La ruta para entender, ó al
menos la ruta para intentar entender que nos ocurre como sociedad, debe emprenderse abordando el tema nuestro desde un punto de vista social, si comprendemos nuestro comportamiento social, quizá podamos entender los eventos por los cuales vamos atravesando, y quizá también, podríamos predecir algo de futuro, tarea aun más compleja.
El momento actual, nuestro mundo de vida actual, hay que mirarlo como un momento histórico social, no como un momento político, desde la visión y perspectiva política tenemos bastante tiempo analizándonos y obviamente esta posición no nos brinda resultados tangibles para resolver conflictos ó desigualdades en la realidad nuestra, no hemos podido proponer nada elocuente con este enfoque de análisis meramente político.
Nuestro análisis pasa siempre por opciones que terminan justificándonos y no entendiéndonos, quizá estoy impregnado ahora de realidad social, con mis razonados argumentos y empíricos intentos de comprensión de siempre y con los agregados tras la lectura de los trabajos sobre psicología clínica comunitaria de Alejandro Moreno (y su grupo de colaboradores), sacerdote salesiano, filósofo y psicólogo con una amplia experiencia in situ de la realidad de un grupo social mayoritario en Venezuela, los habitantes de los barrios caraqueños. Para no etiquetarlos desde sus condiciones socio-económicos, para no llamarlos de otra manera, ellos son una mayoría social con características particulares en donde enclava el análisis científico de este experto y en donde consiguen reposo mis inquietudes crónicas reagudizadas con las cuales convivo inquieto. En las palabras de Moreno están las respuestas a muchas de mis inquietudes por entender a los habitantes de este país particular, solo porque aquí vivo y aquí me siento extraño, ó incómodo, sin que ello signifique un deseo de salir sin entender, es una necesidad de entender para aportar, ó aportar con algo más de sustento ó fundamento.
Para mi Chávez no es un evento político casual, es la representación viviente de una realidad social, más que un político, que no lo es, más que un estadista, que tampoco lo es, solo debemos identificar a un líder militar (arquetipo de antilíder con su antecedente de fracaso), hasta ahí llega todo lo que Chávez es realmente, pero él también es un todo de país social, un conglomerado de cualidades típicas de un grupo social que caracteriza, transitando un momento histórico. Entonces si no es casual y representa un grupo social de particulares condiciones, analizándolos encontramos direcciones para entendimiento y reflexión, encontramos rumbos para propuestas.

