La posibilidad de que los tratamientos con estrógenos puedan aumentar el riesgo de cáncer de mama, ha sido motivo de preocupación, debido a que los estrógenos promueven el desarrollo de cancer mamario en estudios realizados en animales.
Además los niveles de estrógenos en la sangre se han relacionado con el riesgo de desarrollo de cáncer de mama con receptores de estrógenos positivos.
El momento de exposición a éstas hormonas parece influenciar el riesgo de desarrollo de cáncer. Después del primer embarazo ocurre una diferenciación en el tejido mamario que protege contra el desarrollo de cáncer.
En pacientes de riesgo genético de desarrollar cáncer de endometrio y ovario (las portadoras de mutación BRCA1 y/o BRCA2), ven diminuido éste riesgo con el uso de anticonceptivos orales con estrógenos y progestágenos. con beneficios que duran hasta 15 años. Igualmente las pacientes no portadoras de la mutación disminuyen éste riesgo con el uso de anticoncepción hormonal.
Diversos estudios han establecido que las que toman anticonceptivos hormonales no tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. Ni siquiera en pacientes con historia familiar de cáncer de mama.
La suspensión de la función ovárica a edades tempranas, se ha asociado con osteoporosis y enfermedad cardiovascular.
Aún en las portadoras de la mutación BRCA, se recomienda la terapia, hormonal estrogénica en casos de retirada profiláctica de los ovarios, hasta la edad de la menopausia natural. En éstas pacientes el tratamiento con estrógenos no se ha relacionado con un riesgo aumentado de cáncer de mama.
Así mismo el tratamiento con estrógenos no parece afectar la disminución del riesgo de cáncer de mama relacionada con la extracción de los ovarios, en portadoras de la mutación BRCA2.
Todo y que el cáncer de mama es la preocupación principal de muchas pacientes y proveedores sanitarios, la enfermedad cardiovascular es más común y causa más muertes. Y es a lo que están expuestas las pacientes que tienen una menopausia y no reciben terapia hormonal de reemplazo.
La terapia de reemplazo estrógenica cuando está indicada, se relaciona con un 30 % de disminución de mortalidad por todas las causas, si se inicia dentro de los primeros 10 años de la menopausia. Lo que hace que los beneficios de la terapia hormonal, en estos casos, supere los riesgos en la mayoría de las mujeres menores de 60 años.
En conclusión, los riesgos de desarrollar cáncer de mama en pacientes que reciben tratamiento con estrógenos, son sumamente bajos y los beneficios de su uso cuando están indicados, superan éstos riesgos.
La terapia hormonal de reemplazo debe ser individualizada, se debe considerar la historia familiar de cáncer en la discusión de riesgos y beneficios, pero también la historia personal y familiar de enfermedad cardiovascular.
FUENTE: ContemporaryObgyn.net
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY .







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