La obesidad es un problema importante de salud en el primer mundo, en España alrededor de una de cada 6 personas, tienen obesidad, siendo mayor su incidencia en hombres que en mujeres.
Es una condición compleja, caracterizada por una cantidad excesiva de grasa corporal, lo que se relaciona con un riesgo aumentado de enfermedades, cardiovasculares, diabetes, hipertensión y cáncer.
En la obesidad, se conjugan factores hereditarios, fisiológicos, psicológicos y ambientales, que dificultan que un individuo determinado pueda perder peso. Existen condiciones médicas que pueden predisponer a la obesidad, como enfermedades endocrinológicas, genéticas, mentales o hereditarias, que deberían ser descartadas.
El manejo nutricional constituye una herramienta importante en el tratamiento de la obesidad, recientemente asociaciones europeas para el manejo de la obesidad, han publicado recomendaciones en éste sentido, reseñadas en Medscape.
La evidencia confirma lo evidenciado en clínica, la restricción calórica es efectiva en promover la pérdida de peso, la adherencia a largo plazo se soporta mejor mediante intervenciones en los hábitos dietéticos, la calidad de los alimentos y técnicas de mindfulness, durante los períodos entre comidas.
La dieta mediterránea, las dietas vegetarianas, las dietas para el tratamiento de hipertensión, la dieta nórdica y las dietas bajas en carbohidratos como las cetogénicas, mejoran las salud metabólica los obesos, independientemente de los cambios en el peso corporal.
La actividad física progresiva, adecuada e individualizada, constituye otro aspecto del tratamiento cuando la condición del obeso así lo permita.
Al presente, ninguna intervención ha demostrado ser efectiva a largo plazo, en el tratamiento de la obesidad, ni siquiera la cirugía bariátrica es efectiva a largo plazo en todos los casos.
El desarrollo de nuevos medicamentos, puede mejorar éste aspecto, así como el uso de varios enfoques simultáneos, que deben ser individualizados en cada paciente en particular, la evaluación médica, la intervención nutricional, la actividad física supervisada, el tratamiento quírúrgico y el tratamiento farmacológico, son herramientas que permitirían lograr el objetivo de mejorar ésta condición a largo plazo.
El presente post, no sustituye el buen consejo de un profesional sanitario de su confianza.
FUENTE: INE, MEDSCAPE, Clínica mayo, links en el texto







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