Señor, convierteme en un instrumento de tu paz;
Donde haya odio, permiteme sembrar amor;
Donde haya herida, perdón;
Donde haya duda, fe;
Donde haya desesperacion, esperanza;
Donde haya oscuridad, luz;
y donde haya tristeza, dicha.
Oh divino maestro, otorgame
no tanto buscar el consuelo, como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar;
porque cuanto damos recibimos;
cuando perdonamos somos perdonados
y cuando morimos nacemos a la Luz Eterna.
Soberbia, que corroes, siepre presente, generando caos e infelicidad. Parece vano todo esfuerzo en erradicarte de los demás y parece sencillo erradicarla de uno mismo.
Cuando una sociedad la elige, se disemina como una enfermedad infecto contagiosa, por contacto directo, cegando y creando sociedades donde todos nos damos la espalda.
No importa nada, sólo nuestra comodidad, que sólo se ve afectada por la codicia, la gula o la lujuria.
En fin, se escoge el lado oscuro y los que tratan de enfrentar ése orden de cosas son tratados con violencia, de ésta forma el lado oscuro gana adeptos, con alianzas entre las personas, que van más allá de lo correcto y virtuoso.
Pasando las virtudes a un segundo plano, entonces te das cuenta de que en un determinado momento no tratas de hacer algo justo, si no que te enfrentas a un orden tergiversado, que ha asumido una sociedad como propio.
Luego, se van cerrando espacios y te sientes como una pieza de un rompecabezas (puzzle) que no encaja en ese paquete.
La inflexible lógica te dice que tienes dos opciones, o amputas una parte de tu personalidad para hacerla encajar, (la parte virtuosa tal vez), lo que puede ser el inicio de un camino autodestructivo, o cueste lo que cueste sales a buscar un paquete donde encajar.
La decisión no es fácil y sea la que sea tiene un precio, entonces se resume a una transacción comercial ¿Cuánto estás dispuesto a pagar?, cuidado que el camino más fácil suele ser el peor.
Es entonces cuando se plantea el conflicto entre lo que es «mejor» y lo que es «peor», conflicto que requiere de una filosofía personal para ser aclarados, y lograr la ansiada paz.
Los que deciden buscar su propio paquete, deben tener presente que rompen contacto con su paquete inicial, y que algunas piezas del puzle que dejan les guardarán rencor. (Recordemos que pertenecen al lado oscuro), rencor que se cobrará cuando se pueda, un precio que ha de entrar en la cuenta de lo que se está dispuesto a pagar.
Imagen tomada del blog "don't stop travelling", hacer click en la imagen para vistar la fuente
¿Por qué algunas personas dedican tiempo y esfuerzo a actividades, que podrían parecer tediosas?
Lo que parece tedio puede referirse a concentración, abstracción, que genera actividad creativa.
¿Crear qué?
Lo que sea, la creación implica generar algo que no existía previamente, sea un cuadro, un dibujo, un origami, una base de datos o un escrito.
Todo lo que nos rodea surge de la creación de alguien, alguien antes lo soñó, lo diseño y lo plasmó en una realidad.
Y digo yo ¿esto no es lo que las religiones enseñan?.
Si según los conceptos religiosos, «dios creó al hombre a su imagen y semajanza»…
¿Qué hace un dios que es especial?.
La omnipresencia, la inmortalidad, características divinas que logran rozar algunos cuantos, que logran éxito en su actividad creativa proyectándose en el tiempo y el espacio a través de sus productos.
Es por eso que la actividad creativa nos absorbe, genera bienestar y buena onda.
Los grandes genios de la literatura, del arte y de las ciencias logran desarrollar estas características divinas. , ¿quién no ha oido hablar o no han sido influenciados por la obra de Shakespeare, de Einsten, de Mozart, de Goya, de Velázquez, listados casi interminales, de hombres y obras que han logrado una proyección humana que los acerca a los dioses.
También logran celebridad los grandes destructores, la antítesis de la divinidad, pero éstos son tristemente célebres y sus obras están allí para recordarnos, lo que sucede cuando la humanidad toma derroteros negativos.
Tengo fe en la creación, vista como construcción a partir de necesidades no satisfechas, sé que al final la esperanza de que iremos a mejor se concretará en hechos, sé también que depende del cambio de paradigmas de muchos actores de la sociedad.
El estado de bienestar actual ya deja de ser sustentable, aún para las grandes economías, es aquí donde se impone el proceso creativo, en generar cambios que garanticen igualdad, y bienestar a la mayoría, las reservas del tercer mundo se agotan y la miseria causada por el saqueo sin piedad por parte del primer mundo, ya tiene repercusiones en las grandes ciudades del planeta que viven asustadas ante la posibilidad de crueles atentados terroristas, injustificables. Pero que son el resultado de políticas económicas inadecuadas.
Se impone entonces generar un cambio, crear una rotura epistemológica que garantice un futuro mejor,
¿Cómo?
Creando y dejando de lamentarnos.
Las necesidades están, es hora de ponernos a crear, no de sentarnos a llorar…
¿Quién no busca respuestas?. Los que han sucumbido a la necedad , y lo escribo sin intención peyorativa.
Con frecuencia recibo e-mails, que agradezco pues me dan una oportunidad de crecer al analizarlos, con escritos donde se sacan conclusiones generales y se establecen juicios de valor, sugiriendo cierta ignorancia (que es la definición de la Real Academia de la Lengua Española de necedad), y que da la impresión de que lo buscamos es justificarnos a nosotros mismos ante una realidad que no entendemos o que no queremos entender.
Revisando, con frecuencia yo mismo me he visto escribiendo hace algunos años este tipo de cosas, que ahora comento, y lo digo con afán de aclarar que con frecuencia me veo reflejado en éstos escritos recibidos. La evolución de lo escrito en este blog es histórica al respecto.
Con esto , logramos calmar nuestra conciencia, estableciendo que no somos responsables de lo que nos sucede y que todo lo que nos acontece es culpa de alguien más.
¿Pero realmente es así?, y si no es así, ¿dónde buscar?.
Esto constituye lo que científicos llaman el momento de una rotura epistemológica, esto es cuando se produce un cambio en las estructuras de conocimiento que manejamos, el plantearnos ésta duda, nos lleva generalmente a buscar externamente, estudiamos sociología, psicología, leemos los clásicos, los premios nobeles, libros de ciencia, buscamos en internet, leemos poetas, escritores que prometen respuestas y luego de un largo trajinar, por estos derroteros externos, durante los cuales nos imbuimos de sabiduría, de pensadores, que transitaron por estas dudas antes que nosotros y que seguramente encontraron las respuestas…
De repente…. se enciende una luz y gracias a este camino exterior, obtenemos herramientas para una búsqueda más cercana, interior, es entonces cuando nos damos cuenta de algunas verdades, lo que se expresa externamente en conductas, que generan paz y bienestar, y nos enteramos al fin que muchas de las cosas que nos suceden no se deben a un tercero, dejamos entonces de ser víctimas para convertirnos en buenas personas. (Hacer click para ver una definición).
Entonces, comienzan los cambios, cambios que nos conectan con un todo y nos permiten ubicar la ansiada, paz, algo que puede ir mucho más allá del placer y de la felicidad.
Cada quien debería intentarlo, al menos se ganará en el camino, que con frecuencia es mucho mas importante que el destino.
Lo dejo hasta aquí puesto que ya parezco un gurú barato, lo siento queridos lectores.
Vidas, personas, proyectos que se disgregan, desaparecen, y en su lugar toman presencia fantasmas de nuestros miedos, que se expresan en la realidad y toman las riendas de nuestro futuro.
¿Qué hacer?, pregunta inevitable sin respuesta externa, mirar hacia el interior y encontrar las respuestas, y lo mas importante, tener el valor de tomar acción , para enfrentarlos antes de que nos alcancen.
Llega un momento en que la negación deja ser útil y despertamos de un sueño, chocando contra una realidad que no queríamos ver. Acostumbrados a negar, persistimos en ello, agravándose la situación hasta que nos destruye o decidimos en peores condiciones.
Obligación de reconstrucción, de lucha de valores y de imposición de virtudes de manera cruenta. Tarea titánica y que igualmente deja mártires en la lucha.
Luego viene un despertar, donde los miedos se van y con esfuerzo logramos forjar un mundo mejor. Donde aprendemos valorar unas cosas y a desestimar otras, a darle importancia a lo importante y deslastrarnos, de materialismo, esclavizador y generador de desesperanza.
Camino individual, para mejorar el colectivo. Lucha eterna entre el bien y el mal, que debe ser librada en nuestro interior antes que en el exterior. Lucha que no podemos rehuir, puesto que la situación se agravará a medida que la neguemos y al final inexorablemente el destino nos alcanzará.
Esa es la razón por la cual, no debemos temer, puesto que siempre terminaremos enfrentados a nuestros temores, más tarde o más temprano, y mucho mejor, temprano que tarde. Miremos nuestro interior y sabremos qué hacer, a menos que sea demasiado tarde y hayamos muerto, entonces ya no importará nada.
La imagen se corresponde con una visión de nuestro planeta desde la sonda » vogager 1″ hace 20 años, se llama un punto azul y pálido, y es para ponerse filosófico, en el mismo blog de donde tomé la foto, (basta hacer click en la foto) hay una cita de Carl Sagan, que es importante leer, lamentablemente está inglés, pero vale la pena el esfuerzo de copiar y pegar en el google translator…
Los problemas nos informan que algo anda mal, con frecuencia pensamos que es poco lo que podemos hacer para solucionarlos.
Sin embargo la mayoría de las veces se hacen necesarios cambios interiores para generar cambios en el exterior.
Los problemas de la sociedad, sólo pueden solucionarse mediante un cambio. Lo que se inicia con un cambio interior que comienza con un cambio de conciencia.
Con frecuencia lo que percibimos como negativo, se trata de una situación que solicita nuestra atención con el fin de que generemos un cambio.
Como decia Ghandi, «se tu mismo el cambio que quieres ver en el mundo».
Y es que todo cambio exterior debe comenzar con un cambio en nuestro interior.
Y en este proceso es importante la confianza en nosotros mismos, entender que el fracaso es posible y que se aprende más del fracaso que de los éxitos.
Tal vez sea éste el camino de la felicidad, un cambio profundo hacia algo más que lo material.
«…Sí, si que vale la pena. La sociedad necesita personas que sean casi siempre felices, creativas e inspiradoras, casi siempre pacíficas y sabias, y casi siempre optimistas y amorosas. Estas personas son casi siempre independientes desde el punto de vista ecológico, tienen sentido del humor y no se toman demasiado en serio y, por tanto aceptan sus defectos. Cuando una sociedad posee la riqueza de tales personas en abundancia, prospera. Y ocurre lo contrario cuando hay escasez de ellas…»
Amit Goswani en: «DIOS no ha muerto» «Lo que la física cuántica nos enseña acerca de nuestro origen y de la vida» .Ediciones Obelisco. 1 mayo 2010. Barcelona ISBN 978-84-9777-645-5
Mi formación tiene una sólida base científica, o al menos eso me gusta pensar, tengo la certeza de que la razón y todo eso, nos permite evolucionar sobre lo que es cierto y es innegable lo que las ciencias han hecho por el progreso, sin embargo cada vez más, me convenzo de que tiene que haber algo más.
Un buen día te sientas, miras hacia atrás, te decepcionas un poco de la humanidad, analizas el presente y sientes que las crisis te persiguen y el futuro parece desalentador. Se van acabando las respuestas científicas y cuando te encuentras un poco desolado, tomas contacto de la manera mas inesperada, con el arte. Para ello debes tener una sensibilidad determinada desarrollada, entonces, brota un nudo de esperanza. Puede ser un poema en especial que te toca, una composición musical que te mueve, una pintura que te inspira, o una conversación cultivada, que te pone en contacto con esa fuerza creadora que constituye la inspiración artística.
Es cuando sabes lo que siempre sabías, y en tu interior reaparece una luz que te permite, ahuyentar la zozobra, encontrándole un nuevo sentido a la vida, sin renunciar a tus creencias previas. Reafirmas el valor de lo importante y la vida, ese fenómeno improbable, toma sentido, en un esquema más amplio, tomando certeza de que formas parte de un macrocosmos, que se puede explicar a nivel cuántico y donde todos formamos parte de la misma energía.
Tal vez revelación, tal vez palabrería vana, producto del contacto con gente y creación artística que de alguna manera nos motiva, y a quienes damos nuestro agradecimiento profundo y humilde. La cena estuvo estupenda y la compañía mejor, gracias Liam y Julian, por compartir ese agradable momento y tenemos la expectativa de que dicho contacto se mantenga en el tiempo.