La escabiosis o sarna, es una enfermedad parasitaria de la piel, causada por un insecto, familia de las arañas, un ácaro llamado sarcoptes scabei variedad hominis.
Se trata de un ácaro microscópico que se mete en la capa más superficial de la piel, va cavando túneles mientras se alimenta de las células y va dejando sus huevos, los huevos eclosionan en 2 a 3 días, y los insectos se hacen adultos en dos semanas; después de unas 6 semanas, los huevos y las heces de éstos parásitos, desencadenan una respuesta inmunológica, causando picor e inflamación.
El rascado puede causar infección secundaria, con úlceras y otras complicaciones subsiguientes, tanto a nivel de la piel como en todo el organismo en general.
Se estima que en cualquier momento unas 200 millones de personas en todo el planeta la padecen. Es más común en verano y en climas cálidos, aunque está presente en todo el planeta. Se suelen presentar brotes en situaciones de confinamiento, como en guarderías, los cuarteles, cárceles, en el período vacacional, en sitios sobre poblados. O en los sitios de cuidados de adultos mayores.
Los niños y las personas mayores son más susceptibles de padecer ésta infestación.
La infección se suele localizar en pliegues de manos y pies, muñecas, línea del cinturón, pliegue mamario, pliegue del codo, pliegue de la rodilla; aunque, en niños pequeños, personas mayores o inmunocomprometidos puede ser generalizada, afectado además palmas de manos y pies, tobillos. La afectación genital se puede presentar acusando algunos nódulos característicos en los genitales masculinos o en las mamas en las mujeres.
Se transmite por contacto próximo, con la piel de personas de convivencia, infectadas, la transmisión mediante artículos uso compartido, como sábanas de cama o prendas de ropa, es poco probable. pero posible, sobre todo si el enfermo tiene lesiones con costras.
Como hay un periodo largo desde la infestación inicial hasta la aparición de los síntomas, las personas afectadas pueden transmitir el ácaro, aunque no tengan picor.
El tratamiento debe hacerse a todo el grupo familiar y como los tratamientos disponibles no matan los huevos, se debe repetir a la semana.
Usualmente; si el tratamiento es efectivo, los picores se acentúan durante una o dos semanas, debido a la muerte de los parásitos retenidos en la piel.
En resumen, se trata de una infestación frecuente e incómoda, pero que si no se trata o diagnóstica puede llevar a infecciones secundarias, con consecuencia más serias.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: OMS
Imagen de libre distribución tomada de Pixabay






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