Te fuiste apagando, por el desventurado sufrimiento de un cruel padecer, que sin control se fue apoderando de tu luz.
Esa luz sensible que se sabia expresar en el arte de que te rodeaba y practicabas día a día, generando belleza y sensibilidad a tu alrededor.
La vida te puso duras pruebas en el camino que en un sentido zen fueron reforzando, ese saber interno que los problemas producen y siempre queda en el recuerdo un alma querida y luchadora, con un mensaje de asertividad que se sobrepone a los inconvenientes.
Pero la procesión termina yendo por dentro, y tal vez ello fue el origen de mucho, disciplina rígida, como camino para controlar las injusticias de éste desordenado mundo que nos toca vivir.
Pero ¿quién tiene las respuestas?, somos motas de polvo transportadas por el viento, que con frecuencia se convierte en tormenta y donde lo único que nos mantiene es ese amor incondicional que siempre estaba presente, en el día a día y que fue patente en los que te rodean y rodearon en éstos momentos.
Tragedia, siempre tragedia, de la que nos repondremos, para seguir adelante, tratando de ser mejores, la muerte es parte de la vida y ésta tarde o temprano tocará nuestra puerta, sin poder elegir el cómo.
No te vas en nuestro recuerdo que siempre es positivo y emotivo, alegre y referencial del deber ser.
Descansa en paz tia madrina, ausente presente, los que aqui quedamos te extrañaremos con el consuelo, de que irás en un sitio mejor, rodeada de otras buenas personas que como tú han completado este ciclo, necesidad de creencia ancestral y consuelo sutil para tu ausencia.
Cuando alguien se va, todos nos vamos un poco, mas cuando la ausencia nos toca tan cerca, la inefable rueda de la vida continua su camino, y los que seguimos en su carro, volveremos a nuestro día a día, con el recuerdo, que te mantendrá viva y presente.
Lamento no estar allí para despedirte, sin embargo la presencia de una lagrima en la distancia, al saber la noticia, expresa, un sentimiento que no tiene distancias ni tiempo.
Tio Rodrigo, Andreina, Carolina, reciban en estas lineas nuestro mas sensible sentido de compañía en estos momentos aciagos, familia toda, reciban un abrazo extensivo.
Esta fotografía que quise compartir, es de una interprete, que me recordó sensiblemente a mi tía en un performance, en esa faceta artística que se le daba excelentemente bien. Expresión de esa pasión interna sutilmente expresada en un baile, pero trasladable a otras facetas de nuestras vidas.







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