La ingesta de azúcares procesados, se relaciona con obesidad y sobrepeso, que afecta al 40 % de la población mundial, incluyendo niños. Lo anterior se relaciona con enfermedades relacionadas con la nutrición, que constituyen las primeras causas de mortalidad en todo el planeta. De allí que la Organización Mundial de la Salud (OMS), haya establecido recomendaciones para reducir la ingesta de azúcares procesados.
Los edulcorantes, son alternativas sin calorías, a los azúcares procesados, que se ofrecen como opciones para evitar el sobrepeso y mantener un peso saludable. Y en el manejo de la diabetes, para ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre. Los edulcorantes individualmente tienen estudios que evalúan la cantidad aceptable de ingesta diaria y su seguridad.
Sin embargo no hay consenso de sin son efectivos en el control a largo plazo del peso corporal o de si tienen efectos a largo plazo sobre la salud de sus consumidores.
Los estudios demuestran que sí, se presenta una pérdida de peso a corto plazo, en los consumidores de mayores cantidades de edulcorantes, sin embargo a largo plazo (más allá de 3 meses) se relacionan con mayor índice de masa corporal y mayor riesgo de obesidad.
Su uso a largo plazo se relaciona con mayor riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y mortalidad.
De allí que en una recomendación reciente la OMS sugiere que no se usen los edulcorantes con el objetivo de control de peso y prevención de enfermedades cardiovasculares.
Al parecer la falta de efecto de éstos productos, está en la falta de soporte de hábitos nutricionales más saludables como sería la ingesta de fruta o productos no elaborados en la dieta, al sustituir los alimentos elaborados que contienen azúcar por alimentos elaborados que contienen edulcorantes, con la idea de que son más sanos.
La recomendación se extiende a todos los edulcorantes, acesulfame K, aspartame, advantame, ciclamatos, neotame, sacarina, sucralosa, stevia y derivados de stevia. Que se usen como sustitutivos de los azúcares procesados, con el fin de reducir el peso o las enfermedades relacionadas con el sobrepeso.
Los esfuerzos para reducir los azúcares elaborados en la dieta, deberían ser implementados a través de una dieta saludable. Remplazar los alimentos elaborados, con alimentos frescos no procesados como las frutas. Un mayor consumo de alimentos frescos y sustituir las bebidas por infusiones o agua, mejora la calidad de la dieta y deberían ser alternativas preferibles a los alimentos procesados así lleven edulcorantes.
FUENTE: WHO guideline
La presente información no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.







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