Durante la adaptación normal de la madre al embarazo existe una hemodilución de la sangre que con frecuencia es interpretada como anemia. Normalmente aumentan los valores del plasma en relación a la cantidad de elementos formes, con frecuencia evidenciándose valores por debajo de 12 mg % en el primer trimestre y de 10,5 en el segundo y tercer trimestre.
Datos recientes demuestran que esta relativa anemia materna, se relaciona con mejor oxigenación fetal al momento del parto.
En un estudio publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology, estableció mejor patrón en los registros cardiotográficos de los fetos cuyas madres mantenían niveles de hemoglobina por debajo de 11 mg %, que en las madres sin esta anemia fisiológica.
Los resultados podrían señalar un grupo de embarazadas donde la perfusión placentaria está alterada, y mantienen niveles de hemoglobina más altos, así mismo sugieren que no nos debemos preocupar por valores “bajos de hemoglobina” si el resto de indices hematométricos se encuentran normales, podría tratarse de una adaptación fisiológica que protege al feto de la falta de oxigenación durante el parto.
FUENTE: AJOG







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