Me hice anónimo en tu propia marcha
Caminante exhausto subiendo la cuesta
De mi eterna andanza
Cada paso fue un recuerdo
Desde mi nicho ancestral
Hasta mis más calidas aguas
Pasé por mis pueblos de recuerdos
Pasé por mis matorrales
Pasé por mis calles pequeñas, estrechas
Y también por mis nuevas calles
Avancé hasta mi valle
Deje ruido, asfalto, deje piso
Y llegué ahí solo para entregarla
Llegué ahí para dejarla a ella
En su propia marcha.
Juan Griego, 7 de mayo de 2010
(De mi experiencia peregrina y caminante del 5 de mayo, de Juan Griego a El Valle del Espíritu Santo, 22 km en 5 horas y 20 minutos, una sola parada intermedia y un destino).






Deja un comentario