A propósito de noticias recientes en relación a ésta enfermedad en Caracas.
Es de notar que se suele tratar de una enfermedad del medio rural relacionada con saneamiento ambiental inadecuado, ya que el vector se sirve de viviendas precarias, con techos de palma, o con material organico. De hecho uno de los tantos programas de la división de Malariología y enfermedades tropicales, de aquel Ministerio de Sanidad, de Gabaldón, era el de viviendas rurales que tenía como objetivo erradicar ésta enfermedad.
Tomado de: LANCET 2010 375 1388-402, Gracias Pablo por compartirlo, a nombre de la Sociedad Venezolana de Pediatría.
Se trata de una de las enfermedades tropicales, de mayor importancia según la OMS. Cusada por un parásito de la sangre llamado Tripanosoma Cruzi, descubierto en 1909 por el médico brasileño, Carlos Chagas, que suministré el nombre a la enfermedad.
El parásito es transmitido al hombre y otros animales, por la picadura de un insecto del orden de las triatomeas, ya descrito por Charles Darwin, quien probablemente padeció la enfermedad.Aunque puede ser transmitido por vías no vectoriales, como puede ser por transfusiones o de madres a hijos.
100 millones de personas, aproximadamente el 20 % de la población de latinoamericana se encuentra en riesgo de padecer la enfermedad. Los flujos migratorios pueden hacer que aparezcan casos en los países desarrollados procedentes de zonas endémicas, que pueden tardar en ser tratados y constituyendo problemas diagnósticos.
El 90 % de las personas que padecen la forma aguda de la enfermedad, presentan remisión de los síntomas de manera espontánea. 5 a 10 % pueden presentar una forma aguda severa que les lleva a la muerte por meningitis o carditis. Pero la fase crónica persiste durante toda la vida. La mayoría presentarán una enfermedad presente sólo en los análisis de laboratorio, pero un 30 a 40 % de los infectados desarrollarán la forma crónica. Donde por un mecanismo no bien esclarecido se afectan la musculatura del esófago, del corazón o del colon.
En las embarazadas puede afectar al feto, en cualquier estadio de la enfermedad materna, causando muerte fetal, retardo del crecimiento, y afectación fetal multisistémica.
El diagnóstico de la infección aguda se basa en el hallazgo del parásito en la sangre, en la fase crónica se utilizan la determinación de anticuerpos IgG contra el parásito, al menos mediante dos métodos serológicos, la PCR no suele ser útil por diversas implicaciones técnicas en su validación, aunque podría ser útil en algún caso de serología dudosa, y sí es útil en el seguimiento para detectar fallas del tratamiento.
Las personas con diagnóstico de enfermedad crónica deben someterse a pruebas de evaluación de sistemas comúnmente afectados por esta enfermedad y recibir tratamiento específico.







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