Aspirina en la prevención de pre-eclampsia

Una de las complicaciones del embarazo es el aumento de la presión arterial, asociado a edemas y a la presencia de proteína en la orina, cuadro conocido como pre-eclampsia. La base de esta condición reside en la placenta, cuando por algún motivo, no se cumplen los mecanismos para lograr una perfusión adecuada de la placenta, por el flujo sanguíneo materno.

Esto desencadena una serie de respuestas adaptivas, que con el tiempo, si no son compensadas por complejos mecanismos reguladores, da a la aparición del cuadro clínico descrito, cuyas consecuencias son más severas, cuanto más precozmente se presenten.

La incidencia de pre-eclampsia se ha mantenido estable durante décadas, y todavía no conocemos cuál es mecanismo primario de su producción que parece ser multi causal, entrando en juego factores, genéticos, inmunológicos, epigenéticos y bioquímicos, cada vez más estudiados. Se han desarrollado algoritmos de diagnóstico del riesgo de desarrollar esta entidad que puede afectar hasta un 10 por ciento de las embarazadas. Es más frecuente, en primeros embarazos o en primeros hijos de pareja masculina, cuando éste embarazo ocurre por primera vez en una determinada pareja aunque la mujer haya tenido hijos anteriormente, en edad materna mayor de 35 años, en presencia de diabetes, hipertensión previa o enfermedad renal materna, en deficiencias vitamínicas como la vitamina D, en embarazos productos de FIV, en embarazos gemelares. En madres con antecedentes familiares de pre-eclampsia y en afroamericanas.

La placentación anormal puede ser detectada en la primera ecografía, midiendo los indices de doppler de las arterias uterinas, si estos índices sugieren resistencias aumentadas, señalan pacientes de riesgo para desarrollar el problema, además los valores de ciertos péptidos placentarios como el PAP A y el PGi, se pueden relacionar con el desarrollo de la enfermedad. Existen algoritmos que incluyen estas variables y calculan el riesgo, de acceso gratuito en la red, como el de la Fetal Medicine Foundation.

Todo estos esfuerzos para establecer el riesgo, no tendrían sentido a menos que hubiera un tratamiento efectivo para prevenir esta condición. Y sí, se trata de las bajas dosis de aspirina. La perfusión placentaria subóptima conlleva a la activación de sistemas que buscan mejorar esa perfusión, generando mecanismos que median en la inflamación, produciéndose daño en la capa interna de los vasos sanguíneos, el endotelio, causando efectos deletéreos en múltiples órganos. En la génesis de este proceso, se encuentran los tromboxanos originados en las plaquetas, su producción relativamente aumentada, está intimamente relacionada con el cuadro que nos ocupa. Las plaquetas. son los elementos formes de la sangre responsables de la coagulación. Las plaquetas tienen gran afinidad por la aspirina, y ésta a su vez bloquea en las plaquetas una enzima, de manera irreversible, la ciclo oxigenasa, que es la produce el tromboxanos. Una baja dosis de aspirina 150 mg en las noches, logra este efecto de manera segura para el embarazo. Revirtiendo la fisiopatología de un cuadro clínico que puede llegar a ser severo.

Los efectos preventivos de la aspirina, son mayores si se inicia antes de la semana 16 del embarazo, reduciendo el riesgo de pre-eclampsia antes del término del embarazo, en un 62 % y a su vez disminuyendo el riesgo de estadía en unidades de cuidados intensivos neonatales de los recién nacidos en un 68 %, comparadas con las que no la tomaron.

El efecto de la aspirina se demostró en todos los grupos de riesgo mencionados anteriormente, a excepción de las embarazadas portadoras de hipertensión previa, donde éste efecto no es tan pronunciado.

El uso de aspirina en pacientes de riesgo, podría además relacionarse con disminución de patología fetal, relacionada con problemas de placentación vistos en esta entidad, como la muerte fetal in útero y el retardo de crecimiento intrauterino. Pero esto no es demostrable mediante estudios randomizados.

Fuente: Prevention de pre-eclampsia with aspirin. American Journal of Obstetrics and Gynecology 2020 August 21

La presente información es meramente orientativa y no pretende sustituir la información suministrada por un profesional sanitario de su confianza.

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