamos  arrastrados por ella, a pesar del deseo de nadar en contra,  la corriente termina arrastrándonos en el sentido que elige la sociedad, así como   la sociedad vota mayoritariamente   por  incompetentes y  les da poder absoluto para tomar decisiones, que a todas luces no solucionan los problemas  para cuya solución fueron elegidos, si no que empastelan más la situación de crisis,  como empastelan sus discursos y  sus decretos  basados en ideologías  obsoletas en éste m mundo global.

Pues bien esto es lo que decide la mayoría, un gobierno   de    novela de Orson Wells, es el péndulo histórico me dirán, sí pero  los que están del otro lado del péndulo terminan exasperados ante ésta versión de la tercera ley de Newton, y los que ya tenemos un tiempo viviendo ésto, nos entra la angustia de ver como se desperdicia el tiempo y las oportunidades en manos de los que tienen que tomar las decisiones y ni siquiera se enteran  de los problemas, pues miran más dentro de sus necesidades  que  en el exterior, sin entender  que el beneficio de todos es el camino, que las sociedades progresan en la medida que progresa el grupo y  que las sociedades extremadamente individualistas terminan en tiranías causantes de miserias que sólo sirven a los de siempre, al poder  económico que  se  desplaza  moviendo los hilos de entre bastidores.

El ocaso de un sistema…

Imagen tomada de http://www.loqueyotediga.net

Tiempos grises, de orcos y de agotamiento de un sistema, una compañera de trabajo,  me pidió que le explicara sencillamente los motivos de la crisis, que injustamente, sentía que padecía, divorciada, dos hijas a su cargo, que son jóvenes pero que no encuentran trabajo, y ella el único sostén de su casa sin estabilidad laboral.  Está pasando, no son inventos de la oposición, mientras los servicios,  los impuestos,  los cobros del estado, suben,  los sueldos  bajan,  pues hay que hacer recortes, baja el consumo de bienes,  se entorpecen los flujos económicos, las empresas cierran,  aumenta el desempleo, disminuye la estabilidad laboral gracias a  leyes que  facilitan  los  despidos, bajo la visión de que si es más fácil despedir, los  empresarios  tendrán menos problemas en contratar.

Ésto último es válido si la economía va in crescendo, más no si está estancada o va en retroceso. Obviamente el desempleo lleva  a que las personas no compren lo que cierra un círculo vicioso de menor  consumo, menos ventas,  menos trabajo.

Pero ¿Cómo llegamos a esto?.

Lo primero que hay que entender es que el sistema económico que alimenta  nuestra sociedad  de consumo,  está basado en  la utilización desmedida de recursos naturales del planeta,  como  si fuesen inacabables, y ésta es  una premisa falsa. Los recursos cada vez son más difíciles de encontrar y de repente nos damos cuenta  de que no alcanzan para todos, por lo que hay que racionarlos.

Alguien dirá,  pero es ésa no es la causa, fue la burbuja inmobiliaria,  en realidad se trata de lo mismo,  nos pusimos  a especular unos con otros,  los banqueros con la gente de a pié y la gente de a pié entre ella,  en una orgía de consumo que no  paraba y que se autoalimentaba de especulación,  de dinero que no generaba riqueza y que además era fácil de obtener. Si no te hacías rico sin esfuerzo era por que eras imbécil, si bien los  banqueros tienen gran responsabilidad en lo que está pasando  al prestar dinero a personas que  no lo podían pagar. (Por que ésto a su vez le permitía crear dinero en base a un compromiso de pago, que ponían a circular directamente,  con una módica comisión, por supuesto y cobrando primero lo de sus intereses y después  amortizando deuda); la sociedad al perder valores  tradicionales fue cómplice,  ya que  estoy seguro que muchos de éstos cambios no se dan sin  no existe complicidad social.

Y después… pasa lo que pasa.  De repente hubieron más viviendas que las  que la gente compraba,  y al pararse la espiral, la burbuja de especulación inmobiliaria, se desinfló,  (por eso se llama burbuja), y ¿qué paso?.  Que de repente había un montón de dinero en la calle,  que estaba respaldado por obligaciones de pago,  de obligaciones  de pago, de obligaciones de pago,  sin riqueza real.  Pero,  alguno dirá, “los pisos están”, si pero fueron construidos con dinero que no tiene respaldo en físico,  estaban respaldados por  hipotecas de personas que  no pueden pagarlas, por que se pensaron que aguantando 5 años con la que tenían, venderían su piso más caro, pagarían la hipoteca y se quedarían con dinero, o  tomarían una hipoteca mayor, con dinero que provenía, de otras hipotecas, sin respaldo en físico.Esto está muy  bien mientras el consumo no se pare,   pero así como,  el planeta no tiene recursos para que todos los seres humanos los despilfarremos de la manera que lo estamos  haciendo,  existe un límite de viviendas  que se pueden construir  para que viva la gente,  llegamos a un punto que por lo menos en España, sobraban millones de viviendas,  ¡Qué locura!.

Al pincharse la burbuja inmobiliaria, el estado (que no tenía deudas), de repente se dio cuenta  de que el dinero que tenían los ciudadanos en sus bolsillos, era papel  y nada más y que los depósitos que había en los bancos, eran números escritos en una  libreta y nada más.  NO EXISTÍA  FÍSICAMENTE  GRAN PARTE DEL DINERO que utilizan los ciudadanos.  Es por ello que tuvo que hacer un RESCATE FINANCIERO, que no fue otra cosa que suministrarle sus fondos  a los  bancos para poder respaldar  el dinero circulante, para que existiera físicamente.

Y es así como un estado rico que no sabía qué hacer con el dinero,  construyendo  trenes de alta velocidad en sitios donde no hay personas que los tome, o  aeropuertos en  sitios donde  no hay pasajeros, de repente se da cuenta  que no tiene dinero  para mantener los servicios básicos,  esto es Justicia,  Salud , infraestructuras y educación.

Y la solución  de los que  manejan el cotarro, no es otra que  si no tienes dinero, haz lo que  haces en tu casa cuando no llegas  a fin de mes,   recorta los gastos,  sólo que  en vez de recortar en las salidas de vacaciones y en los restaurantes caros,  y en el coche de lujo,   se decide recortar,  en los servicios públicos que  es donde se genera más gasto. O sea  dejan de mandar a los hijos a la escuela o a la universidad  y  si alguien se enferma que se espere a que haya dinero para atenderlo y  aún  más  que  espera  a que  haya  dinero para comprar las medicinas, pero eso sí  mi coche de lujo con chofer  y guardaespaldas, lo mantengo.

De verdad que no puedo evitar sentir una sensación de Deja vu.

Y ¿cual es la solución? Einstein dijo  una vez que “no se pueden  solucionar los problemas utilizando los razonamientos que  en un principio los crearon”, O sea que  por lógica se impone pensar  diferente,  cambiar el paradigma, como dicen los científicos,  esto es, darnos cuenta de que ESTA CRISIS NO ES PASAJERA.  Se trata de un ocaso de un sistema  económico  que  ha  causado miserias en el tercer mundo, de manera comprobada científicamente, o sea que es una verdad del tamaño de un rascacielos, que se  está cargando el planeta,  (otra verdad demostrada) y  que  ahora está afectando el estado de bienestar del primer mundo  comenzando por  la cola,   pero que  todo parece indicar  que terminará afectando todo el sistema.  Darnos cuenta de ello  es el primer paso.

El siguiente  paso les corresponde tomarlo a  los  que  tienen capacidad de decisión, en primer lugar a las alrededor de  120 transnacionales  que gobiernan el planeta,  que son la nobleza de nuestra era y son los que deciden cómo se bate el cobre,  éstas tienen que entender que el sistema está colapsando, aunque la historia enseña que  “a los nobles” con frecuencia hay que  descabezarlos  antes de  que acepten  cambiar los esquemas, sólo nos queda  esperar  que nuestra civilización  haya evolucionado lo suficiente  para que éstos cambios , inevitables,  no  tengan que ser traumáticos. Es decir  tienen  que cambiar su forma de hacer  negocios,  y ya  existen opciones alternativas  (Googlear “Economía azul” o  “Productividad sin  crecimiento” )

El segundo nivel de decisión lo tiene la clase política, que lamentablemente nunca ha estado mas  divorciada de la realidad,  a veces parece estar  más interesada en  sus propias prebendas y en satisfacer a  los poderosos que en cumplir  con las funciones que tienen asignadas, como son  hacer valer   los intereses de sus  electores,  no  es  hacer ver  que intentan hacerlo,  esto es engañar,  si no hacerlo de hecho.

El tercer nivel de decisión lo tenemos nosotros individualmente,   qué permitimos y qué no y qué hacemos por crear un mundo mejor a nuestro alrededor en el día a día, qué hacemos para ahorrar agua,  energía   y disminuir nuestra producción de CO2,   qué hacemos con nuestros desechos y  qué le exigimos  a los políticos  que  elegimos que hagan,  para ello es necesario poner a funcionar  los  mecanismos democráticos que existen y que tal vez en España estén  oxidados,  o funcionan de manera errática, el problema de los regímenes pseudodemocráticos es que no  dan  salida a las necesidades  sentidas de la gente,  perdiéndose  la vía institucional como válvula de escape a la presión  social, y es cuando  ocurren los estallidos,  que pueden ser  violentos, miremos  los hechos recientes de la  denominada “primavera árabe”.

La justicia es una necesidad inherente a la vida en sociedad, las sociedades cuyas instituciones no garantizan  que haya justicia social,   generalmente  la terminan buscando de una  manera   o de otra, no es una incitación a  la violencia, nada mas  lejos de mis intenciones,  es la constatación de un hecho histórico, ojalá nuestra civilización que está en un ocaso,  haya evolucionado lo suficiente  para entender que los  “indignados”, no son  4 revoltosos,  inadaptados,  son la expresión  del rechazo a un sistema que ya ha dejado de ser funcional,  son pioneros en exigir la generación de un cambio, por demás  necesario, por que lo que  está en juego  es la supervivencia de nuestra civilización. Por lo tanto… ¡Dirigentes oídles!  ¡Tienen  respuestas  que dar !