
Con frecuencia si contamos con el estado de ánimo adecuado, es como si una fuerza creadora, que nos rodea, nos tocase y nos llevara de la mano, entonces lo que hay que hacer es dejarse llevar, y arte se produce, siendo capaz de despertar emociones en los que nos rodean, si esta emoción es placentera, tanto mejor. Nos colocamos entonces en sintonía con el fluido vital universal, aparece la creación artística y nuestro ánimo se enriquece dando. Requiere contar con cierta disposición tanto para hacerlo como para notarlo. Esto es Arte, en contraposición al mecanismo metodológico del a ciencia.
Para muchos profesionales que ven su oficio como un arte y una ciencia, sus límites son difíciles de establecer, ya que el arte y la ciencia son formas de expresión del proceso creativo y no son tan diferentes como se puede pensar. En los albores de la ciencia, los científicos eran artistas, un ejemplo arquetípico podría ser Leonardo da Vinci, quien además de pintor y escultor fue un pródigo inventor.
Poco a poco, las ciencias se fueron separando del arte, en el proceso científico, se trataba de borrar toda subjetividad, y esto es lo primordial dentro de la creación científica, si se quiere resumir el proceso científico al máximo, no es mas que tomar una medición y ver como alguna intervención afecta lo medido. Para lo cual se vuelve a medir luego de que la causa se ha producido y establecer de ésta manera un efecto.
La forma de asegurar de que el efecto se debe a la causa, es mediante diseños, que retiren de la causa todo lo que a su vez pudiera generar un efecto por su lado.
Esto se denomina diseño experimental y es la base de casi todos los adelantos de que disfrutamos en nuestros tiempos.
Esta búsqueda de la objetividad, ha ido alejando a la ciencia de todo lo que no es mensurable, como son las emociones, terreno de las artes. Sin embargo a pesar de que diferentes personas se ocupan de estos tipos distintos de expresión del esfuerzo creativo, históricamente ha existido, una equivalencia entre éstas dos herramientas de comprensión del entorno.
Así bien, describe el escritor y ensayista Luis Racionero Grau,
…mientras Dante describía el amor que mueve il sol e l´altre stelle, Newton describe la fuerza gravitatoria, mientras Einstein describía en su teoría de la relatividad, la velocidad de la luz que fusiona materia y energía, Baghavadgita, describió un resplandor “mas brillante que mil soles”, que fue evocado por uno de los observadores de la primera fisión nuclear.
Mientras Tennyson escribe “Los astros, susurra ella, se mueven ciegamente”, Keppler explica el movimiento de los astros , con matemáticas de la órbita elíptica, inspirado en la longitud de las cuerdas musicales que Pitágoras había relacionado con la música de las esferas.
Mas recientemente Mathew Arnold, explica la realidad de la siguiente manera:
“…henos aquí en ésta oscura llanura
barrida por confusas alarmas de lucha y huida
donde ejércitos ignorantes se baten en la noche…”
Este conocimiento se formalizó luego en la ciencia con el principio de incertidumbre de Heisenberg, al estudiar partículas subatómicas, conocimiento expresado simultáneamente por Polok en la pintura y por Schömberg en la música.
Mientras el arte expresa una realidad buscando despertar un sentimiento o una emoción, en las ciencias el objetivo es el conocimiento. Estos objetivos no necesariamente deben estar separados.
Algunos piensan que la ciencia y el arte, ambos, son vehículos en los cuales se transporta la creatividad pueden ser complementarios mas que antagónicos en una visión cabal de la realidad.
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