El 45 % de la población sufre alguna enfermedad oral, de allí que el dentista sea tan importante para nuestra salud.
La boca cumple funciones de comunicación , respiración, digestión y sus alteraciones afectan nuestra salud en general.
Las enfermedades periodontales pueden alterar nuestra alimentación, nuestro aspecto físico y nuestra capacidad de comunicarnos con los demás.
La boca constituye un reflejo de nuestra salud en general, múltiples enfermedades afectan la boca a su vez y el estado de nuestros dientes encías y boca afecta nuestro cuerpo.
Es así como por ejemplo las infecciones bucales se relacionan con alteraciones del embarazo como recién nacidos pequeños y parto prematuro. De allí que se recomiende de rutina una visita al odontólogo durante el embarazo, tan pronto pasen las nauseas y vómitos del primer trimestre.
Así mismo las personas con enfermedades mentales, suelen tener peor salud bucal, algunas veces como parte de la falta de cuidado personal asociados a la depresión y al estrés, así como el rechazo al contacto físico relacionado con múltiples trastornos.
Hábitos nocivos como el tabaco y el alcohol excesivo, o el abuso de drogas ilegales pueden afectar directamente la salud bucal.
La diabetes provoca cambios en las encías que afectan la dentadura. Así mismo las enfermedades crónicas degenerativas, que afectan el colágeno, suelen afectar los dientes.
Así como tratamientos como los del cáncer por ejemplo pueden afectar múltiples sistemas incluyendo la boca.
Una adecuada higiene dental mediante el cepillado frecuente, uso de hilo dental y una visita odontológica con cierta regularidad, evita enfermedades dentro y fuera de la boca.
Una boca sana favorece un estado mental positivo, refuerza nuestra autoestima y mejora nuestro bienestar.
El presente post no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
Imagen de libre distribución tomada de PIXABAY
Fuente. CULTURA CIENTÍFICA







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