El calor del verano nos alerta sobre lo que se avecina, para los que no lo tienen bien claro aún, algunos hechos básicos en relación al calentamiento global:
Existe una fuente constante de energía que alimenta la vida de la tierra que es producida por el Sol, nuestra estrella más cercana.
Existe un ciclo de CO2, a medida que ha pasado el tiempo el planeta ha ido fijando energía solar en plantas y seres vivos, enlaces de carbono, materia orgánica, que se ha ido acumulando en el subsuelo en forma de hidrocarburos.
Nuestra sociedad ha generado bienes de consumo y servicios, que ocasionan bienestar basado en esta energía de enlaces de carbono, procedente del carbón, para producir electricidad, y del consumo de hidrocarburos, no sólo como combustibles para vehículos si no también para generar productos, casi todo lo que nos rodea en un momento dado ha utilizado algo de energía procedente de alguna de ésta fuentes acumuladas en el subsuelo, para llegar a nuestro alcance, por lo que todas nuestras comodidades modernas, producen CO2.
Estamos produciendo cada vez más mayores cantidades de CO2, que pasa a la atmósfera. las plantas de la tierra contribuyen a fijar este CO2, así como las algas verde azuladas de los mares y las arrecifes de coral, entre otros mecanismos que controlan este ciclo, sin embargo la deforestación y los cambios asociados a ese exceso de CO2 en los mares, disminuyen la capacidad del planeta para manejar esta liberación desmedida del CO2 acumulado por millones de años en el subsuelo de la tierra y que esta siendo liberado a la atmósfera en cantidades cada vez mayores y en relativamente poco tiempo.
El aumento de los niveles de CO2 en la atmósfera, es un hecho científico medido y constatado.
Existe una ley termodinámica que establece que siempre que se utiliza la energía existe una parte que pasa al ambiente en forma de calor, ondas infrarrojas, además la energía solar que sigue llegando al planeta de manera constante genera energía, que es absorbida por el CO2 de la atmósfera y luego transferida mediante un gradiente al espacio, ajustándose la temperatura en un punto de equilibrio más alto, que depende de los niveles de CO2 y de otros gases de efecto invernadero.
Los océanos absorben el CO2 y se hacen más ácidos afectando además la vida marina, y disminuyendo por ende la capacidad de captación de CO2 por parte del sistema. Lo que además aumenta el círculo vicioso.
El calentamiento del planeta, causa alteraciones en el clima y en la composición física, en un proceso cuya expresión mas trascendente es el mentado adelgazamiento de los polos y aumento del nivel del mar, aumento de las sequías, de las tormentas, pérdidas de cosechas y disminución en la producción de alimentos, sobre todo en el tercer mundo, con aparición de enfermedades y plagas. Estableciéndose un cuadro dantesco de miseria y que pone en peligro la supervivencia de la vida como la conocemos en el planeta.
Los medios de comunicación y los intereses de múltiples corporaciones con gran poder económico, tratan de ocultar estos hechos científicamente comprobados y establecidos.
Por lo que se impone la necesidad de que todos nos levantemos y hagamos lo posible por ayudar a disminuir la producción de CO2, está claro que el modelo económico basado en el petroleo, se encuentra agotado y hoy más que nunca es planteable un cambio de paradigma, más aún en esta etapa de crisis económica planetaria.







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