Las redes sociales no son intrínsecamente beneficiosas o dañinas; sin embargo, deben utilizarse con cuidado. La Asociación Americana de Psicología, hace una serie de recomendaciones para el uso de las redes sociales por los jóvenes.
El empleo de las redes sociales por parte de los adolescentes, debería basarse en el grado de madurez individual, autorregulación, comprensión de riesgo y desarrollo intelectual. Los adolescentes maduran a ritmos diferentes y los riesgos de su uso, tienen que ver con los algoritmos de las redes, que potencian contenidos que refuerzan creencias, que pueden ser dañinos si no se tiene la madurez para filtrarlos, promoviendo, trastornos alimentarios, comportamientos de odio, discriminación o de autolesiones.
Los padres deben prestar atención al comportamiento de sus hijos, promover rutinas de sueño adecuadas y actividad física , que se pueden ver afectados por el uso excesivo de las redes sociales. La falta de sueño por ejemplo se relaciona con alteraciones en el funcionamiento del cerebro, el desarrollo emocional y riesgo de suicidio.
Las redes sociales deberían usarse como herramienta de información y no como herramientas de comparación con otras personas. El uso de redes sociales para comparaciones de la apariencia física y la preocupación por los comentarios sobre las propias fotos, se relacionan con una imagen corporal más pobre, trastornos alimentarios y síntomas depresivos, particularmente en niñas.
La Asociación Americana de Pscología recomienda:
- Usar las redes sociales para interacción positiva y el compañerismo, manteniendo la intimidad emocional y una socialización saludable. Sobre todo durante períodos de aislamiento.
- El uso de las redes sociales, debe adaptarse a las capacidades de desarrollo de los jóvenes, se les debe explicar de manera entendible para su edad, de manera repetida y explícita, sobre la forma de que su comportamiento en las redes, genera datos que pueden usarse, almacenarse o compartirse con otros, con fines comerciales u otros propósitos.
- Control por parte de adultos en la adolescencia temprana, antes de los 14 años, del uso que hacen de las redes sociales, para dar asesoramiento sobre contenidos apropiados, dando autonomía de uso a medida que crecen y adquieren habilidades de alfabetización digital. Éste monitoreo debe equilibrarse con el respeto a la privacidad de los jóvenes.
- Son signos de un uso problemático de las redes, el uso compulsivo de las mismas, la afectación de las tareas cotidianas o la interrupción otras actividades diarias; sobre todo el sueño o la actividad física. Los adolescentes deben dormir al menos 8 horas diarias dentro de un horario normal de sueño y vigilia. El uso de redes sociales una hora antes de acostarse se relaciona con interrupciones del sueño y alteraciones del desarrollo neurológico y emocional.
- Evitar el uso de las redes sociales para comparaciones personales sobre todo las relacionadas con la apariencia física, así como la atención excesiva por sus propias fotos y los comentario que sobre ellas se hagan en las redes.
Estas medidas, no son fáciles de tomar, implican un esfuerzo por parte de los padres y potencialmente generan conflictividad con el adolescente, pero enseñar a nuestros hijos el uso responsable de las redes, tiene beneficios que darán frutos durante todo el resto de sus vidas.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: Asociación Americana de Psicología
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY.







Deja un comentario