El aumento de los niveles de azúcar sanguíneo (Hiperglicemia) durante el embarazo, se relaciona con sobrepeso u obesidad materna. Lo que puede complicar embarazos, la salud fetal y el parto.
La diabetes gestacional, se relaciona con complicaciones obstétricas y neonatales, tales como pre eclampsia, parto prematuro, peso fetal inadecuado, falta de oxigenación al nacer y descenso de los niveles de glucosa en el recién nacido, llamado hipoglicemia neonatal, que puede afectar el desarrollo neurológico posterior, si no se trata a tiempo.
La diabetes gestacional, se ha relacionado con alteraciones del desarrollo neurológico, como el autismo, discapacidades intelectuales, déficit de atención e hiperactividad.
Algunos autores sugieren que la toma de glicemias capilares aleatorias, durante cada visita prenatal, puede ser más efectiva en detectar hiperglicemias, asintomáticas. Sobretodo en pacientes con sobrepeso, o con ganancia ponderal excesiva.
Se ha evidenciado, que las elevaciones de glucosa, en pacientes sin criterios de diabetes gestacional, detectadas en muestras capilares, durante las visitas de control prenatal, se relacionan con fetos con crecimiento por encima de lo normal, aún excluyendo las pacientes con sobrepeso. Mismo que se puede controlar con una dieta adecuada y monitorización de la glucosa.
Establecen los autores que los criterios diagnósticos de diabetes gestacional, actualmente en uso , se deberían revisar. Por lo que las embarazadas con niveles moderadamente elevados de glucosa, requerirán de recomendaciones de cambio de su estilo de vida y dieta.
Las embarazadas que tienen niveles de glicemia elevados en el primer trimestre, se debe descartar la posibilidad de que sean diabéticas antes del embarazo, no diagnosticadas. El control de los niveles de glicemia en éste grupo de edad, previene las complicaciones, como la hipertensión y el parto prematuro, pero no la macrosomia fetal.
El control adecuado de la glicemia materna pudo prevenir la aparición de complicaciones del desarrollo neurológico. Principalmente cuando se diagnosticaban a mediados del embarazo. El estudio no pudo demostrar prevención de estas alteraciones cuando el diagnóstico se hacía al principio del embarazo, sugiriendo que las alteraciones de glicemia tempranas o desde antes del embarazo, podrían producir éstas complicaciones no prevenibles con control adecuado posterior.
Resumiendo: Las asociaciones, entre la hiperglicemia materna y las complicaciones fetales inmediatas y a largo plazo, dependen de la severidad, duración, tiempo de ocurrencia, y control efectivo de los niveles de glucosa. Monitorizar y controlar los niveles de glucosa, aún en pacientes sin criterios de diabetes gestacional, podría ser recomendable, más aún en pacientes con factores de riesgo como el sobrepeso.
FUENTE: BMD medicine
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY







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