En su libro “El Viaje a La Felicidad”, Eduardo Punset define la felicidad cómo una emoción transitoria que origina un instante de orden en complejos sistemas de caos. La considera un bien colectivo y no material. Una sociedad feliz, afirma, vive en ausencia de miedo, temor y en el goce de libertades. Es probable que estas consideraciones no encuadren en la dialéctica de la ineptocracia criolla y su nuevo e innecesario Ministerio que representa una verdadera bofetada, burla y paradoja en la realidad de una sociedad que vive en el terror diario, la inseguridad y las crónicas de agravadas calamidades. Desigualdad en las que unos pocos ricos y burócratas lo tienen todo y una mayoría carece de casi todo. Basta echar un vistazo con objetividad para descubrir que El Estado no garantiza, para todos sus habitantes, educación y salud digna, vialidad, libre tránsito, libertad de pensamiento y expresión, o alimentos de la canasta básica. Un país con instituciones corrompidas, corruptas, injustas, con un Gobierno que voltea la vista y no garantiza el derecho a la vida, que en el más absoluto descaro no protege y agrede a aquellos ciudadanos que no sean adeptos a su pensamiento político y su desvirtuada visión monocromática de país. En este contexto se promueve el delito, se irrespeta la propiedad, se disimula la ineficiencia favoreciendo el saqueo y se tiene la osadía de crear un Ministerio para la felicidad plena. Solo porque la sociedad de los cómplices tolera todos los atropellos.
Cambio insitutcional, es lo que hace falta, Capriles Radonski, hace recomendaciones para evitar un nuevo fraude, ya tienen un diagnóstico el tratamiento lo detalla, vivimos una era de cambios todos a participar !
Tenía tiempo sin escribir, la principal causa es que sentía que me estaba haciendo repetitivo, que no añadía nada nuevo a mi discurso, que apenas es seguido, y además por la impresión de que esta humilde palestra, cada vez dice mas cosas que las personas no quieren oír.
Sin embargo no puedo mantenerme callado, ante el deterioro del nivel del discurso en general y de mi país de origen en lo particular, inclusive he podido ver algunas semejanzas con mi país de acogida.
En el discurso político, cada vez se utilizan los descalificativos personales, cuando lo que se ha de permitir es el debate de ideas, si yo pensase de alguna forma y alguien pensara de otra, es entendible que haya un intercambio de argumentos sin calificarnos entre nosotros, y el resultado de éste intercambio seguramente nos enriquecerá a ambos, nos habrá dado puntos de vista diferentes y nos permitirá aumentar nuestro conocimiento y nuestras miras.
Ahora bien con cada vez más frecuencia, éste intercambio sano de argumentos se ve opacado por el uso de calificativos, de repente quien piensa diferente no lo hace por argumentos lógicos, si no por argumentos mas vulgares, digamos de beneficio propio por mantener una posición que de alguna manera le suministra alguna ganancia secundaria.
Esto inclusive se puede entender, milito en determinado partido, por que de ésta manera le puedo pagar la universidad a mis hijos y sólo lo que tengo que hacer es defenderlos a mansalva.
Bien entonces fin de la discusión, has vendido tus argumentos lógicos y morales a un fin mas mundano, te has prostituido, fin de la discusión. Si puedes vivir con ello allá tú.
Cada quien tendrá un precio, para algunos será que le regalen un electrodoméstico o que le den una mensualidad en dinero líquido.
Es entonces cuando entran los adjetivos calificativos en la discusión, por que no se pueden usar argumentos lógicos cuando la realidad, es que la otra parte, es un chorizo de primera, o un corrupto. De allí que el nivel del discurso baje, es por ello que los parlamentarios o los políticos tienen que tener una probidad lejos de toda duda, ya que la más mínima duda baja el nivel del discurso y no aporta soluciones, que la idea de una discusión entre personas elegidas para un cargo público, de allí que cualquier descenso en el nivel del discurso, ha de ser depurada y aclarada, como suelen decir los políticos (de forma retórica) «hasta las últimas consecuencias».
El problema está que pocas personas que se hayan prostituido aceptan su condición y la tratan de disfrazar de lógica. NEGACIÓN, el mecanismo psicológico más primitivo de defensa y tal vez por eso mismo, el más utilizado.
El problema de prostituirse, es que acaba siendo un estilo de vida, y ésa pérdida de la moral que lleva implícita, se va extendiendo a otras esferas de la vida, y de la sociedad, ante una situación en la cual se haya de hacer servir la moral para tomar una una decisión, los prostituidos se quedan sin brújula, y ante las consecuencias se excusan con el «peores cosas he hecho».
Y cuando toda una sociedad cae en éste circulo vicioso, (que es literalmente vicioso), pasa lo que pasa, Individualismo puro, corrupción en las instituciones públicas, lo que lleva a inseguridad , física, económica, personal, social y cualquier otro calificativo que se quiera emplear.
Si todo esto se sazona con un discurso manipulador, de explotación por los ricos de los pobres, y de falsa riqueza que fue expoliada, al pueblo, al cambio de la educación por adoctrinamiento, al poder en manos de la ignorancia, que sólo lucha por estar en el poder, lo secuestran sin escrúpulos, sin permitir cambios, hasta que ocurre uno violento. Que suele cambiar todo para seguir igual.
No hablo de un país latinoamericano, actual, hablo de ése país hace más de 30 años cuando inició el principio del fin en un momento en que dos partidos uno de derechas con líderes relacionados con la dictadura previa (de 40 años atrás) y otro de raíces socialistas responsable del cambio democrático, se aliaran para secuestrar el estado y no permitir cambios aún cuando la mayoría así lo hubiera decidido.
Hasta aquí el parecido con la situación política de la España actual es innegable.
Dependerá de la madurez de las instituciones de la sociedad para decidir que camino seguir.
Mientras tanto la válvula del humor se suele utilizar como escape, sin embargo llega un momento en que se parece tanto a la realidad que deja de ser gracioso, para muestra el video siguiente.
Decía Jung: “aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido, lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”. Son palabras con significante propio, explicito, ajustado a nuestra realidad de país aunque obviamente no se escribieron pensando en nosotros. Vivimos en la tragedia de un drama constante, presente, evadiendo la responsabilidad, culpando a otros, buscando obsesivamente a quien endilgar y no asumir errores. Vivimos en la fábula de la hazaña que nos distrae de lo objetivo y nos impide mirar hacia adelante. Siempre hay una fecha pasada que nos ata, siempre hay un héroe a quien impedimos el descanso. Son tiempos de mediocridad, sinvergüencería y mucha complicidad, nos vamos haciendo tolerantes con las calamidades e inertes o inmunes a la justa reacción. Vamos permitiendo con espeluznante capacidad de adaptación cualquier hecho trágico en lo político, gobernados por los menos capaces, en lo social con sus desigualdades y el imperio de la pobreza, en lo económico con devaluación e inflación, por no decir más. Vamos recorriendo el camino de pueblos que no aprenden, que repiten experiencias trágicas con o sin consciencia, negando todo y sin generar transformación alguna. Vamos transitando el derrotero de los pueblos involutivos de la mano de los líderes que necesitamos para lograrlo.
A veces cuesta callar, rechazo la imagen internacional que está dando una campaña electoral, marcada por la huella del comandante que en paz descanse. Y es que ya lo dije una vez, si algo se le ha reconocer a Hugo Chavez, es que logró moldear el país a su imagen y semejanza y pareciera que todos sus conflictos internos, se plasmaron en el gobierno y la oposición, así bien pareciera que ambos lo echan en falta y se encuentra omnipresente, en el subconsciente colectivo, bailando ambas tendencias políticas, que cada vez se asemejan más entre sí, al son de la música que dejó puesta y servida.
Y es lamentable, cómo un país con tanto potencial se subjuga a la manipulación de un encantador de serpientes desde el poder, que no dejó relevo, a dios gracias, pero es indudable, muy a pesar de la sociedad, que deja un vacío de liderazgo, y las sociedades necesitan líderes, él mismo se encargó de castrar todo conato de liderazgo, que le pudiera hacer sombra, ahora la sociedad parece encontrarse dando tumbos ante la sombra de su ausencia, con unas cabezas visibles que impresionan débiles.
Ya aparecerá un liderazgo, hay madera en todos los grupos etarios, y en el movimiento estudiantil, sobre todo, reserva de esperanza sin experiencia política, experiencia que actualmente, fué acaparada por un grupo que terminó secuestrando el país en una mala política.
Se ha de aprender a hacer política de verdad, pero esto viene de retroceso en todo el planeta, a mi manera de ver, depende de un poder judicial independiente, guardían de la moral y los valores, es tal vez la primera reforma que se ha de hacer de todas las pendientes por realizar.
Pero ésto no lo he leido en ningún plan de gobierno, que se limitan a opciones populistas, a ruido, histerismo colectivo, uno oye al muerto, el otro escucha a dios que le habla, con mensajes, que pienso que calan en un imaginario colectivo enfermo de ignorancia y magia.
Sin que nadie explique de dónde saldrá el dinero para no subir el precio del combustible, o para mantener una mermada economía de puertos, cuando la única empresa del país se encuentra endeudada y sin capacidad productiva y con el resto de la minería sometida a un saqueo constante de trasnacionales, sin control por parte del estado, mientras el parque industrial se encuentra abandonado, y donde ni siquiera se cuenta con un sector primario, que sustente, un sector secundario (industrial) mermado ante un sector de servicios (terciario) hipertrofiado, ineficiente, clientelar y corrupto.
No leo propuestas de soluciones para todo ello en los planes de gobierno, escuetos y simples, donde los hay.
Por lo pronto a votar el 14, con ilusión y esperanza, que es lo último que se pierde, és la unica opción disponible, después ya se verá.
Hay que escuchar a Juan Bimba con la perorata anti-imperialista y anticapitalista, recitando un discurso al caletre del que no está muy convencido, socialistas de la boca para afuera, mas por circunstancias que por convicción, socialistas porque fue la consigna para salir del anonimato, socialistas porque no les queda otro recurso, la mediocridad necesita vestirse de algún color, no tiene méritos propios para escalar peldaños, la violencia del verbo es el único recurso “académico” que poseen para hacerse sentir. Hay que llamar las cosas por su nombre, si bien es cierto que el capitalismo es nefasto, la falsedad del socialismo mal entendido resulta peor, El Reino Unido, el país más capitalista, con más de 60 millones de habitantes no tiene 15 mil homicidios anuales, apenas llegan a 600 por año, su tasa de desempleo e inflación es baja, los hospitales funcionan, poseen un régimen de seguridad social que ampara a todos por igual, casi no hay medicina privada porque la medicina pública es eficiente, solo por citar algo, no hay necesidad de tantas vallas y propaganda gubernamental, los hechos son elocuentes y la calidad de vida su mayor logro social, ¿de qué cosas estamos hablando?. Seguimos en la herencia del absurdo, el discursito desgastado, citando y culpando, mientras se llena a un noble pueblo de más injusticia, yo no quiero un país neoliberal y capitalista, quiero uno con democracia, justicia social, sin advenedizos-charlatanes brincando en tarimas arengando el oprobio, la ignominia y la falacia.
Jesús Zurita Peralta. CI: 6.625.245
Una campaña atípica, breve, ruda, de esas que le encanta al barriozolano, dos bandos, dos modelos enfrentados, dos para la contienda, así es mejor, sin tantas opciones ni tantos candidatos, polarizados, un Caracas-Magallanes, todo se da en los tiempos exactos. Aquí hay dos himnos, uno propio y otro foráneo, se cantan en distintas tonalidades, exaltados, la humildad no es buena virtud en contienda electoral, son dos gallos, el palenque del tamaño apropiado, picotazo y picotazo, se oyen apuestas, habrá vencedor y derrotado, que chévere es el domingo de gallos, que primitivismo dirán los indignados, que corra la sangre será la consigna de los entusiasmados. Lo cierto es que es desequilibrada, el que se hace llamar pueblo viaja en el lujo de los aviones del Estado, disfrutando el ventajismo que da la campaña desde el poder. Con luto reciente solo hace falta citar al difunto, lo demás es emoción y sentimiento desbordado, recordando los frutos de la revolución del descalabro. Por otro lado hay uno que es acusado de no ser pueblo, pero que va de recursos limitados, austero, ofreciendo esperanza, con algo de populismo porque si no es así no capta nada, hay que ofrecer y ofrecer hasta vencer, es parte de la estrategia, lo cierto es que va otra vez haciendo contacto casa por casa y pueblo por pueblo, sudando, comiendo en viandas, ofreciendo lo que los sordos no quieren oír y regalando la ilusión de un país que no quiere existir. Algún día habrá cordura, sensatez y calma.
Esperaba sentir algún tipo de alivio, y lo que me queda es una sensación de vacío, de pérdida, no me la explicaba, me la recrimino.
¿Cómo es posible que no sienta alivio por la muerte de un tirano? , ¿del responsable de tantas muertes?, ¿del que originó tantas divisiones?, ¿del que hizo que la violencia fuera un modo de vida impune que acabó en una inseguridad galopante, donde nunca se sabe si llegarás vivo a casa?.
Del responsable de un sistema que creó un capitalismo de estado, ineficiente, que ha creado un macroestado clientelar, y ha arrasado con todo el sistema productivo de un país, haciéndolo dependiende del petróleo más que nunca y que además ha creado una crisis energética en un país que flota en energias. Que se las arreglado para quebrar la única industria que le queda que es la petrolera, y que deja una economía endeudada en un país rico.
La destrucción de todos los servicios, las muertes no violentas debidas a la mala administración de los servicios sanitarios, que no se le computan al sistema pero que son su responsabilidad inmediata.
Tal vez la herencia mas nefasta que deja el régimen es la mitad de un país odiando a la otra mitad, sembrada de un fanatismo que divide familias, y violenta impunemente una sociedad que antes era conocida por su cordialidad y aceptación de ideologias diferentes.
Las prevalencia de la mentira, de lo que se quiere creer sobre lo que es verdad, y la defensa a ultranza, de ideologias sobre la ciencia.
La pérdida de valores justificando la inmoralidad con argumentos superficiales, la soberbia, la vanidad, la ira, la avaricia, la lujuria, la pereza, la envidia y la gula, campando en todos los estamentos de la sociedad, justificados en un discurso vacío, lleno de errores gramaticales y ortográficos.
Los valores vilipendiados y agredidos por la mayoría de antivalores.
La entrega de la soberania nacional al Gobierno de Cuba y la puesta al servicio de mafias internacionales algunos organismos del estado como ocurre con el narcotráfico, y con reservas estratégicas de metales preciosos y de uranio y coltran.
¿Cómo no sentir alivio por la desaparición de la cabeza visible causante de tantos males?.
Tal vez puede ser por que entiendo que Chavez no es la causa si no la consecuencia de un desarreglo social y cultural más profundo, el hecho de que nadie de los cercanos a presidente, le haya dicho, «Hugo, ¿No te parece que nos estamos pasando?. Sugiere que haya tolerancia social a éstos desmanes.
Si esto es así no se trataba si no de un transtornado que terminó siendo víctima de su propio sueño, de su propio delirio y causante de una histeria colectiva que explica el fanatismo de sus seguidores, y el deseo de sus herederos en convertirlo en objeto de culto.
Además no puedo si no sentir una sensación de pérdida, de la pérdida de una oportunidad de convertir mi país en una potencia de primer orden, de continuar un desarrollo que dieron 40 años de un sistema democrático imperfecto en hacer llegar la bonanza petrolera, a los últimos estamentos de la sociedad. Un sistema que generó las desigualdades que terminaron en las divisiones que ahora se viven en Venezuela, donde ahora los ricos son los que se acoplaron a las directivas del gobierno, arrasando toda oposición y contribuyendo a un engaño, milmillonario, con pérdida de la soberanía, y entrega de nuestras ingentes riquezas a capitales internacionales, mientras al pueblo se le mantiene como los champiñones, en la oscuridad de la ignorancia, y alimentandolo con excrementos de ideologia barata y fanatismo.
Capriles implica un cambio, al menos el mensaje es de unidad, pero preocupa, la vertiente populista de su plan de gobierno, la escasez de recursos que enfrentará el gobierno entrante, es un hecho patente, y el que salga electo en las urnas habrá de explicar a un pueblo enardecido, por que cuando Chavez estaba vivo, había riqueza y adonde se ha ido.
Cuando la respuesta es obvia, la riqueza del país se malbarató y se regaló, y lo que queda es un cascarón vacío y endeudado y casi sin herramientas para salir adelante, en un mundo con una economía global en crisis.
Pienso que la opción es Capriles, pero viendo su plan de gobierno me suena a mas promesas superficiales, sin sustancia. Tal vez es lo que el pueblo quiere oir, pero considero que un verdadero estadista habría de estar por encima de la politiquería barata, que ha causado tanto daño, odio y miserias en toda latinoamérica.