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El mundo al revés…

Imagen tomada de homominimus.com

Si ya sé que he escrito varias veces de lo mismo,  esta vez utilizaré otra óptica: Por alguna razón que escapa  a mi escaso entendimiento,  llega un momento en  las civilizaciones,  donde se seleccionan los mediocres  para que asuman roles de dirección, por lo que he leído por ahí esto sucede en épocas de bonanza,  durante  éstas etapas al parecer,  la clase pensante, se dedica a sus cosas y deja de lado  la dirección social, dejando vacíos de poder que son llenados por los que no sirven para nada. Ya que como no sirven para  ejercer un oficio determinado, se dedican a llenar los vacíos de poder social que los que piensan un poco dejan libre, por dedicarse a otros asuntos, que  intelectualmente  son mas gratificantes.

Éstos mediocres terminan entregados  a las fuerzas  económicas que manejan los entretelones de la sociedad, convirtiéndose en títeres que dan la cara de un marionetero,  que está detrás  y que es el que dirige realmente la orquesta, y  que los mantiene contentos a base de migajas,   es así como  elegimos a  marionetas que terminan haciendo lo que  el poder económico les dicta olvidándose de los  imbéciles  que les  eligieron,   por que  ellos mismos pensarán «de verdad que hay que ser imbécil para elegirme a mi con la baja autoestima que tengo… »

Y es que en esto de la gratificación somos miopes mentales, (La miopía se traduce en una incapacidad para ver de lejos), y no vemos más allá de lo que tenemos delante,  sucede entonces,  que  no nos damos cuenta de que nos están robando el queso,  de que el queso se está dañando y de cada vez queda menos,  y nos vamos acostumbrando  como la rana hervida, a un ambiente cada vez más hostil, por mantener  nuestra comodidad.

Hasta que como ocurrió con el holocausto judío,  de repente despertamos en una realidad increíble que nuestra cómoda tolerancia fue alimentando.

Y es así como despertamos en un mundo al revés,  lo peor es que  nos vamos acostumbrando  a él,  hasta que unos heroicos «indignados»,  señalen el camino a las masas, cuando los que no tienen nada que perder liderizan el cambio, es cuando ocurren las verdaderas revoluciones, que si no vigilamos,  se convierten en más de lo mismo,  «cambiar todo para seguir igual«.  Aunque tengo la impresión de que siempre se gana algo en progreso social. Tal vez  ésta sea la forma de  evolución natural,  lo que no deja de parecer un poco bestia.

Sobre todo  cuando tomamos en cuenta las miserias que conlleva éste modo de vida cómodo,  a veces me pregunto si esto del progreso es sólo una ilusión y después de leer  a Ignacio Ramonet te das cuenta de que lo que sospechas  es verdad, de que el agua está hirviendo de que eres la rana  que no ha se ha dado cuenta y de que estas  casi hervida,  de que te robaron el queso y la casa  y  la vida  de que los autores de éstos robos además  los premian y de  que juegan con el hambre  y la miseria de los pueblos  para ganarse unos duros,  de los que ya tienen demasiados, cargándose el planeta  en que vivimos y ellos viven en el camino, entonces pones en  duda el fastuoso nombre de nuestra especie (Homo sapiens)  y   es cuando me  apetece,  irme a un monasterio, escribir algo de mala poesía   o a vivir en una cueva.

El tren de mercancías…

Imagen tomada de llanesnet.blogia.com

A veces, sentimos que los problemas  los causan personas que obran  mal, o que son diferentes, o que piensan distinto. Si tenemos autocrítica, nos detenemos a pensar ¿hasta que punto no soy yo el causante de lo que me quejo?.

Es una buena pregunta,  para hacerse cuando sentimos que no hay salidas,  la respuesta casi automática  es: «Claro que no,  es culpa de mis iguales que son imbéciles o de mi jefe que es idiota,  o de los inmigrantes que le quitan el empleo a los de aquí, o de las trasnacionales que explotan al pueblo, o pare usted de contar.»

No se confundan  yo también detesto los escritos de autoayuda, así que sigan leyendo…

Pero una vez hecho el análisis te das cuenta de que sí es cierto  en algo eres culpable de algunas cosas de las que «injustamente te suceden», pero no, siguen existiendo causas situaciones y sintémicas  allá afuera que condicionan ambientes, francamente destructivos para  las  soluciones asertivas.

¿Es que la sociedad se ha montando en un tren de autodestrucción?, ¿Cómo puede suceder eso?.

Tengo una teoría:  «Cuando las sociedades  tienen  ciclos  de Bonanza que afectan  a más de una generación,  la vida relativamente fácil,  hace que  valores como el trabajo bien hecho, la virtud de la honradez,  el colectivismo, que generaron  esa prosperidad,  se pierdan en la generación siguiente,  que  ha vivido de una vida cómoda sin esfuerzo y sean sustituidos por  individualismo, la picardía y la ley del mínimo esfuerzo,  que crea una generación de mediocres,  que si perpetúa, genera una sociedad con  valores  invertidos,  que lleva  a la explotación de muchos  por unos pocos,  hasta que se genera una revolución, por parte de estos muchos,  hasta  que  vuelve a haber bonanza y el ciclo se perpetúa». 

Hasta que las sociedades acaban entendiendo lo anterior y  maduran. Y mientras tanto ¿Qué hacemos?

Luchar contra corriente, generalmente es como tratar detener un  tren  de mercancías,  nos  arrastrará la inercia, ¿Subirse al tren a sabiendas que las vías desembocarán en violencia?, O hacer lo mejor posible lo que hacemos y prepararnos para lo que vendrá.

No sé  es lo que se me ocurre, ¿alguien puede aportar algo más?.

País evolucionado…

Empezaré por escribir que  estoy preocupado,  por varias cosas,  un buen día decidí emigrar,  un poco como  escribí en un poema,  buscando dónde encajar, pues en la sociedad que me  había parido,  empecé a ser como   «un bicho raro», a diferencia de muchos otros emigrantes,  mis motivos no eran económicos,  tenían que ver más con una búsqueda, un enfrentamiento entre principios,  básicos, un poco intentar vivir en un país desarrollado con el fin  de  establecer,  si lo que yo pensaba  se trataba de un problema  de una sociedad en partícular.

Mi primera desilusión fue darme cuenta que detrás de tanto orden y seguridad,   se  solapa  tenuemente la misma naturaleza humana, surgen dudas,  si en esencia todo somos lo mismo,  ¿Cómo es posible tanta diferencia en calidad de vida?.

Me dije son sociedades que  han pasado por muchas  tragedias y han  aprendido  de ellas, además el bagaje cultural  europeo, pesa  a la hora de tomar grandes decisiones, las políticas,  no se puede  pasar por alto las luchas sindicales, y la evolución de los gobiernos  para garantizar el estado de bienestar europeo,  eso  me decía,  mientras me paseaba por la historia de Salamanca primero y de Barcelona después.

Sin embargo  de repente empiezo a notar signos de alerta,  empiezo a oír discursos políticos muy similares  a los que se escuchaban  en mi país hace  3 ó 4 lustros, no  no es así  me decía,  de repente,  despertamos de la burbuja  inmobiliaria, donde  medio  país, especulaba con el  otro medio país, en una bacanal en que se encontraba,  la población  general,  los gobiernos y  los  banqueros, donde todos ganaban y no hacía   falta esfuerzo, no hacía falta estudiar ni formarse, y ni siquiera  era necesario esforzarse.  Suena muy parecido a la historia que vivimos en Venezuela,  en relación a la Bonanza petrolera.

Empiezo a escuchar escándalos políticos que se siguen unos  a los otros con total impunidad,  los Juicios a los supuestos implicados,  con resultados de  «no culpabilidad», a pesar de pruebas evidentes,  comienzo  a ver jueces,  admirados por su probidad,   ante otros jueces donde  los   imputan de tecnicismos legales,  mientras los supuestos implicados  en tramas  de delito,  campean impunes, esperando que el juez  que llevaba su caso sea condenado.

Hasta en el futbol, se comienza  a ver esta impunidad, cuando un jugador de manera evidente intenta  lesionar a otro  y sale exculpado,  por  que  la víctima no tuvo ninguna lesión   a lamentar.

Las similitudes  con  lo que viví en  mi país  de nacimiento hace  15 ó 20 años, son  muchas y frecuentes,  hablo de una preocupante  inversión de valores en la sociedad, cuando deja de importar el cómo se logran las cosas,  cuando el esfuerzo es menospreciado y  la picardía alabada,   cuando comienza   a importar más tener dinero sin importar cómo se obtiene,  cuando vendemos nuestras ideas  o convicciones, en aras de un bienestar determinado,  cuando prostituimos nuestros principios como sociedad, en aras  del oropel vacuo y los elefantes blancos  de  infraestructuras insostenibles e innecesarias. Cuando  la salud  y la educación  se  doblegan ante las políticas  económicas del FMI,  que en todo el planeta han sembrado miseria y desigualdad.

Cuando éstas políticas  comienzan a  aplicarse  implacables,  creando ignorancia y causando morbilidad y mortalidad  como ya lo han hecho por todo el planeta.

Entonces  surgen  motivos para preocuparse.

Afortunadamente,   España se encuentra dentro de la Influencia de Bruselas,  sin embargo  pareciera que su mismo corazón estuviese implantado  esta especie de monstruo económico que  toma medidas  para  que  se genere  más miseria y se  les dé  a las personas llanas  algo  como lo que  dice Mel Gibson  en la Película  USA TODAY,  «Tratamiento de champiñones» ,  o sea que al pueblo se le  mantenga en la oscuridad (Metafora para ignorancia) y se les alimente de  M…(metáfora para  pseudoideologias como el racismo y la xenofobia). De ésa manera  se mantienen los grandes en el poder.

Suena cínico, espero que sea  sólo que lo vivido me ha vuelto  un  poco paranoico,  un poco en broma  suelo comentar ,  que pensaba que había venido  a vivir  a un país más evolucionado y resulta  que el evolucionado era el mío,  pues esto  que estamos empezando a vivir se parece demasiado a lo que viví  hace 20 años. Es una especie de DEJA VU.

Mazambala Sunset
Image by mp3ief via Flickr

No se tal vez sean divagaciones de un indignado.

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