Recientemente una tragedia en un conocido hospital de Madrid, pone en el tapete el problema de los errores en los servicios médico asistenciales.
Los avances en la medicina moderna hacen que los resultados negativos sean cada vez menos frecuentes, cuando se cuenta con la cobertura sanitaria adecuada.
Esto hace suponer a la sociedad que cuando ocurre un resultado poco agraciado es por que alguien hizo algo mal, si esto es verdad, entonces, es responsable de los daños causados y debe pagar por ello.
Además existe la doctrina jurídica del daño previsible, esto es que si alguien que acude al sistema sanitario tiene una complicación que va mas allá de lo que se razonablemente se puede establecer, con consecuencias mas graves de las previsibles, entonces alguien debe pagar por ello.
La búsqueda de un responsable, es entonces un mandamiento de la sociedad, en el caso que nos ocupa se trata de una enfermera Joven que hacía su primera guardia en una unidad de cuidados neonatales, al parecer sin una supervisión adecuada, cometió un error en cumplir una orden y el resultado fue una tragedia familiar.
Se habla de demandas investigaciones, duelo de los familiares, flete de un avión del Rey de Marruecos, cobertura mediática, criminalizaciòn del hecho, la sociedad parece ganada a que la responsable pague por su impericia y negligencia. Por que ¿cómo justificar que se le haya colocado leche en las venas?,
El análisis superficial por supuesto es sencillo, pero oculta una realidad mayor, se parte de la premisa de que la enfermera hizo mal su trabajo (Lo que es evidente), los seguros pagarán, el daño en la tragedia familiar que conlleva, no se recuperará con todo el dinero del mundo.
El manejo poco agraciado de la situación por parte de las autoridades del hospital, a nivel mediático, tal vez impulsado por presiones familiares y por la culpa, echó mas leña al fuego a la tragedia personal y familiar que vive toda España.
La vida de esta enfermera quedará marcada y destrozada, y los verdaderos responsables, se darán golpes de pecho, y rasgarán sus vestiduras, garantizando que nada de esto volverá a suceder. Sin embargo los correctivos no se han aplicado a la causa. Y luego todo seguirá igual.
Lo que pone en evidencia esta crisis son las fallas que tiene el sistema de salud español, que a mi modo de ver es uno de los mejores del planeta, ya que garantiza cobertura sanitaria universal de buena calidad. La sociedad esa misma que culpa a esta enfermera que si bien es cierto, cometió un error que le costó la vida a un bebé, debe mirar el déficit de personal sanitario especializado que arrastra, que solo en enfermería es de más de 160.000 enfermeras.
La sociedad que tan efectivamente sabe juzgar, no mira por que no se forman mas profesionales y por que los que se forman aquí, de excelente calidad se van a otros países a ejercer.
Como siempre el problema termina siendo económico, sin embargo también siento, que en el duelo que embarga a esta familia tocada por la tragedia, en dos oportunidades, antes de juzgar superficialmente a un sistema sanitario, que tiene sus defectos pero también muchas virtudes, se piense en las oportunidades de atención sanitaria, que hubieran tenido, estos dos pacientes en sus país de origen.
Ahora el Rey de Marruecos siente que salva su responsabilidad por las condiciones de vida de la gente de su país, fletando un avión para transportar el cadáver del niño. Me imagino que es su forma de demostrar su “preocupación” por sus súbditos, En un país donde el sistema sanitario no cuenta con los recursos y la cobertura sanitaria que se tiene en el primer mundo. Es fácil culpar a los demás de nuestras propias deficiencias.
Por supuesto, lamento profundamente la tragedia por la que pasa esta familia, y entiendo en toda su extensión la magnitud de la situación, a ellos mis mas sentidas palabras de condolencia. La sociedad española puede estar tranquila, se trata de un hecho fortuito y puede y debe confiar en las instituciones sanitarias, que conocimiento de causa, afirmo que tienen un excelente nivel.







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