Los probióticos son micro organismos vivos, cuya administración, confiere beneficios para la salud. Tenemos la idea de que tratándose de productos naturales, son seguros.
El uso de probióticos en diversos cuadros médicos ha sido documentado, con evidencias con frecuencia controversiales. Su uso se ha recomendado en enfermedades metabólicas, diarreas asociadas al uso de antibióticos, enfermedad inflamatoria intestinal, diarrea asociada a quimioterapia, infecciones del tracto respiratorio, enfermedades hepáticas, depresión, infecciones del tracto genital femenino, tiempo de permanencia en cuidados intensivos y en el cuidados de prematuros. De todas estas indicaciones, sólo un tipo de diarrea específica la asociada a infección por clostridium dificcile, y las infecciones del tracto respiratoria, se consideran que tienen un fuerte soporte de la evidencia.
Sin embargo, desde que se usan como medicamentos, se han empezado a vigilar sus posibles efectos adversos, dados sus efectos posibles sobre la microbiota, el sistema inmunológico, incluso nuestra psique, o la resistencia a los antibióticos.
La secuención completa del genoma de las cepas de probióticos, es una medida importante para establecer su seguridad, ya que permite conocer a fondo su metabolismo y las posibles interacciones con el individuo que recibirá el tratamiento.
Como se trata de productos vivos, los laboratorios que los producen deben garantizar que no se contamine el producto, ya que no puede ser esterilizado, la contaminación puede ser un problema.
Precaución adicional que debe ser tenida en cuenta al manipular las dosis a suministrar, y las vías de administración, sobre todo si se trata de poblaciones susceptibles, con enfermedad o con condiciones que debiliten el sistema inmunológico.
Las interacciones de microbiota en el proceso salud enfermedad son complejas, no es tan sencillo como detectar una constitución diferente de la flora intestinal en los pacientes con determinada patologia, y suministrarle la cepa faltante. Las condiciones que llevaron a la alteración del microbioma inicialmente, no siempre son conocidas y si añadimos, alteraciones en el viroma a la ecuación, podemos tener una idea de lo complejas de las interacciones.
Los probióticos además pueden afectar el metabolismo de los medicamentos afectando su eficacia o agregando toxicidad, y existen preocupaciones sobre uso a largo plazo, sobre la posibilidad de colonización de las nuevas cepas, y su efecto sobre la microbiota ya establecida. Todos campos fructíferos de investigación en el futuro.
En general los productos disponibles son relativamente seguros, su uso debe ser evaluado, como ocurre con todas las intervenciones terapéuticas, para garantizar, su utilidad y seguridad a largo plazo.
FUENTE: Gut Microbes







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