Un creciente conjunto de estudios científicos respalda que compuestos presentes en el café —principalmente la cafeína y los polifenoles, como el ácido clorogénico— activan la vía metabólica de la AMPK (proteína quinasa activada por AMP), una enzima clave en la regulación del equilibrio energético celular.
La activación de AMPK se asocia con múltiples beneficios para la salud metabólica: facilita la oxidación de grasas, mejora la captación de glucosa, reduce la acumulación de lípidos en el hígado y promueve un perfil metabólico más eficiente. Estos efectos han sido comparados con los beneficios del ejercicio físico o ciertos medicamentos como la metformina .
Estudios publicados en revistas científicas como Cell Metabolism, Frontiers in Nutrition y Frontiers in Pharmacology; demuestran que:
• La cafeína puede activar AMPK mediante alteraciones del índice AMP:ATP dentro de la célula y a través de vías de señalización dependientes del calcio .
• Los polifenoles del café, en especial los derivados de subproductos como la cáscara o la “silverskin”, también activan AMPK, reducen el estrés oxidativo y estimulan la función mitocondrial, lo que favorece la salud hepática y metabólica .
Un artículo particularmente relevante, publicado en Frontiers in Nutrition en 2022, demostró que ciertos extractos del café redujeron entre un 23% y un 41% la acumulación de lípidos en modelos celulares hepáticos, y regularon positivamente genes implicados en el metabolismo energético .
Estos hallazgos consolidan la idea de que el consumo moderado (una o dos tasas al día) y regular de café podría contribuir a prevenir enfermedades como el síndrome metabólico, la resistencia a la insulina o el hígado graso no alcohólico, además de favorecer la longevidad saludable.
Como siempre, estos beneficios deben considerarse dentro del contexto de un estilo de vida activo y una alimentación equilibrada.
Grupos de riesgo
El café y, en particular, la cafeína deben consumirse con precaución durante el embarazo.
Las principales autoridades sanitarias, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y asociaciones como el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), recomiendan que las embarazadas limiten la ingesta de cafeína a un máximo de 200mg al día, lo que equivale aproximadamente a una taza de café filtrado (230-250ml).
Esto se debe a que la cafeína atraviesa la placenta y su eliminación es más lenta durante el embarazo, aumentando la permanencia de la sustancia en el organismo materno y fetal.
Evidencia científica sobre riesgos:
Un consumo superior al recomendado puede asociarse a un mayor riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, restricción del crecimiento fetal y bajo peso al nacer. También se han detectado posibles alteraciones en el desarrollo neurológico del feto y hay cierto debate sobre la seguridad de consumir incluso cantidades muy bajas de cafeína, ya que algunas publicaciones recientes abogan por la precaución máxima ante la posibilidad de efectos adversos.
Además, la sensibilidad a la cafeína varía: algunas mujeres pueden notar que incluso con una taza diaria tienen síntomas como nerviosismo, insomnio o molestias digestivas. El café también puede interferir en la absorción de calcio, nutriente esencial durante la gestación.
Otros grupos que deberían evitar o limitar el café:
La cafeína no es aconsejable o debe restringirse también en:
• Personas con trastornos de ansiedad: La cafeína puede agravar síntomas como nerviosismo o ataques de pánico.
• Personas con problemas cardíacos: Puede aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo cual es peligroso para personas con hipertensión, arritmias o enfermedades cardíacas.
• Personas con problemas gastrointestinales: El café puede irritar la mucosa gástrica y empeorar gastritis, reflujo o úlceras.
• Personas sensibles a la cafeína: Quienes experimentan insomnio, temblores, palpitaciones u otros síntomas con pequeñas dosis de café deben evitarlo o limitarlo al máximo.
• Madres lactantes: Ya que parte de la cafeína pasa a la leche materna y puede afectar al bebé.
Recomendaciones prácticas
• Durante el embarazo, limita el café a una taza al día y revisa otras fuentes de cafeína en tu dieta (té, refrescos, chocolate, bebidas energéticas).
• Consulta siempre a tu ginecólogo sobre tu tolerancia y la cantidad segura en base a tu historial y características personales.
En conclusión:
El café no está contraindicado en el embarazo, pero debe tomarse con moderación y siempre bajo supervisión médica. Los mismos principios de precaución se aplican a otros grupos de riesgo como quienes padecen ansiedad, problemas cardíacos, trastornos digestivos o son especialmente sensibles a la cafeína.
Siempre es mejor pecar de prudentes, individualizar el consejo médico y priorizar la salud tanto materna como fetal.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza
Referencias
1. Caffeine promotes autophagy in skeletal muscle cells by increasing calcium-dependent activation of AMPK (Biochimica et Biophysica Acta).
2. Caffeine attenuates lipid accumulation via the activation of AMP-activated protein kinase in HepG2 cells (Food Sci Biotechnol).
3. Activating Effects of the Bioactive Compounds From Coffee By-Products on Hepatic Metabolism (Frontiers in Nutrition, 2022).
4. Natural products targeting AMPK signaling pathway therapy: mechanisms and prospects (Frontiers in Pharmacology, 2025).
5,Organización Mundial de la Salud (OMS): “Healthy eating during pregnancy and breastfeeding”.
6. Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA): “Scientific Opinion on the safety of caffeine” (EFSA Journal 2015;13(5):4102).
7. Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG): “Moderate caffeine consumption during pregnancy” (Committee Opinion No. 462, 2010, reaffirmed 2020).







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