El ciclo mentrual normal suele durar entre 21 y 35 dias, esto es que las mayoría de las mujeres sanas, tendrán la menstruación cada 21 dias o hasta cada 35 dias. El promedio se sitúa alrededor de los. 28 dias, (un mes lunar), pero pueden haber variaciones de ésta cifra sin que sean anormales. Si el número de días. del ciclo varía de manera importante durante cada mes ya nos salimos de lo usual, ya que la mayoría de las mujeres tienen periodos del ciclo estables.
La duración del sangrado es otro factor, normalmente dura unos cuatro días y no se suelen usar más de 4 compresas grandes o tampax bien empapados por día, si dura más de 7 días el sangrado o se necesitan más de 6 tampax grandes o compresas grandes por día, pueden ser un síntomas de que algo no funciona bien.
El color del sangrado nos habla sobre el tiempo que tarda en salir la sangre, cuando el sangrado es oscuro, se suele ocasionar por una retención del mismo con salida días después, la sangre antigua se torna oscura en la cavidad uterina, la presencia de coágulos indica lo opuesto, se trata de un sangrado reciente. El sangrado oscuro se relaciona con sangrado escaso que no tiene el flujo suficiente para salir de una vez; la presencia de coágulos, se relaciona con sangrado abundante. La sangre menstrual suele coagularse dentro de la matriz y por un proceso específico los coágulos se disuelven antes de salir al exterior, un flujo menstrual con coágulos sugiere que el flujo menstrual es tan rápido que no da tiempo para que el proceso de lisis del coágulo, ocurra.
La primera evaluación de un sangrado genital anormal, estriba en establecer si la causa está en el aparato genital o en el sistema de coagulación. Existen enfermedades generales que pueden debutar como sangrado anormal, afortunadamente son las menos frecuentes, pero no por ello, nos debemos olvidar de ellas. Generalmente si es una causa general. hay otros sitios de sangrado como las encías, o hematomas en la piel, o articulaciones. Estas causas, se han de confirmar con pruebas que evalúan del sistema de coagulación. Otras causas generales son las enfermedades endocrinológicas como la patología tiroidea o suprarrenal; suelen tener síntomas generales detectables. En general cuando nos encontramos con un síntoma determinado, hemos de mirar el terreno donde está ocurriendo, ya que nuestro cuerpo es un sistema, las partes afectan el comportamiento del todo y viceversa.
Las causas más comunes de los sangrados genitales anormales, son locales y la mayoría de las veces se pueden ubicar en 4 causas principales, que se relacionan bien con la edad de la paciente:
- Alteraciones anatómicas: (ginecológicas): debidas a alteraciones de la anatomía normal de los genitales femeninos: Alteraciones del desarrollo del aparato genital, Laceraciones, traumatismos sobre el área genital, (mas comunes de lo que se piensa). tumoracioones, pólipos, miomas: tumores benignos (no cancerosos) la mayoría de las veces). y con menos frecuencia. tumores malignos.
- Causas Obstétricas: Las relacionadas con patología asociada al embarazo del primer trimestre, amenaza de aborto y toda la gamma de alteraciones que pueden asociarse a un embarazo inicial, estas causas se suelen descartar fácilmente con una prueba de embarazo negativa.
- Trastornos dis funcionales: Son trastornos del ciclo que se relacionan con un mal funcionamiento del sistema endocrinológico, la anatomía es normal y las pruebas de embarazo son negativas. Un examen clínico ginecológico detallado y una ecografía ginecológica permiten con frecuencia evaluar estas 3 causas, siendo la causa dis funcional, un diagnóstico de exclusión (Una vez descartadas las dos primeras).
- Patologia infecciosa: Como las infecciones genitales en general, con frecuencia olvidadas, pero suelen confundirse con las disfuncionales, sobre todo si no hay signos sistémicos de infección, la presencia de dolor fuera del ciclo menstrual, asociado a flujo anormal y de olor diferente fuera de la regla, nos debe alertar sobre ésta posibilidad.
Podría haber otras causas menos frecuentes que se pueden escapar, pero con éste análisis tendríamos cubiertas la mayoría de las causas, estás causas no son excluyentes. Es decir el hecho de tener un pólipo no descarta que halla una infección o una lesión genital. Lo que requiere siempre un examen ginecológico es necesario, aunque por ejemplo tengamos una prueba de embarazo positiva.
Otro hecho importante es que éstas 4 causas listadas, se relacionan bien con la edad de la paciente. Esto es; los trastornos dis funcionales. se presentan con más frecuencia al inicio de la vida reproductiva y al final de la vida reproductiva esto es, un par de años después de la primera regla y un par de años o tres antes de que entre la menopausia. Al igual que las alteraciones anatómicas al principio se relaciona con alteraciones del desarrollo de los genitales femeninos, como tabiques y otros. Mientras al final se relacionan con tumoraciones como los miomas. Los relacionados con el embarazo precoz. son más comunes en etapas de vida sexual activa así como las causas infecciosas.
Insistimos que las distribuciones no son excluyentes, por ejemplo durante la etapa. reproductiva hay un trastorno dis funcional común que son los ovarios políquisticos, que suelen causar retraso menstrual entre otros trastornos.
Tener en cuenta que el uso de métodos anticonceptivos, se puede relacionar con cambios del patrón de sangrado normal, como son los métodos de larga duración como los implantes o los dispositivos intrauterinos; además, las píldoras de baja dosis, se suelen relacionar con ciclos con sangrados más cortos o ausentes, sobre todo con los modernos métodos hormonales, esto no afecta su seguridad y en muchas ocasiones, son un efecto deseable y totalmente reversible, al suspender el método.
Mención aparte merece el apartado del sangrado genital de la postmenopausia, con frecuencia debido a causas benignas, pero cuando hay un sangrado genital después de que se ha ido la regla se debe investigar siempre, independientemente de su cuantía; para descartar un problema mayor.
En resumen, la mayoría de los sangrados genitales se deben a patología benigna. una evaluación. clínica. que incluye una historia clínica completa y un examen ginecológico lo más completo posible, nos permite descartar la mayoría de las causas. Complementados cuando haga falta con pruebas de laboratorio más especificas.
FUENTE: apuntes actualizado de una clase que solía dar de Clínica Ginecológica.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.







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