La edad de la primera menstruación, el número de hijos, así como la raza, se han relacionado con la edad de llegada de la menopausia.
Así mismo factores ambientales, como el consumo de alcohol y café, el tabaquismo, los trastornos menstruales, como ciclos largos o ausentes, los tratamientos prolongados con corticosteroides, las enfermedades autoinmunes, tiroiditis, artritis reumatoide, enfermedades intestinales, la vida sedentaria y una dieta pobre en calcio, también se relacionan con la edad de presentación.
Se define como menopausia el período de la vida de la mujer que comienza un año después de haber visto la última regla, generalmente va precedido de un período denominado perimenopausia que puede durar unos dos o tres años, durante el cual las reglas se hacen irregulares.
Los síntomas de deficiencia estrogénica, los calores, los sofocos, los cambios de ánimo, algunos cambios de concentración y memoria, insomnio, molestias articulares y musculares, se deben a la disminución de los niveles de estrógenos, y se pueden presentar desde el período perimenopáusico y reciben el nombre genérico de climaterio.
La primera medida de manejo de éstos síntomas que pueden llegar a afectar la calidad de vida, lo constituyen el fomento de una dieta sana, actividad física moderada y evitar hábitos nocivos; es decir, no hay secretos. Nada que no hayan dicho los profesionales en cualquier visita de rutina.
En los casos de que la menopausia se adelante mucho, antes de los 45 años, el consenso general es que se sugiera el uso de terapia de reemplazo, estrogénica, las terapias modernas suelen ser seguras, si están indicadas y mejoran la supervivencia, disminuyendo el riesgo cardiovascular y la salud ósea. Además de mejorar la calidad de vida.
Una revisión reciente, además relaciona un historial de alteraciones reproductivas, como pérdidas repetidas del embarazo con mayor riesgo de menopausia precoz (antes de los 40 años) y menopausia prematura (antes de los 45 años). Asociación que no es del todo extraña, ya que estos dos cuadros comparten factores de riesgo similares.
En resumen, la promoción de hábitos sanos de vida, es una inversión para nuestra salud en general y en nuestra salud reproductiva en lo particular. Nada nuevo bajo el sol.
La presente información, no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: AJOG
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY







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