Uno de los principales indicadores de buena salud en una embarazada es una adecuada ganancia ponderal, de allí que el control del peso sea una de las medidas rutinarias en cada visita prenatal.
Un trabajo reciente publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology, logra establecer con gran potencia, que una dieta rica en proteína vegetal, se relaciona con menor riesgo de padecer hipertensión o enfermedad cardiovascular durante el embarazo.
Lo largamente demostrado en la población en general, esta vez se pone en evidencia en poblaciones de embarazadas.
El mejor indicador de un embarazo y parto normal suele ser una ganancia ponderal adecuada, la ganancia ponderal excesiva, se suele relacionar con inflamación crónica y daño del epitelio que recubre los vasos sanguíneos internamente, el llamado endotelio; que constituye, un sistema extremadamente complejo, desde el punto de vista metabólico y que se relaciona con varias enfermedades, como la diabetes, las vasculitis y las enfermedades cardiovasculares, incluyendo la hipertensión.
El embarazo constituye un estado hipoglicemiante, los niveles de insulina suelen ser altos, debido a que la gestación constituye un proceso anabólico, de construcción de tejidos. De allí que las embarazadas suelan tener avidez por los carbohidratos.
La oferta de carbohidratos en nuestra época es abundante y se trata de carbohidratos refinados generalmente, que dan un aporte calórico excesivo. De allí que se impone hacer una ajuste consciente de ése anhelo por los dulces en general y por los carbohidratos en particular.
Idealmente los carbohidratos deberían constituir un 25 % de la ingesta calórica, una cuarta parte del plato puede contener pan, patatas, arroz o pasta, por ejemplo. Si vamos a comer el postre tal vez deberíamos quitar el carbohidrato de la comida principal y así ir ajustando su ingesta durante el día.
Se deben preferir los carbohidratos complejos a los refinados, es decir, consumir preferentemente productos integrales o cereales enteros y aumentando la ingesta de legumbres.
La dieta mediterránea ha probado ser efectiva en controlar el peso y en disminuir las complicaciones del embarazo.
Es difícil cambiar los hábitos dietéticos, pero la calidad de la dieta se relaciona con beneficios de salud en la población en general y en las embarazadas en particular.
Una dieta adecuada debe incluir granos enteros, frutas, vegetales, nueces, legumbres, aceite mineral e infusiones. No se recomiendan los zumos de frutas, los granos refinados, las patatas, las bebidas azucaradas las gaseosas, los dulces o los postres. Las proteínas animales deben ser tomadas con moderación.
Según el trabajo mencionado las dietas vegetarianas o veganas, son compatibles con embarazos normales, siempre y cuando se suplemento las vitaminas esenciales como la B12.
Una parte importante de los beneficios de la dieta rica en vegetales, apreciados resultados de éste estudio, podrían estar relacionados con el control de peso, que se suele lograr con dietas más ricas en productos vegetales.
Lo ideal sería que para el momento del embarazo la mujer estuviera en un peso adecuado, recomendación que se habría de dar en las visitas de antes del embarazo y en las consultas de esterilidad. Con frecuencia, lo anterior no es una recomendación agradable para las pacientes.
En resumen, una dieta adecuada rica en proteína vegetal, se relaciona con una mejor evolución durante el embarazo. Nada que no dicte el sentido común.
Esta información no pretende sustituir las recomendaciones de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: Medscape.
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY







Deja un comentario