Para reflexionar, algo que cuidar, pues es nuestro único hogar, si lo destruimos, no tendremos a donde ir..
Para reflexionar, algo que cuidar, pues es nuestro único hogar, si lo destruimos, no tendremos a donde ir..
Soberbia, que corroes, siepre presente, generando caos e infelicidad. Parece vano todo esfuerzo en erradicarte de los demás y parece sencillo erradicarla de uno mismo.
Cuando una sociedad la elige, se disemina como una enfermedad infecto contagiosa, por contacto directo, cegando y creando sociedades donde todos nos damos la espalda.
No importa nada, sólo nuestra comodidad, que sólo se ve afectada por la codicia, la gula o la lujuria.
En fin, se escoge el lado oscuro y los que tratan de enfrentar ése orden de cosas son tratados con violencia, de ésta forma el lado oscuro gana adeptos, con alianzas entre las personas, que van más allá de lo correcto y virtuoso.
Pasando las virtudes a un segundo plano, entonces te das cuenta de que en un determinado momento no tratas de hacer algo justo, si no que te enfrentas a un orden tergiversado, que ha asumido una sociedad como propio.
Luego, se van cerrando espacios y te sientes como una pieza de un rompecabezas (puzzle) que no encaja en ese paquete.
La inflexible lógica te dice que tienes dos opciones, o amputas una parte de tu personalidad para hacerla encajar, (la parte virtuosa tal vez), lo que puede ser el inicio de un camino autodestructivo, o cueste lo que cueste sales a buscar un paquete donde encajar.
La decisión no es fácil y sea la que sea tiene un precio, entonces se resume a una transacción comercial ¿Cuánto estás dispuesto a pagar?, cuidado que el camino más fácil suele ser el peor.
Es entonces cuando se plantea el conflicto entre lo que es «mejor» y lo que es «peor», conflicto que requiere de una filosofía personal para ser aclarados, y lograr la ansiada paz.
Los que deciden buscar su propio paquete, deben tener presente que rompen contacto con su paquete inicial, y que algunas piezas del puzle que dejan les guardarán rencor. (Recordemos que pertenecen al lado oscuro), rencor que se cobrará cuando se pueda, un precio que ha de entrar en la cuenta de lo que se está dispuesto a pagar.
Al despertar, hazlo con ganas
hoy puede ser efectivamente tu día,
no lo desperdicies.
Ve duro y decidido a por él,
al despertar ya no pienses en sueños,
ve por tus propósitos,
no imagines, realiza,
no desperdicies, no alberges codicia.
Ve y practica aquello que dices,
ve y has lo que ayer quisiste,
ve con ganas.
Como si hoy fuese la última oportunidad,
Como si ya no hubiese mañana.
Ve y vívelo todo sin desánimos,
ve convencido que puedes.
Y en la noche, descansa
descansa y sueña.
Convencido de que mañana,
Irás duro a por él otra vez.
Ve convencido que puedes…
Valencia, 26 de noviembre de 2010. (6 am)
¿Quién no busca respuestas?. Los que han sucumbido a la necedad , y lo escribo sin intención peyorativa.
Con frecuencia recibo e-mails, que agradezco pues me dan una oportunidad de crecer al analizarlos, con escritos donde se sacan conclusiones generales y se establecen juicios de valor, sugiriendo cierta ignorancia (que es la definición de la Real Academia de la Lengua Española de necedad), y que da la impresión de que lo buscamos es justificarnos a nosotros mismos ante una realidad que no entendemos o que no queremos entender.
Revisando, con frecuencia yo mismo me he visto escribiendo hace algunos años este tipo de cosas, que ahora comento, y lo digo con afán de aclarar que con frecuencia me veo reflejado en éstos escritos recibidos. La evolución de lo escrito en este blog es histórica al respecto.
Con esto , logramos calmar nuestra conciencia, estableciendo que no somos responsables de lo que nos sucede y que todo lo que nos acontece es culpa de alguien más.
¿Pero realmente es así?, y si no es así, ¿dónde buscar?.
Esto constituye lo que científicos llaman el momento de una rotura epistemológica, esto es cuando se produce un cambio en las estructuras de conocimiento que manejamos, el plantearnos ésta duda, nos lleva generalmente a buscar externamente, estudiamos sociología, psicología, leemos los clásicos, los premios nobeles, libros de ciencia, buscamos en internet, leemos poetas, escritores que prometen respuestas y luego de un largo trajinar, por estos derroteros externos, durante los cuales nos imbuimos de sabiduría, de pensadores, que transitaron por estas dudas antes que nosotros y que seguramente encontraron las respuestas…
De repente…. se enciende una luz y gracias a este camino exterior, obtenemos herramientas para una búsqueda más cercana, interior, es entonces cuando nos damos cuenta de algunas verdades, lo que se expresa externamente en conductas, que generan paz y bienestar, y nos enteramos al fin que muchas de las cosas que nos suceden no se deben a un tercero, dejamos entonces de ser víctimas para convertirnos en buenas personas. (Hacer click para ver una definición).
Entonces, comienzan los cambios, cambios que nos conectan con un todo y nos permiten ubicar la ansiada, paz, algo que puede ir mucho más allá del placer y de la felicidad.
Cada quien debería intentarlo, al menos se ganará en el camino, que con frecuencia es mucho mas importante que el destino.
Lo dejo hasta aquí puesto que ya parezco un gurú barato, lo siento queridos lectores.

La imagen se corresponde con una visión de nuestro planeta desde la sonda » vogager 1″ hace 20 años, se llama un punto azul y pálido, y es para ponerse filosófico, en el mismo blog de donde tomé la foto, (basta hacer click en la foto) hay una cita de Carl Sagan, que es importante leer, lamentablemente está inglés, pero vale la pena el esfuerzo de copiar y pegar en el google translator…
«…Sí, si que vale la pena. La sociedad necesita personas que sean casi siempre felices, creativas e inspiradoras, casi siempre pacíficas y sabias, y casi siempre optimistas y amorosas. Estas personas son casi siempre independientes desde el punto de vista ecológico, tienen sentido del humor y no se toman demasiado en serio y, por tanto aceptan sus defectos. Cuando una sociedad posee la riqueza de tales personas en abundancia, prospera. Y ocurre lo contrario cuando hay escasez de ellas…»
Amit Goswani en: «DIOS no ha muerto» «Lo que la física cuántica nos enseña acerca de nuestro origen y de la vida» .Ediciones Obelisco. 1 mayo 2010. Barcelona ISBN 978-84-9777-645-5
Te fuiste apagando, por el desventurado sufrimiento de un cruel padecer, que sin control se fue apoderando de tu luz.
Esa luz sensible que se sabia expresar en el arte de que te rodeaba y practicabas día a día, generando belleza y sensibilidad a tu alrededor.
La vida te puso duras pruebas en el camino que en un sentido zen fueron reforzando, ese saber interno que los problemas producen y siempre queda en el recuerdo un alma querida y luchadora, con un mensaje de asertividad que se sobrepone a los inconvenientes.