La deficiencia de vitamina D en general es una condición sin síntomas.
Una dieta vegana, la baja exposición al sol, la piel oscura, la edad avanzada, las enfermedades digestivas, la obesidad o la intolerancia a los lácteos, pueden llevar a una deficiencia de vitamina D. Esta vitamina se produce en la piel con la exposición solar (sin protector), está presente en algunos alimentos, como la yema del huevo, las carnes, las vísceras como el hígado, algunos pescados grandes y en los lácteos enriquecidos con ella.
Es una vitamina necesaria para fortalecer los huesos, su falta se relaciona con el raquitismo, una enfermedad que causa deformidad ósea, sin embargo la investigación continua, nos enseña que está relacionada además con otros problemas de salud.
Su deficiencia se puede relacionar con dolor óseo y debilidad muscular, aunque su falta puede pasar sin ser notada y aún así se puede relacionar con problemas de salud, como la enfermedad cardiovascular, el deterioro cognitivo en adultos mayores, asma severa en niños e inclusive con mayor riesgo de padecer cáncer.
Además su suplemento puede jugar un papel en la prevención y tratamiento de una serie de condiciones como como la diabetes, la hipertensión y la esclerosis múltiple.
En España, tenemos un problema endémico de deficiencia de ésta vitamina, todo y que presumimos de sol, casi todo el año, al parecer la oblicuidad de los rayos solares, fuera del verano, hace que la radiación no sea suficiente para estimular su producción en la piel.
Surge la paradoja de que teniendo sol, estamos peor que algunos países con menos sol, ya que éstos se suplementa rutinariamente o se sustituye el sol por radiación ultravioleta artificial.
Además aquí tenemos conciencia del efecto de la radiación solar sobre el cáncer de piel, lo cual nos hace colocarnos protector solar, que bloquea la producción de la vitamina.
La deficiencia de vitamina D, se puede evidenciar con una analítica de sangre, la medición de. 25 Oh vitamina D, junto con los niveles de paratohormona, la pueden diagnosticar.
El presente post no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: gineonline, MEDSCAPE






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