El aumento en la producción de hormona tiroidea, conocido como hipertiroidismo, afecta aproximadamente al 1 % de la población en general.
Si no se trata, el hipertiroidismo puede causar arritmias y/o insuficiencia cardíaca, osteoporosis y malos resultados durante el embarazo. Además de alteraciones psiquiátricas. Puede llevar además a pérdida de peso no intencional y a mayor riesgo de mortalidad.
La causa más común de hipertiroidismo es la enfermedad de Graves, que puede afectar hasta el 2 % de las mujeres y al 0.5 % de los hombres. Otras causas pueden ser la inflamación de la glándula conocida como tiroiditis y la presencia de nódulos en la glándula, que producen la hormona sin control.
Los síntomas incluyen ansiedad, insomnio, palpitaciones, pérdida de peso, diarreas e intolerancia al calor. Síntomas que pueden estar presentes en otras condiciones y a menudo interpretados como de estrés. Las personas con enfermedad de Graves, pueden tener un bulto en el cuello, mirada fija y una especie de ojos saltones, conocidos como exoftalmos.
Los pacientes con nódulos, pueden tener síntomas ocasionados por la compresión de estructuras del cuello, como dificultad para tragar, dificultad para respirar al tumbarse o cambios en la voz.
El diagnóstico se hace por pruebas de laboratorio y de imágenes cuando estén indicadas. Con posibilidades de tratamientos médicos o quirúrgicos, según sea el caso.
La evaluación por un profesional sanitario de su confianza es indispensable si se sospecha que se padece de ésta entidad.
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: JAMA
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY.







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