Calidad de vida, menopausia.

Para algunas culturas occidentales, ancestralmente, la pérdida de la capacidad reproductiva era un estigma social, en épocas ancestrales la capacidad para tener hijos era un fin en la vida.

Esto se entendía cuando la supervivencia de la tribu o posteriormente del grupo familiar, dependía del número de hijos que lograsen sobrevivir, no es coincidencia que sociedades con altas tasas de mortalidad infantil, tengan más hijos en el núcleo familiar, si bien es cierto que se trata de sociedades generalmente con bajo nivel educativo, también es cierto que mejorando las condiciones sanitarias de estas poblaciones, automáticamente disminuyen las tasas de natalidad.

La relación entre función reproductiva y nivel cultural, se relaciona más con las condiciones sociosanitarias que con el nivel cultural de las parejas.

Ahora bien en la medida que mejoran las condiciones de vida, disminuye la mortalidad por enfermedades, avanzan los conocimientos en medicamentos, en terapéutica, en medicina regenerativa. Las personas viven más tiempo y mejor.

De alli que los médicos que hacemos medicina preventiva, nos comencemos a preocupar por la calidad de vida de nuestros pacientes. Un aspecto no banal de ésta situación, es la sexualidad, los cambios hormonales, que se relacionan con la pérdida de la función reproductiva de la postmenopausia, conllevan a cambios en la esfera genital.

Éstos cambios, incluyen adelgazamiento de los tejidos genitales en la mujer, lo que conllevan a una afectación de su función desde el punto de vista de la sexualidad. Las relaciones comienzan a ser molestas, dolorosas, lo que lleva a tener cada vez menos, lo que lleva a más atrofia.

En algunas personas pasa a ser un problema que afecta su autoestima, lo que se traduce en otras esferas de la vida personal, si además añadimos cambios generales, calores sofocos, cambios cognitivos, dificultad para concentrarse, cambios en la memoria a corto plazo, labilidad emotiva, irritabilidad, molestias articulares, todos relacionados con la deficiencia estrogénica.

Es donde aparece el comentario “Es que no se puede uno hacer vieja”. “Yo le digo a mi marido que se busque otra, que me deje en paz”. Los sexologos nos dicen que un enfoque para la situación sexual es no genitalizar el sexo. Explotar la sensualidad, Pero ¿Y lo demás?.

Afortunadamente existen alternativas de tratamiento modernas, médicas, complementos nutricionales, cambios de hábitos, dieta, tratamientos físicos, tratamientos médicos hormonales y no hormonales. Que constituyen un arsenal completo en una visión integral del problema, que permite a estas pacientes llevar una vida plena, en éste periodo de tiempo, la menopausia, donde actualmente la mayoría de las mujeres vivirán un tercio de su vida.

Estrógenos.

pexels-photo-929168.jpegLos estrógenos, hormonas producidas esencialmente por la gónada femenina,  mantienen una función importante, actuando en muchos sistemas, coordinando una gran cantidad de funciones  celulares.

Los folículos ováricos, son su principal fuente, cuando éstos folículos  se agotan, en un proceso que es continuo durante toda la vida, comienza una nueva etapa durante la cual la mayoría de las mujeres vivirán al menos un tercio de su vida, que se denomina menopausia, tema que hemos tocado en otras ocasiones en éste blog.

Éste proceso suele ocurrir hacia los 48 a  52 años en la mayoría de las mujeres. Ésta disminución en los niveles estrogénicos suele ser la responsable de una serie de síntomas que en algunas  pueden afectar su calidad de vida, calores, sofocos, dificultad para la concentración,  irritabilidad, trastornos del sueño,  síntomas genitales, molestias articulares, aunque algunas afortunadas, realizan esta transición sin molestias.

Además la menopausia se relaciona con aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y de disminución de la masa ósea  con riesgos de fracturas.

El pilar del manejo de éstos síntomas lo constituye las medidas generales de una vida sana,  alimentación  adecuada,  que incluya  un aporte adecuado de calcio en la dieta, fomentar hábitos de vida que promuevan la salud, evitar el sobrepeso, actividad física moderada, lo que a su vez mejora los síntomas generales. Evitar hábitos nocivos como el alcohol y el tabaco. Control de la tensión arterial, de  los niveles de colesterol, cribado de patologías  frecuentes en  esta edad, entran dentro de la evaluación integral periódica para promover una buena salud, recomendaciones útiles en cualquier momento de la vida,  pero más  en ésta etapa de cambios.

Etapa que ha de ser visualizada como una etapa más, que no implica pérdida de la feminidad o de las potencialidades como mujer, algunas la ven incluso como una liberación, suele coincidir con  una etapa de madurez personal e intelectual y durante etapa muchas mujeres se muestran más productivas en lo personal, familiar, en lo social y en lo profesional.

Existe un perfil de mujeres en las que los síntomas relacionados con la  pérdida de estrógenos son tan severos que podrían limitar esa potencialidad de desarrollo,  personal, familiar y laboral,  afectando la calidad de vida, éste  grupo es en el que las  recomendaciones actuales sugieren,  que  el uso de terapia de reemplazo estrogénica, podría estar indicado.

Se trata de un tema que ha ido evolucionando y al cual dedicaremos un  post aparte.