Mientras algunas veces se ve como una amenaza, otros la ven como una burbuja, insostenible, que consume recursos, con expectativas por encima de sus capacidades reales; lo cierto es que la IA vino para quedarse.
Independientemente de la especulación que la rodea, muchas empresas, asocian su logo las siglas IA, con fines especulativos. La tendencia, como ocurre con las nuevas tecnologías, luego de un boom especulativo, es que las tecnologías con valor; acaban imponiéndose dejando muchos especuladores sin valor en el camino. Ocurrió con internet y con la computación en la nube, que al final acabaron integrándose en el tejido productivo.
Dicho esto, cuento una anécdota, una sobrina, estaba haciendo sus deberes de vacaciones, se trataba de unas multiplicaciones, me pregunta: “Tío, ¿Cuánto es tanto por tanto?, le dije vamos a calcularlo, mientras me sentaba a su lado, mi móvil estaba en la mesa, viéndolo, le pregunta al móvil: «oye Siri, ¿cuanto es tanto por tanto ? «. Lo que me planteó la idea de que el enfoque educativo tal vez no sea el más adecuado.
Entiendo que es importante conocer los principios mátemáticos más básicos. Pero ¿realmente es necesario, hacer repetir procedimientos ya conocidos, hasta la saciedad; cuando ya se manejan los principios básicos en una repetición tediosa?
Lo que además con las tecnologías disponibles ¿ Tal vez, nunca tendrán necesidad de hacer servir ?.
Un post reciente de Post Human, establece que la educación del futuro, no será vertical, el medieval «magister dixit»; deja de ser funcional, la educación del futuro, sería mutua, conversacional y ambiental, gracias a las aplicaciones de la IA.
Los estudiantes dejarían de ser consumidores de conocimiento, para comenzar a construirlo, a lado de modelos de IA que conocerían su ritmo de aprendizaje, reflejarían su curiosidad y se adaptarían al estudiante en tiempo real.
Este modelo no reemplazaría a los profesores, los algoritmos de IA, se convierten en estudiantes similares, que nunca se olvidan de lo que nos preguntamos la noche anterior. Sería un compañero, que espera, atiende lo que decimos y hace sugerencias. No es un tutor, es alguien que piensa como nosotros, de compañero de estudio.
Se refiere a la colaboración activa entre docentes humanos y sistemas inteligentes para transformar la experiencia educativa.
En lugar de considerar la IA como una herramienta auxiliar o automatizada, la IA, podría potenciar el aprendizaje personalizado y la atención diferenciada en el aula.
Esto se lograría mediante:
- Personalización y diferenciación de la enseñanza: existen plataformas, que analizan en tiempo real el desempeño del estudiante, adaptando contenidos, ejercicios y apoyos según su nivel , interés y estilo de aprendizaje.
- Automatización de tareas repetitivas: corrección de exámenes, generación de materiales adaptativos, seguimiento del progreso, así los docentes pueden enfocarse en la interacción, el diseño pedagógico y al atención socio emocional.
- Asistentes inteligentes: ayudan a los alumnos resolviendo dudas, dando explicaciones a la medida necesaria para cada estudiante, así como retroalimentación instantánea.
- Apoyo en la evaluación contínua : con datos detallados de cada estudiante lo que facilita la evaluación formativa y la toma de decisiones.
Sin embargo hay ciertos desafíos y consideraciones a tener en cuenta:
- Es esencial mantener el FACTOR HUMANO, la empatía, la mentoria y la inspiración; que aporta el profesor.
- Se debe atender la equidad en el acceso a la tecnología y la calidad de los datos para evitar sesgos y exclusiones.
- La formación del docente en IA es requerida
- Se debe vigilar que los datos de entrenamiento del modelo de IA no estén sesgados. Si el modelo aprendió con sesgos presentes en la sociedad que lo origina, puede afectar la información que suministra a los estudiantes.
- Existe un riesgo de falta de transparencia de los modelos, no siempre se puede explicar de manera clara cómo el modelo emite sus conclusiones, afectando la confianza en modelos que toman decisiones importantes.
- Preocupación por la privacidad y protección de los datos.
- Manipulación y desinformación, constituye un riesgo de los modelos de IA, que dependen nuevamente de los modelos de entrenamiento.
En definitiva, la IA es una herramienta de gran potencial, pero su desarrollo y despliegue deben acompañarse de vigilancia ética, tecnológica y legislativa para asegurar su utilidad y reducir riesgos asociados.
Fuente: ABC Learning, Posthuman
La presente información no sustituye el consejo de un profesional de su confianza.







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