Dr. Julián López Pérez

11 de Abril 2002

Fecha en que muchos venezolanos despertamos de un sueño. La brutalidad de los hechos, nos demostró que el país había cambiado, que los que creímos en ciertos ideales y nos forjamos nuestra vida día a día, haciendo lo que sabíamos hacer de la mejor manera posible, luchando por nuestras creencias y defendiendo principios básicos, la verdad, la virtud, la honestidad, la ética, la moral. Palabras que se fueron quedando sin sentido ante la brutalidad de lo acontecido.
Hoy se trata de ocultar la tragedia con más injusticias, ¿pero qué se puede esperar de quien permitió el asesinato impune de idealistas que marchaban desarmados, a expresar una opinión?.
Definitivamente, algo no está bien y para iniciar a corregir fallos es importante no olvidar. No para buscar revanchismo y más violencia a cambio, si no para tomar acciones proactivas que impidan que estas tragedias se repitan.

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