Los estrógenos, hormonas producidas esencialmente por la gónada femenina, mantienen una función importante, actuando en muchos sistemas, coordinando una gran cantidad de funciones celulares.
Los folículos ováricos, son su principal fuente, cuando éstos folículos se agotan, en un proceso que es continuo durante toda la vida, comienza una nueva etapa durante la cual la mayoría de las mujeres vivirán al menos un tercio de su vida, que se denomina menopausia, tema que hemos tocado en otras ocasiones en éste blog.
Éste proceso suele ocurrir hacia los 48 a 52 años en la mayoría de las mujeres. Ésta disminución en los niveles estrogénicos suele ser la responsable de una serie de síntomas que en algunas pueden afectar su calidad de vida, calores, sofocos, dificultad para la concentración, irritabilidad, trastornos del sueño, síntomas genitales, molestias articulares, aunque algunas afortunadas, realizan esta transición sin molestias.
Además la menopausia se relaciona con aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y de disminución de la masa ósea con riesgos de fracturas.
El pilar del manejo de éstos síntomas lo constituye las medidas generales de una vida sana, alimentación adecuada, que incluya un aporte adecuado de calcio en la dieta, fomentar hábitos de vida que promuevan la salud, evitar el sobrepeso, actividad física moderada, lo que a su vez mejora los síntomas generales. Evitar hábitos nocivos como el alcohol y el tabaco. Control de la tensión arterial, de los niveles de colesterol, cribado de patologías frecuentes en esta edad, entran dentro de la evaluación integral periódica para promover una buena salud, recomendaciones útiles en cualquier momento de la vida, pero más en ésta etapa de cambios.
Etapa que ha de ser visualizada como una etapa más, que no implica pérdida de la feminidad o de las potencialidades como mujer, algunas la ven incluso como una liberación, suele coincidir con una etapa de madurez personal e intelectual y durante etapa muchas mujeres se muestran más productivas en lo personal, familiar, en lo social y en lo profesional.
Existe un perfil de mujeres en las que los síntomas relacionados con la pérdida de estrógenos son tan severos que podrían limitar esa potencialidad de desarrollo, personal, familiar y laboral, afectando la calidad de vida, éste grupo es en el que las recomendaciones actuales sugieren, que el uso de terapia de reemplazo estrogénica, podría estar indicado.
Se trata de un tema que ha ido evolucionando y al cual dedicaremos un post aparte.
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