Es curioso como nuestra percepción del mundo exterior depende en gran medida de nuestro mundo interior, esto es nuestro estado de ánimo y de las cosas que nos afectan.
Darse cuenta de esto es lo que llevó a un proceso de razonamiento que es la base de toda la revolución tecnológica moderna, el método científico que es una herramienta de razonamiento de valor incalculable para conocer la realidad.
Nuestra visión subjetiva de la realidad tal vez fue la responsable del mal llamado oscurantismo de la edad media.
El péndulo histórico regresa y luego de una revolución del saber que conllevó a la aplicación del método en las ciencias sociales, entre ellas la economía, fundó una sociedad de consumo basado en lo económico y dejando de lado principios y valores elementales.
Pronto el generar dinero fue mas importante que generar riqueza, generándose una burbuja de especulación que nos explotó a todos en la cara y generó la crisis económica de la cual España se encuentra en la cola de recuperación.
Ahora vuelve el sentido común, y la lección práctica más para España que tal vez para el resto de Europa es que no se puede generar dinero sin producción, ya que estas economías basadas en servicios. caen en un espiral de debacle, que sólo se detiene generando un déficit fiscal, para mantener a la población mientras cambian los medios de producción y se diversifica la misma, generándose nuevas opciones de riqueza y productos de consumo que tendrán un valor añadido en la economía.
Tal vez un poco lo que pasó en algunas economías como la nuestra es su dependencia de un sólo producto, lo que ocasiona pocas oportunidades de crecimiento al dejar de ser rentable el producto específico.
Será cuestión de tiempo hasta que el hombre de a pié entienda que debe formarse en otras labores acordes con los tiempos y de esta manera generar productos que generarán empleo y riqueza, poniendo en funcionamiento la rueda de la economía.
Los empresarios tienen la responsabilidad de buscar opciones a la inversión y dar respuesta a las necesidades de productos sentidas. En buena economía la oferta y demanda debería controlar estas opciones. Y los banqueros están llamados a evitar la especulación, que a la larga no les sirve ni a ellos ni a la sociedad.
El gobierno tiene la responsabilidad de garantizar una mejor distribución de la riqueza y tomar decisiones que en su gran mayoría son técnicas y no ideológicas. La solución fiscal luce útil por un tiempo, pero los parados tienen que formarse y cambiar su calificación para que de ésta manera la economía genere los productos que se necesitan.
Mientras antes se entienda esto antes se saldrá de la crisis, comprendiendo que las soluciones son a mediano plazo. Y que los subsidios al paro constituyen un respiro mientras la fuerza laboral se forma en las nuevas destrezas que serán necesarias para generar los nuevos productos.
Lo demás tal vez se relacione con intentos de pesca en río revuelto.







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