Archivo de la etiqueta: genital

Sangrado genital anormal

Las causas de un sangrado anormal son variadas, aunque la mayoría se pueden agrupar en cuatro causas principales, teniendo en cuenta además que pueden haber factores predisponentes generales como trastornos de coagulación,  que pueden ser congénitos o adquiridos. que pueden presentarse como un sangrado genital anormal.

Las causas más comunes de origen genital pueden agruparse en cuatro cuadros causales, que además se relacionan bien con la edad .

Los sangrados de causa anatómica, sea por tumores, pólipos, lesiones genitales, que se presentan más comúnmente durante la edad reproductiva esto entre los 14 y los 45 años,  y particularmente al final de la misma.

Los sangrados de causa funcional que se deben a trastornos de la ovulación se presentan más comúnmente en extremos de la vida  reproductiva, es decir cerca de la primera regla y alrededor de las últimas reglas.

Los sangrados de origen obstétrico, son un motivo importante de sangrado anormal, durante la etapa de vida reproductiva, que además ha de ser descartado primariamente en casi todas las situaciones de sangrado genital anormal.

La causa infecciosa es un  motivo generalmente  poco pensado y que nos lo suele reportar  el patólogo  en la biopsia de endometrio, se suele presentar durante la etapa de vida reproductiva en pacientes sexualmente activas.

Es importante aclarar que ninguna de las causas es exclusiva de ningún grupo etario y todas deberían entrar en el diagnóstico diferencial del sangrado genital  anormal,  así mismo en una paciente determinada pueden coexistir varias causas,  es decir una señora con una miomatosis puede tener  un sangrado por aborto por ejemplo.

Podrían existir  otras causas menos frecuentes de sangrado genital anormal, pero con este enfoque:  causa general,  causa anatómica, causa funcional, causa  obstétrica o causa infecciosa,  se pueden cubrir la mayoría y descartar casi toda la patologia importante en su aproximación diagnóstica.

Imagen tomada de Pinterest

Atrofia Genital en la mujer

(Imagen tomada de. El mundo.es)

Constituye un motivo de consulta frecuente en atención primaria, suele ocurrir en la post menopausia, cuando los niveles de estrógenos caen pues los ovarios pierden la capacidad  para producir estas hormonas que son las responsables de mantener cierto nivel de  grosor en la piel y mucosas que recubren los genitales  femeninos.

Suele dar síntomas  que son molestos como sequedad en el área genital, picor, dolor con las relaciones sexuales, síntomas que si bien no son peligrosos pueden llegar a afectar de manera importante  la calidad  de vida.

Estos síntomas inclusive pueden ir más allá y afectar la micción,  creando incapacidad para retener la orina y m0lestias miccionales, lo que ya puede afectar además la actividad social.

Así mismo existe una serie de alteraciones de la piel de los genitales que pueden  originar síntomas  similares que cuando las molestias no mejoran con  cremas hidratantes de venta sin prescripción, requieren de la visita  al especialista para  descartarlas.

La mayoría de las veces las molestias  mejorarán con recomendaciones generales, como el uso de  algún lubricante a base de algún aceite mineral, evitar el lavado excesivo  y evitar además algunos geles con efecto  secante. Asi mismo las molestias leves con las relaciones pueden mejorar con el uso de alguna crema con anestésico local. Decimos en fisiología que «la función hace al órgano», por lo que las  relaciones en si mismas pueden ser un tratamiento para éste cuadro incómodo.

Descartando otras patologías,  existen prescripciones de estrógeno tópico,  que pueden mejorar tanto los  síntomas urinarios como genitales, con un perfil de seguridad excelente,  éstas deberían ser prescritas por algún facultativo.

En los casos  más  severos existen terapias médicas  que utilizan la inyección local de  un tipo de colágeno específico, con buena respuesta que deben ser igualmente  administradas por un médico  y además existen terapias con láser que mejoran  el tropismo  del epitelio, sobre todo  cuando se han descartado otras causas de las molestias, y  en pacientes que tuviesen contraindicación para el uso de estrógenos como las  que hubiesen padecido algún tipo  de cáncer dependiente de estas hormonas, como el de mama o endometrio.  O como última línea de tratamiento en pacientes que ho responden bien  a terapias mas convencionales por patología atrófica asociada.