«…Sabias y oportunas son las palabras que dijo una vez la autora Alissa Zinovievna Rosenbaum (más conocida con el seudónimo de Ayn Rand) que hoy en día se pueden aplicar perfectamente a la situación actual de España: …
«Cuando advierta que para producir se necesita obtener autorización de quienes no producen nada, cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores, cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted, cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada. «
Empezaré por escribir que estoy preocupado, por varias cosas, un buen día decidí emigrar, un poco como escribí en un poema, buscando dónde encajar, pues en la sociedad que me había parido, empecé a ser como «un bicho raro», a diferencia de muchos otros emigrantes, mis motivos no eran económicos, tenían que ver más con una búsqueda, un enfrentamiento entre principios, básicos, un poco intentar vivir en un país desarrollado con el fin de establecer, si lo que yo pensaba se trataba de un problema de una sociedad en partícular.
Mi primera desilusión fue darme cuenta que detrás de tanto orden y seguridad, se solapa tenuemente la misma naturaleza humana, surgen dudas, si en esencia todo somos lo mismo, ¿Cómo es posible tanta diferencia en calidad de vida?.
Me dije son sociedades que han pasado por muchas tragedias y han aprendido de ellas, además el bagaje cultural europeo, pesa a la hora de tomar grandes decisiones, las políticas, no se puede pasar por alto las luchas sindicales, y la evolución de los gobiernos para garantizar el estado de bienestar europeo, eso me decía, mientras me paseaba por la historia de Salamanca primero y de Barcelona después.
Sin embargo de repente empiezo a notar signos de alerta, empiezo a oír discursos políticos muy similares a los que se escuchaban en mi país hace 3 ó 4 lustros, no no es así me decía, de repente, despertamos de la burbuja inmobiliaria, donde medio país, especulaba con el otro medio país, en una bacanal en que se encontraba, la población general, los gobiernos y los banqueros, donde todos ganaban y no hacía falta esfuerzo, no hacía falta estudiar ni formarse, y ni siquiera era necesario esforzarse. Suena muy parecido a la historia que vivimos en Venezuela, en relación a la Bonanza petrolera.
Empiezo a escuchar escándalos políticos que se siguen unos a los otros con total impunidad, los Juicios a los supuestos implicados, con resultados de «no culpabilidad», a pesar de pruebas evidentes, comienzo a ver jueces, admirados por su probidad, ante otros jueces donde los imputan de tecnicismos legales, mientras los supuestos implicados en tramas de delito, campean impunes, esperando que el juez que llevaba su caso sea condenado.
Hasta en el futbol, se comienza a ver esta impunidad, cuando un jugador de manera evidente intenta lesionar a otro y sale exculpado, por que la víctima no tuvo ninguna lesión a lamentar.
Las similitudes con lo que viví en mi país de nacimiento hace 15 ó 20 años, son muchas y frecuentes, hablo de una preocupante inversión de valores en la sociedad, cuando deja de importar el cómo se logran las cosas, cuando el esfuerzo es menospreciado y la picardía alabada, cuando comienza a importar más tener dinero sin importar cómo se obtiene, cuando vendemos nuestras ideas o convicciones, en aras de un bienestar determinado, cuando prostituimos nuestros principios como sociedad, en aras del oropel vacuo y los elefantes blancos de infraestructuras insostenibles e innecesarias. Cuando la salud y la educación se doblegan ante las políticas económicas del FMI, que en todo el planeta han sembrado miseria y desigualdad.
Cuando éstas políticas comienzan a aplicarse implacables, creando ignorancia y causando morbilidad y mortalidad como ya lo han hecho por todo el planeta.
Entonces surgen motivos para preocuparse.
Afortunadamente, España se encuentra dentro de la Influencia de Bruselas, sin embargo pareciera que su mismo corazón estuviese implantado esta especie de monstruo económico que toma medidas para que se genere más miseria y se les dé a las personas llanas algo como lo que dice Mel Gibson en la Película USA TODAY, «Tratamiento de champiñones» , o sea que al pueblo se le mantenga en la oscuridad (Metafora para ignorancia) y se les alimente de M…(metáfora para pseudoideologias como el racismo y la xenofobia). De ésa manera se mantienen los grandes en el poder.
Suena cínico, espero que sea sólo que lo vivido me ha vuelto un poco paranoico, un poco en broma suelo comentar , que pensaba que había venido a vivir a un país más evolucionado y resulta que el evolucionado era el mío, pues esto que estamos empezando a vivir se parece demasiado a lo que viví hace 20 años. Es una especie de DEJA VU.
La primera vez que te conocí mi madre nos presentó, señalándote como «el poeta de la Perinatología», Luego oí una conferencia tuya que siempre citaba en mis clases cuando tocaba hablar de retardo de crecimiento intrauterino: «Son fetos que nacen viejitos y viven toda su vida como tales», Señalando de una manera sencilla y claramente entendible, la responsabilidad de los que nos dedicamos a esto, para con el futuro.
El siguiente recuerdo es de cuando veía obstetricia I, hablo del año 1986, época en que Jesús Zurita me iba a buscar para repasar en un bar, bajo la influencia de unas «cerbatanas elodias» (Cervezas heladas), un par de horas antes del examen , que en realidad eran una escusa para tomarnos las cervezas. De ésa época recuerdo al profesor Rios Añez, hablarnos de unas células caoba, en el líquido amniótico, o «Células Inaudy», que servían para establecer madurez metabólica fetal al evidenciar que se habían desarrollado los mecanismos para que se acumulara glucógeno en su citoplasma, mismo que se teñía con lugol y que en los casos de falta de aporte crónico de nutrientes en los retardos de crecimiento, el porcentaje de células caoba podía poner en evidencia el consumo de ésta importante reserva metabólica, tisular. Como se desprendía de los trabajos del grupo del profesor Inaudy en Valencia.
Con frecuencia recibía comentarios de admiración de compañeros o alumnos que habían conocido al profesor Inaudy. Dando fe de su calidad humana.
Jesús Zurita las veces que nos encontramos, que habida cuenta la distancia, cada vez son menos, siempre hacía un comentario en relación al profesor quien de alguna manera sentía como su mentor y censuraba con dolor cuando en algún evento de la Sociedad Venezolana de Obstetricia y Ginecología, en un mundo lleno de vanidad y monetarismo, no tenía cabida la humildad y la sencillez del sabio.
Recuerdo además el último encuentro en que compartí el lujo de su compañía: Todavía sonrío…
Estábamos en un lobby de un congreso de ecografía, mientras esperábamos al maestro Sosa que explicaba algo de un ductus venoso en una paciente real, a un grupo de especialistas, como a 5 metros de nosotros Jesús tuvo la ocurrencia de comentar que se le había roto el «vanidometro», que era un aparato que servía para medir la vanidad, que había soportado el congreso de ginecología Internacional de Argentina, donde llegó al límite de su capacidad, por lo que le habían aumentado en 100 veces la misma, por seguridad y que cuando pasó en un reconocido especialista y ejecutivo de la Sociedad, se había roto.
Comentó el maestro Inaudy que era predecible, y que debió consultarle antes ya que el conocía al médico en cuestión y pudo darle una idea aproximada del nivel de ajuste que requería el aparato, a lo que yo pregunté que en qué unidades se medía la vanidad, refiriendo Jesús que se medía en «Sosas», Riéndose el profesor Inaudy estableció que los Sosas eran unidades muy altas y casi nadie las alcanzaba por lo que tendrían que ajustarlo en «milisosas» o sea la milésima parte de un Sosa. A lo que el Profesor Sosa a quien creíamos concentrado en su explicación desde detrás del grupo de especialistas que tenía delante, sentenció: ¡Que los estoy oyendo desgraciados!.
Fué la anécdota del día, y constituye el recuerdo que tengo que tal vez más caracteriza la agudeza y humildad del genio.
No te vas Efraín, es inmposible quedas un poco en el alma y en el ser de los que tuvimos la suerte de conocer así fuera un poco de tu nobleza y aunque fuera mínimamente contagiarnos algo de ella.
Vives en el día a día de profesionales que se ocupan del bienestar materno y fetal, donde marcaste a varias generaciones, directa e indirectamente, descansa en paz, te fuiste un poco como viviste, con la riqueza del que conoce el verdadero valor de lo que importa, queda tu legado en buenas manos que te mantendrá vivo por siempre.
Inmunoterapia en el cáncer, Jacinto Convit, ha demostrado un tratamiento prometedor para esta enfermedad, promovido para el Nóbel de la medicina http://ht.ly/8lBM3