Gracias Orlando por recordarlo..
«Este artículo lo leí en noviembre de 2006. Hoy tiene todavía vigencia:
SE IRÁ CUANDO SE VAYA
(Pedro León Zapata)
* Parece que la providencia quiere que no nos
libremos de Chávez sin haber asimilado la lección que
la historia se empeña en darnos y que nosotros
tercamente nos negamos a aprender.
* Para derrotar a este gobierno, necesitamos
derrotarnos a nosotros mismos, a las pulsiones que
hemos arrastrado durante siglos.
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* Kavafi, en su poema «Itaca», dice que no hay que
temer a Lestrigones ni a Cíclopes y mucho menos al
fiero Poseidón, porque nunca hallarás a tales seres en
tu camino, a menos que en tu alma los lleves dentro,
a menos que tu alma los ponga delante de ti.
* Nuestra alma colectiva nos ha puesto delante de un
espejo para que veamos, si tenemos la suficiente
fuerza espiritual para hacerlo, todos nuestros
horrores: autoritarismo, demagogia, desapego a las
leyes y muchas otras calamidades; por nuestro empeño
de sacar un clavo con otro clavo, nos hemos
crucificado en nuestras miserias.
* Se requiere de una fuerza espiritual
extraordinaria, casi mística, para salir de éste
laberinto, de ésta absurda expresión de lo que somos.
* Chávez no es «el otro», sino un «nosotros» llevado
a radicales extremos.
* ¿Cuando se va? Es la pregunta incesante de la
gente.
* Se irá cuando se vaya de nuestra alma, cuando
tomemos la decisión de que desaparezca, que sólo puede
producirse desde la certidumbre de una
intimidad convertida en sentimiento colectivo.
* Se irá desde la sensatez, desde la razón, o se
quedará para siempre con rostros y nombres distintos.
* No es, como ven, poca cosa lo que está en juego: se
trata de construir entre todos el cuento de lo que
queremos ser y, sobre todo de creérnoslo.
* Hay un vivo y un inteligente cabalgando en las
montoneras de los siglos y el primero siempre ha
ganado las batallas; ya es hora de que le toque al
otro.
* Sería muy sencillo el desenlace si pudiéramos
identificarlos en bandos por la huella dactilar que
van dejando a lo largo de nuestros fracasos.
* Pero no la cosa es más grave, coexisten en cada
uno de nosotros, como una suerte de Dr. Jeckill y Mr.
Hide.
* Por eso la lucha es afuera y es adentro, para
domar nuestros monstruos, para hacerlos desaparecer
del mundo exterminándolos en nuestro propio espíritu.
* No queda mucho tiempo, y los abismos contrariamente
a lo que a primera vista se cree, pueden ser
infinitos.
Soberbia, que corroes, siepre presente, generando caos e infelicidad. Parece vano todo esfuerzo en erradicarte de los demás y parece sencillo erradicarla de uno mismo.
Cuando una sociedad la elige, se disemina como una enfermedad infecto contagiosa, por contacto directo, cegando y creando sociedades donde todos nos damos la espalda.
No importa nada, sólo nuestra comodidad, que sólo se ve afectada por la codicia, la gula o la lujuria.
En fin, se escoge el lado oscuro y los que tratan de enfrentar ése orden de cosas son tratados con violencia, de ésta forma el lado oscuro gana adeptos, con alianzas entre las personas, que van más allá de lo correcto y virtuoso.
Pasando las virtudes a un segundo plano, entonces te das cuenta de que en un determinado momento no tratas de hacer algo justo, si no que te enfrentas a un orden tergiversado, que ha asumido una sociedad como propio.
Luego, se van cerrando espacios y te sientes como una pieza de un rompecabezas (puzzle) que no encaja en ese paquete.
La inflexible lógica te dice que tienes dos opciones, o amputas una parte de tu personalidad para hacerla encajar, (la parte virtuosa tal vez), lo que puede ser el inicio de un camino autodestructivo, o cueste lo que cueste sales a buscar un paquete donde encajar.
La decisión no es fácil y sea la que sea tiene un precio, entonces se resume a una transacción comercial ¿Cuánto estás dispuesto a pagar?, cuidado que el camino más fácil suele ser el peor.
Es entonces cuando se plantea el conflicto entre lo que es «mejor» y lo que es «peor», conflicto que requiere de una filosofía personal para ser aclarados, y lograr la ansiada paz.
Los que deciden buscar su propio paquete, deben tener presente que rompen contacto con su paquete inicial, y que algunas piezas del puzle que dejan les guardarán rencor. (Recordemos que pertenecen al lado oscuro), rencor que se cobrará cuando se pueda, un precio que ha de entrar en la cuenta de lo que se está dispuesto a pagar.
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Gracias Pablo….
Papá Noel
«El viejecito de ropas rojas y barba blanca que vemos en vísperas de Navidad en los shoppings de todo el mundo, se ha convertido en ícono cultural de la sociedad de consumo del tercer milenio. El sonriente personaje, que encanta a los niños, fue forjado a lo largo de los últimos diecisiete siglos, basado en la historia de un obispo que vivió en el siglo IV.
La ciudad de Mira, en el antiguo reino de Licia, actual territorio de Turquía, tuvo un prelado llamado Nicolás, célebre por la generosidad que mostró con los niños y con los pobres, y que fue perseguido y encarcelado por el emperador Diocleciano. Con la llegada de Constantino al trono de Bizancio —ciudad que con él se llamó Constantinopla—, Nicolás quedó en libertad y pudo participar en el Concilio de Nicea (325). A su muerte fue canonizado por la Iglesia católica con el nombre de san Nicolás.
Surgieron entonces innúmeras leyendas sobre milagros realizados por el santo en beneficio de los pobres y de los desamparados. Durante los primeros siglos después de su muerte, san Nicolás se tornó patrono de Rusia y de Grecia, así como de incontables sociedades benéficas y, también, de los niños, de las jóvenes solteras, de los marineros, de los mercaderes y de los prestamistas.
Ya desde el siglo VI, se habían venido erigiendo numerosas iglesias dedicadas al santo, pero esta tendencia quedó interrumpida con la Reforma, cuando el culto a san Nicolás desapareció de toda la Europa protestante, excepto de Holanda, donde se lo llamaba Sinterklaas (una forma de san Nicolás en neerlandés).
En Holanda la leyenda de Sinterklaas se fusionó con antiguas historias nórdicas sobre un mítico mago que andaba en un trineo tirado por renos, que premiaba con regalos a los niños buenos y castigaba a los que se portaban mal.
En el siglo XI, mercaderes italianos que pasaban por Mira robaron reliquias de san Nicolás y las llevaron a Bari, con lo que esa ciudad italiana, donde el santo nunca había puesto los pies, se convirtió en centro de devoción y peregrinaje, al punto de que hoy el santo es conocido como san Nicolás de Bari.
En el siglo XVII, emigrantes holandeses llevaron la tradición de Sinterklaas a los Estados Unidos, cuyos habitantes anglófonos adaptaron el nombre a Santa Claus, más fácil de pronunciar para ellos, y crearon una nueva leyenda, que acabó de cristalizar en el siglo XIX, sobre un anciano alegre y bonachón que en Navidad recorre el mundo en su trineo, distribuyendo regalos.
En los Estados Unidos, Santa Claus se convirtió rápidamente en símbolo de la Navidad, en estímulo de las fantasías infantiles y, sobre todo, en ícono del comercio de regalos navideños, que anualmente moviliza miles de millones de dólares.
Esta tradición no demoró en cruzar nuevamente el Atlántico, ahora remozada, y en extenderse hacia varios países europeos, en algunos de los cuales Santa Claus cambió de nombre. En el Reino Unido se le llamó Father Christmas (papá Navidad); en Francia fue traducido a Père Noël (con el mismo significado), nombre del cual los españoles tradujeron sólo la mitad, para adoptar Papá Noel, que se extendió rápidamente a América Latina.»
Pedro León Zapata – El Librepensador del domingo19 de diciembre de 2010: El nacimiento. El Nacional. Siete Días. – Original Photo | Plixi http://ht.ly/3rBGV
Allí por donde pasan los azulgranas, la gente calla, mira asombrada y, al final, se pregunta: ¿ de dónde vinieron estos marcianos? . http://ht.ly/3rum1
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