Advantages and methods of microbial seeding following cesarean birth examined | Contemporary OBGYN

El nacimiento por cesárea, se relaciona con mayor incidencia de algunas enfermedades relacionadas con alteraciones de la microbiota, que podrían ser causadas por falta de contacto con las bacterias del canal del parto y del recto.

El término microbiota, se utiliza para denominar al conjunto de bacterias que conviven normalmente en un individuo, sustituye el término “flora”. Que es poco exacto.

Las enfermedades relacionadas con cambios en la microbiota, van desde los molestos cólicos Neonatales, hasta enfermedades aitoinmunes y alergias.

Basado en esto, hay quien ha recomendado, la siembra de esta flora vaginal y o rectal mediante una rotunda de algodón, colocada previamente en vagina por la boca y nariz del recién nacido por cesárea.

Especialistas alertan sobrr la posibilidad de a su vez pasar gérmenes nocivos al recién nacido. Recomiendan precaución en esta práctica y esperar resultados de investigaciones en curso que garanticen su eficacia y seguridad.

Initial excitement about vaginal microbial seeding of cesarean-born babies to bolster their microbiome and future health is under scrutiny, due to the uncertainty of benefits and potential for risk.
— Leer en www.contemporaryobgyn.net/acog-annual-meeting/advantages-and-methods-microbial-seeding-following-cesarean-birth-examined

Cesáreas, Medicina basada en evidencias.

La cesárea es una intervención quirúrgica que se realiza con cierta frecuencia, a continuación una revisión de la evidencia de las recomendaciones técnicas para el caso en que se necesite realizar el procedimiento.

1.- En la preparación de la piel de la incisión es superior la clorhexidina alcoholica que cualquier otro antiséptico en prevención de infección en el sitio de la herida.

2.- El uso de antibiótico profiláctico se relaciona con menor incidencia de complicaciones infecciosas, mejor si se coloca 30 a 60 minutos antes de la intervención. De elección la cefazolina sódica, y en pacientes alérgicas a la penicilina o cefalosporinas, la combinación de clindamicina con gentamicina. En algunos centros se recomienda el uso de Azitromicina 500 mg adicional a esta profilaxis en los casos de trabajo de parto prolongado o rotura de membranas con periodo de latencia largo. En pacientes con un índice de masa corporal superior a 30 puede ser recomendable el uso de dosis más altas.

3.- La separación roma de los tejidos según la técnica de Joel – Cohen, suele dar mejores resultados en cantidad de sangrado, recuperación e incidencia de complicaciones hemorrágicas o infecciosa que la disección cortante.

4.- El alumbramiento natural parece ser superior al alumbramiento manual de la placenta.

5.- El cierre de la histerorrafia en dos planos es recomendable si se plantea parto vaginal en el siguiente embarazo.

6.- Se recomienda suturar el plano subcutáneo si es más grueso de dos centímetros.

Fuente: Contemporary Ob Gyn

Obstetricia, Cambios de paradigmas.

Parece que vuelvo a un tema recurrente,  un dato interesante que me obliga a escribir este post, ¿Sabian ustedes que un 10%  de las las mujeres jóvenes, están expuestas a una lesión, que para corregirla  es necesaria la cirugia ?

Se trata del prolapso de órganos pélvicos,  que se relaciona con el parto,  se sabe que el parto vaginal causa  lesiones perineales en un 10 % de los casos, por un mecanismo de desgarro, en teoría es posible estimar el riesgo de que una paciente tenga una lesión perineal y de ésta manera, tomar medidas para evitarlas, en un grupo importante de pacientes.

La obstetricia moderna ha evolucionado desde una etapa oscura, donde lo primordial era prevenir las muertes maternas, a una etapa en la cual mediante procedimientos quirúrgicos se podia prevenir la muerte fetal y el compromiso fetal durante el parto, a una etapa en que se visualiza el feto como paciente con un enfoque perinatal, complejo, y completo,  donde se tratan de prevenir las complicacioens   maternas y fetales, contando con herramientas para ello.

Afortunadamente hemos andado mucho camino y ya es historia de la medicina, caundo se tenía que decidir entre salvar la vida de la madre o del feto, ahora la principal preocupación de un obstetra moderno es  la función cognitiva  futura de ése bebé, esto es: ¿podrá estudiar?  ¿Cómo lo hara en la escuela? ¿tendrá problemas del lenguaje? ¿Podremos prevenir que sea diabético o hipertenso? , los cambios en epigenética comienzan en la vida intrauterina y éstos cambios adquiridos pueden ser heredados a generaciones futuras.  ¿Cómo proteger  a la  gestación, durante la frágil etapa del embarazo donde  muchas variables puden influir?

Y luego de haber cuidado durante el embarazo a la madre y al futuro bebé, viene el parto, los profesionales de la obstetricia moderna no sólo les preocupa si la será un parto vaginal o por cesárea, si se suministrará  una peridural o no, si la paciente desea  un parto natural o será necesaria una intervención para corregir algo que no va bien, las preocupaciones usuales, ahora les preocupa además,  la posibilidad de prevenir lesiones en el suelo pélvico de la madre.  Algo que hasta hace algunos lustros era algo secundario, pero que toma relevancia en el momento de intentar disminuir la morbilidad relacionada.

Es claro que no todas las complicaciones se pueden prevenir y que cuando se ha de elegir la intervención  urgente, se toman en cuenta todas las variables para hacer lo más adecuado en cada caso en particular que puede ser colocar un forceps, que garantice un nacimiento expedito,    puesto que es la opción más adecuada en un determinado caso en particular.

Sin embargo, es ésta y no otra, la explicación del aumento universal de las intervenciones  durante el parto:  la prevención de secuelas  tanto a la madre como al feto.

Y es una prueba de cómo los paradigmas cambian, a medida que el conocimiento científico avanza.

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Imagen tomada de: crecer

¿Previene la cesarea el prolapso genital?

Imagen tomada de esacademic, hacer click en la imagen para ir al sitio original

En una publicación reciente de Medscape,   se comentan los  resultados de un trabajo publicado recientemente en Obstetrics, en relación  a un aumento del riesgo de padecer de prolapso genital, en las pacientes que tenían partos instrumentados o vaginales, por encima de las  que tienen cesarea electiva sin trabajo de parto.

Lo anterior es un concepto que se maneja con frecuencia  cuando se esgrime la liberalización del uso de cesáreas “a la carta”.

No obstante, antes de  correr a ofrecer cesáreas de rutina, para proteger el suelo pélvico, sugiere el comentarista, que ha de tenerse en cuenta de que la mayoría de las mujeres que tienen un prolapso genital, éste no causa síntomas,  que la cesárea  en sí misma causa complicaciones y molestias que podrían ser más severas que las de un prolapso genital y que la mayoría de los  problemas  de suelo pélvico que se observan inmediatamente en el postparto, con frecuencia  mejoran espontáneamente.

Cita textual y link a la entrada completa:

This report clarifies that vaginal birth, particularly when vacuum- or forceps-assisted, is associated with substantially higher risk for pelvic floor disorders. However, other points should be considered before rushing to the conclusion that elective cesarean to protect the pelvic floor should become routine.[2] Most women with prolapse discovered on examination have few if any symptoms. Furthermore, multiple cesarean deliveries are associated with important morbidities including placenta accreta. Finally, pelvic floor disorders that occur shortly after delivery often improve on their own over time.

vía Should Cesarean Delivery Be Performed to Prevent Prolapse?.