Los ovarios poliquísticos, constituyen una disfunción caracterizada por ausencia de ovulación, se trata de una alteración transitoria, es decir con el tiempo suele revertir, sin embargo tiene repercusiones hormonales y metabólicas por lo que debe ser tratado.
Puede afectar hasta un 20 % de la población femenina y suele causar infertilidad, su característica principal son los ciclos irregulares, la androgenización, dada por aumento del vello, acné y ganancia ponderal, se puede relacionar además con diabetes e hipertensión.
El diagnóstico de los ovarios poliquísticos se puede hacer por ultrasonidos, sin embargo, el aspecto típico de los ovarios poliquísticos se puede apreciar hasta en un 20% de las pacientes sanas, por lo que si el aspecto ovárico se acompaña de ciclos regulares, es muy poco probable que se trate del síndrome. Aunque los criterios de Rotterdam, no requieren de la presencia de ciclos irregulares para establecer el diagnóstico, en el fenotipo tipo C.
El aumento de las hormonas masculinas explica casi todos los síntomas del síndrome, su causa es múltiple, un desbalance entre las hormonas hipofisiarias que regulan el ciclo menstrual, debida a factores ambientales, genéticos o epigenéticos; que alimentan un círculo vicioso, de aumento de andrógenos, inhibición de la ovulación y resistencia a la insulina. Afectando así la función ovárica.
Más raramente un aumento de los andrógenos suprarrenales, debido a alguna deficiencia enzimática, puede generar el síndrome, como ocurre con la deficiencia de 21 hidroxilasa de aparición tardía. Con bajos niveles de cortisol y aumento de andrógenos suprarrenales.
Entre un 12 a 60 % de las mujeres con ovarios poliquísticos, tendrán resistencia a la insulina, independientemente de el grado de obesidad y de los niveles de andrógenos circulantes. Estos niveles elevados de insulina, a nivel de la hipófisis aumentan los niveles de hormona luteinizante, lo que afecta la función ovulatoria y aumenta los niveles de andrógenos de origen ovárico (testosterona)
Se trata de una disfunción frecuente, que se relaciona con alteraciones hormonales y metabólicas, por lo que debe ser tratada; el tratamiento, dependerá de los deseos de embarazo de la paciente por lo que debe ser individualizado.
El presente post no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: NIH
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY.







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