Reflexiones

No ser cómplices….
Como una historia de Tolkien, existen situaciones inverosímiles, en relación al grado de degradación al que puede llegar una determinada sociedad.
Pareciera que cuando se toman decisiones económicas, en detrimento a valores establecidos y olvidando las virtudes, se va apoderando de la sociedad, un handicap negativo acumulativo, que como una avalancha va cuesta abajo aumentando su fuerza a medida que desciende arrasando todo a su paso y causando muerte y destrucción.
Lo que ocurre en varias repúblicas africanas y lo que ya se vislumbra en diferentes países latinoamericanos, es expresión de este antisistema que se ha venido implantando en el tercer mundo.
Diversos autores han denunciado la existencia de un sistema económico mundial que favorece las desigualdades en el tercer mundo, promoviendo tramas gubernamentales corruptas y sociedades ignorantes, que permiten el saqueo de las ingentes riquezas del tercer mundo.
Al contrario de lo que solemos pensar, muchos de estos países no son pobres, son sociedades pobres en países ricos, expoliados por la codicia de sus dirigentes y de cierto orden perverso de las transnacionales.
También es cierto que un mundo donde su organización se basa mas en criterios de economía que en criterios humanitarios, se compartimenta en países, con una figura de derecho internacional que se denomina soberanía, que cuando las reglas del juego democrático funcionan, permiten un control local de los poderes del estado por los ciudadanos, evitando así abusos y permitiendo que las sociedades tomen las riendas de su destino. Sin injerencias externas en los destinos de un país, de esta manera cada sociedad tiene la libertad de funcionar en acuerdo a sus propios intereses.
Cuando las reglas democráticas se alteran, aunque hayan elecciones, se legitima a regímenes que terminan utilizando el poder en su propio beneficio y en beneficio de intereses de terceros con frecuencia internacionales, que terminan tomando vida activa en los destinos de un país, presionando para cumplir sus objetivos y favoreciéndose de la conflictividad social, por aquello de que “En aguas revueltas, ganancia de pescadores…” y se escudan en esa “Soberanía”, para terminar haciendo lo que mejor les sirva a sus intereses.
Lo cual moralmente debería tener sus límites cuando se comienza a dirigir a las sociedades hacia su propia destrucción. La dificultad estriba en cómo establecer que lo anterior está pasando y una vez hecho el diagnóstico quién es el encargado de realizar el tratamiento. Siguiendo el modelo de derecho internacional actual deberían ser las propias sociedades mediante el voto democrático quienes establezcan estos controles. Sin embargo cada vez con mas frecuencia en nuestro planeta estos mecanismos fallan.
Los organismos internacionales, los foros, las Naciones Unidas, a pesar de sus buenas intenciones, han demostrado como es de esperar, dada su organización, cierto vasallaje con éste orden perverso establecido.
Queda entonces una población indefensa que ha elegido o se enfrenta a unos gobernantes “legítimos”, que abusan de su posición y los mantienen ignorantes y asustados en un terrorismo de estado, que les va minando poco a poco, sin ningún escrúpulo, todos sus derechos.
Cuando ocurre una injusticia, todos lo que la conocemos y callamos nos hacemos cómplices de ella. En este sentido, todos somos en parte responsables de lo que sucede, la solución usual es mirar a otra parte y ocuparnos de lo nuestro, o donar dinero a una ONG y con eso salvar nuestra conciencia, sin embargo esto ha demostrado ser poco eficaz.
El primer mecanismo de defensa se llama negación, suele ser el más primitivo, y siempre termina cuando recibimos en nuestra cara el duro golpe de la realidad.
El cuanto al segundo mecanismo, la experiencia ha demostrado que a pesar de las buenas intenciones, y de prestar una ayuda necesaria, en muchas ocasiones, las ONG son tiritas sobre un absceso, lo maquillan un poco, nos hacen pensar que estamos haciendo algo, pero el problema de fondo sigue allí debajo, siguiendo su historia natural.
Entonces ¿Que hacer? Como dice Pablo Coelho, “…Existen dos maneras de enfrentar la vida, la acción y la contemplación y la dos llevan al mismo destino…”.
Obviamente no existen soluciones fáciles, y tal vez corresponda a los políticos dar las respuestas, para eso son profesionales de este campo, pero es perceptible la sensación de que algo tenemos que hacer para no ser cómplices.

2 comentarios en “Reflexiones”

  1. Muchas gracias por la invitación a este web. Ahora daré mi opinión sobre lo versado antes (Reflexión -no ser cómplices-).

    A mi entender la idea central del escrito queda resumida en estas líneas del autor:
    “…queda entonces una población indefensa que ha elegido o se enfrenta a unos gobernantes “legítimos”, que abusan de su posición y los mantienen ignorantes y asustados en un terrorismo de estado, que les va minando poco a poco, sin ningún escrúpulo, todos sus derechos…”

    Particularmente me siento aludida porque vivo en mi país “africanodescendiente” o latinoamericano donde -según esta visión-, vivimos bajo un terrorismo de Estado siendo ignorantes de la realidad de abuso de poder y eliminación de nuestros derechos. El otro grupo -deduzco- serían los que viven asustados por el mismo terrorismo de Estado y sin disfrutar de sus derechos.

    Opino que el artículo está muy bien escrito y felicito a Julián por tanta capacidad para escribir. Sin embargo, y aunque reconozco que se intenta abarcar a dos grupos de la sociedad venezolana que por distintas causas supuestamente estaríamos sufriendo las consecuencias de un gobierno poco legítimo que abusa del poder y nos niega nuestros derechos, considero estrictamente necesario incluir en el artículo lo que comprueba este enunciado, es decir las pruebas fehacientes. Pero lamentablemente, luego de que se ha dicho que si lo negamos estaríamos incurriendo en un error (opinar distinto no es una opción), entonces nos deja sin ninguna posibilidad de opinar o comentar. Es decir que a nuestro entender este artículo sólo admitiría comentarios de quienes opinan igual y no disienten. Está sesgado.

    Hubiera preferido encontrar el respeto hacia la libertad de expresar la visión que tenemos de esta realidad nuestra. Por este motivo considero que el artículo no versa sobre el qué hacer para supuestamente no ser cómplices de este terrorismo de Estado, sino simplemente es una denuncia de que nos hemos hecho brutos e ignorantes o miedosos.

    De todas maneras expresaré mi opinión más detalladamente.

    Toda realidad es compleja y por tanto exige una “ética del buen pensamiento” (al decir de Edgar Morin), es decir, analizarla en toda su complejidad. Valga decir que necesitamos ver el todo, las partes y las interrelaciones entre el todo y las partes, amén de las construcciones y deconstrucciones que hacemos las personas en colectivo e individualmente sobre esa realidad, en un espacio y tiempo específico (por aquello de la dialéctica), o sea tomar en cuenta la hermenéutica de grupos disímiles sobre una realidad concreta. De otra manera solamente estaríamos simplificando en exceso la realidad, generalizando sin bases y asumiendo una visión limitada sobre algo tan complicado. Pero de cualquier manera se respeta el derecho a simplificar en exceso lo complicado, con las consecuencias que ello acarrea.

    Seguimos entonces. Opino que aunque se intenta presentar una visión amplia de la realidad de nuestro país latinoamericano, el esfuerzo no es suficiente. Y es lógico, porque todo ser humano siempre será subjetivo y su pensamiento influenciará su visión de la realidad.

    Decir que las elecciones democráticas no garantizan la legitimidad de los gobernantes es un acto de osadía. Y yo creo que lo que se intenta decir es que las democracias son modelos o paradigmas con defectos o perfectibles. Pero con defectos y todo, es lo que hay. Lo ideal es utopía. Esa idea me recuerda a mis estudiantes durante una corta estadía en la universidad como profesora, quienes en un acto de supuesto anarquismo asumieron que no necesitaban profesora, los dejé solos y corrieron a buscar quien me sustituyera. Es decir que la democracia es el mejor sistema político conocido hasta ahora por las sociedades occidentales. Y las decisiones las toma la mayoría del pueblo. Habría que analizar si aquella afirmación de Rousseau estaba equivocada al decir que el pueblo es sabio.

    Finalmente y ante esta tremenda verdad -inadmisible por el pensamiento sesgado-, no queda otra alternativa que decir que quienes elegimos democráticamente votamos por tal alternativa porque somos ignorantes o no votamos en contra porque somos miedosos -como ya dije- como única salida posible ante la poca habilidad para abrir nuestro pensamiento, utilizar la ética del buen pensamiento moriano y darle crédito a la disidencia hacia nuestras posturas ideológicas.

  2. Gracias Mary por contestar,
    Tienes razón en mucho de lo que comentas, expresé una visión subjetiva, de tipo general, y es lo que tienen las generalizaciones, que se simplifica demasiado lo que en realidad es muy complejo. En fin acepto la crítica, en una posición tal vez un poco ingenua, me olvidé que existen personas que deciden libremente tomar un camino determinado. No quise decir que los que expresan una opinión contraria a la mía lo hacen por miedo o por coacción, tienes razón existe un tercer grupo que puede hacerlo libremente.
    Sería soberbio de mi parte pensar que lo que expreso es la verdad absoluta, para no perder contacto con la realidad, las criticas son muy importantes, recuerda que simplemente expresamos puntos de vista, y que como seres humanos todos podemos equivocarnos, obviamente cualquier análisis que se haga de cualquier situación tiene al menos dos vertientes.
    Por favor no personalices la reflexión, simplemente expresa una opinión de tipo general y en el plano de las ideas, no es posible agredir sólo discutir sanamente.
    En fin son razonamientos propios que que perfectamente pueden estar errados, la discusión sana permite ventilarlos. La evolución objetiva de los acontecimientos, establecerán independientemente de la interpretación que les queramos dar, si esta es correcta o no. La interpretación de ello también es subjetiva.
    En cualquier caso si tenemos la mente abierta habremos aprendido algo.
    Y la vida me ha enseñado que se aprende mucho mas cuando identificamos un error y lo analizamos que cuando tenemos la razón.
    Tus palabras tienen un excelente nivel, de nuevo mil gracias por tu aporte…
    Un abrazo…

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .