Si eres una mujer sana, y tu embarazo va bien, puedes mantener la actividad física regular a la que estés habituada; o comenzar a tener actividad física regular.
La actividad física en el embarazo, no aumenta el riesgo de tener un aborto, un parto prematuro, o un bebé de bajo peso.
El ejercicio durante el embarazo evita el dolor de espalda, controla el estreñimiento, disminuye el riesgo de preeclampsia, de diabetes gestacional y disminuye la posibilidad de tener una cesárea.
Evita además, la ganancia excesiva de peso durante el embarazo.
Es recomendable que una embarazada sana haga unos 150 minutos de ejercicio aeróbico durante la semana. Pueden ser 30 minutos cinco días a la semana o 50 minutos, tres días a la semana, incluso intervalos de 10 minutos tres veces al día por ejemplo.
La intensidad del ejercicio recomendado durante éste tiempo, es una que llegue aumentar la frecuencia cardíaca y haga sudar, pero que permita hablar normalmente.
Un ejemplo, sería una caminata rápida, yoga para embarazadas, pilates para embarazadas; o incluso actividades como la jardinería.
Si no se ha hecho ejercicio antes, se recomienda comenzar poco a poco, unos cinco minutos al día, añadiendo cinco minutos cada semana hasta llegar a los 30 minutos en un día.
Durante el embarazo, se deben evitar los deportes de contacto físico, el submarinismo, las actividades que pueden acabar en caídas, como el esquí, el surfing o montar a caballo. Igualmente se debe evitar hacer actividad física importante, por encima de los 1000 m de altura sobre el nivel del mar a menos habitualmente se viva en lugares con ésta altitud.
Aún siendo una atleta entrenada, se debería detener el ejercicio, si se presentan síntomas como el sangrado genital, salida abundante de líquido por los genitales, si se encuentra mareada, si el aliento se encuentra entrecortado antes de comenzar el ejercicio, o la presencia contracciones regulares y persistentes del útero, que sean dolorosas.
Ante cualquier duda siempre es recomendable consultar con un profesional sanitario de su confianza.
Fuente: ACOG







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