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La anticoncepción hormonal ha mejorado gracias a un mayor entendimiento de las hormonas, nuevos productos y una mayor seguridad.
Actualmente no se puede afirmar «las anticonceptivas no me van bien», ya que hay tal variedad de productos, que más bien se debe decir «ésta anticonceptiva no me va bien».
La expresión «no me quiero hormonar» puede no ser del todo precisa. Esto se debe a que los niveles de hormonas en muchos anticonceptivos actuales son más bajos que los niveles hormonales que ocurren de forma natural en el cuerpo.
La regla no es un signo de limpieza o suciedad en las mujeres. Es un proceso natural en el que el útero se prepara para recibir un óvulo fecundado. Si esto no sucede, el útero sangra para prepararse para un nuevo ciclo. Es normal que las mujeres no sangren cuando están embarazadas o durante la lactancia, ya que el cuerpo está en reposo. Nuestras abuelas tenían menos menstruaciones porque pasaban más tiempo embarazadas o amamantando a lo largo de su vida reproductiva.
Las pastillas anticonceptivas modernas utilizan dosis hormonales bajas para reducir los sangrados o incluso eliminarlos por completo. Estas pastillas contienen compuestos bioequivalentes con diferentes acciones, lo que significa que hay opciones adecuadas para cada paciente según su perfil médico y riesgos. En cualquier caso, los riesgos de tomar anticonceptivos son siempre menores que los posibles efectos de un embarazo no deseado.
Para minimizar esos riesgos, es recomendable, evaluación profesional, que incluya una historia clínica completa, personas jóvenes y sin factores de riesgo, no es necesaria la realización de un examen ginecológico o de una analítica previa a la prescripción de las anticonceptivas, fuera de la recomendaciones de cribado de acuerdo a la edad y factores de riesgo detectados al interrogatorio.
Un profesional sanitario de confianza puede establecer las recomendaciones respectivas de acuerdo a cada caso en particular.
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No existen secretos para una buena salud, dormir suficiente, hacer actividad física y preferir las proteínas vegetales en la dieta son opciones saludables, científicamente comprobadas.
Al parecer, existe una base genética para nuestros gustos alimentarios, según un estudio publicado hace un mes, existen más o menos 34 genes diferentes entre los vegetarianos y los que comemos carne.
Estos genes podrían hacer que el sabor de determinados alimentos nos sea más apetecible.
La dieta es el principal factor que podemos controlar para mejorar nuestra salud, a parte de evitar hábitos nocivos. Los genes no dominan nuestras elecciones, pero sí pueden establecer qué alimentos nos son más apetecibles.
Afortunadamente existen muchas opciones de platos basados en proteína vegetal, con buen sabor y que pueden hacer que personas predispuestas a comer carne, pueden encontrar apetitosas.
Nuestro cerebro además cambia nuestros gustos con la edad, de allí que muchos de nosotros con el tiempo, nos apetezcan algunos vegetales, que odiábamos cuando éramos niños.
En resumen la genética puede afectar nuestra preferencia por carnes o vegetales, tal vez influyendo en la forma que percibimos los sabores, en un futuro se podrían recomendar dietas sanas, basadas en nuestra genética y en nuestra forma individual de percibir los sabores.
Ya de hecho, hoy por hoy, se puede hacer un estudio genético para establecer qué alimentos nos van mejor de acuerdo a nuestra bioquímica individual.
Fuente: medium.com
Imagen tomada de la fuente citada.
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El aumento en la producción de hormona tiroidea, conocido como hipertiroidismo, afecta aproximadamente al 1 % de la población en general.
Si no se trata, el hipertiroidismo puede causar arritmias y/o insuficiencia cardíaca, osteoporosis y malos resultados durante el embarazo. Además de alteraciones psiquiátricas. Puede llevar además a pérdida de peso no intencional y a mayor riesgo de mortalidad.
La causa más común de hipertiroidismo es la enfermedad de Graves, que puede afectar hasta el 2 % de las mujeres y al 0.5 % de los hombres. Otras causas pueden ser la inflamación de la glándula conocida como tiroiditis y la presencia de nódulos en la glándula, que producen la hormona sin control.
Los síntomas incluyen ansiedad, insomnio, palpitaciones, pérdida de peso, diarreas e intolerancia al calor. Síntomas que pueden estar presentes en otras condiciones y a menudo interpretados como de estrés. Las personas con enfermedad de Graves, pueden tener un bulto en el cuello, mirada fija y una especie de ojos saltones, conocidos como exoftalmos.
Los pacientes con nódulos, pueden tener síntomas ocasionados por la compresión de estructuras del cuello, como dificultad para tragar, dificultad para respirar al tumbarse o cambios en la voz.
El diagnóstico se hace por pruebas de laboratorio y de imágenes cuando estén indicadas. Con posibilidades de tratamientos médicos o quirúrgicos, según sea el caso.
La evaluación por un profesional sanitario de su confianza es indispensable si se sospecha que se padece de ésta entidad.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: JAMA
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY.
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Se trata de situaciones que pueden ser más frecuentes de lo que pensamos, generalmente no reportadas. La violencia interpersonal se refiere al maltrato ente personas no relacionadas familiarmente y la doméstica a la que ocurre dentro de las puertas del domicilio. Incluyen: violencia física, violencia sexual, acoso y agresión psicológica, coerción, descuido, y amenazas de violencia o de abuso.
El Colegio Americano de obstetras y ginecólogos, recomienda evaluar la posibilidad de violencia interpersonal y/o doméstica, en las revisiones de salud periódicas, sobre todo si se trata de poblaciones de riesgo, aunque se ha de tener en cuenta que ésta situación también está presente en personas sin factores de riesgo.
Las situaciones con riesgo de violencia interpersonales o doméstica; incluyen; embarazo, edad joven o mayor, situaciones de estrés aumentado, pacientes con cambios en su identificación sexual, pacientes dependientes, las que usan drogas o abusan del alcohol, las que sirven o han servido en instituciones militares y las que se encuentran institucionalizadas, por algún motivo.
Esta lista no es excluyente, es decir una persona puede estar sometida a violencia interpersonales o doméstica, sin encontrarse en los grupos antes mencionados. La mayoría de los casos de violencia no se reportan y no se conoce a ciencia cierta cada cuánto tiempo deben ser monitorizaras las personas para detectar ésta situación.
Puede hacer saltar las alarmas algunos datos sobre el comportamiento de las víctimas de violencia, como la falta de actividad física, el abuso de alcohol, tabaco y drogas y las faltas continuas al trabajo.
Asimismo algunos cambios en la salud física y salud mental son más frecuentes en las víctimas de violencia, como la obesidad severa, la diabetes, la depresión, los intentos suicidas, las enfermedades de transmisión sexual, la enfermedad cardiovascular, el cáncer, los accidentes vasculares, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y las fracturas.
Recomienda el Colegio Americano de obstetras y ginecológos que los proveedores sanitarios deberían ser conscientes de ésta posibilidad y utilizar herramientas sencillas de para establecer ésta situación; por ejemplo, normalizar preguntas al interrogatorio, que incluyan; ¿Se siente alguna vez inseguro o insegura en su domicilio?; ¿En los últimos meses ha sido amenazado o amenazada, golpeado/a por alguien que usted conozca?; ¿Alguien la ha forzado a hacer algo que no desease?.
Sugiere además que los proveedores sanitarios podrían proporcionar información en forma de trípticos o panfletos, sobre cómo contactar con los servicios de ayuda, que podrían colocarse en los lavabos o en las salas de espera; o incluso ofrecer la la posibilidad de que una víctima contacte con los servicios de ayuda, desde cualquier institución sanitaria.
Las víctimas de violencia con frecuencia tratan de normalizar la situación y muchas veces precisan de ayuda para salir de ella.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: Women’s preventive Health. org.
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY.
Enlaces de interés:
medium.com/wise-well/what-you-eat-could-alter-your-unborn-children-and-grandchildrens-genes-and-health-64a8e2bf12f1
univadisfr.onelink.me/k7iX
